Exsecretario de Energía Juan Manuel Urriola propone cambios para el sector eléctrico

Otro de los aspectos señalados es la diversificación de la matriz energética. Depositphotos
  • 11/09/2026 09:50

Uno de los puntos que destaca es la necesidad de cerrar la brecha de electrificación rural

El Ingenerio Juan Manuel Urriola, exsecretario nacional de la Secretaría Nacional de Energía (SNE), planteó la necesidad de fortalecer la planificación energética del país y avanzar hacia un modelo que combine confiabilidad, diversificación de la matriz y acceso universal a la electricidad.

Urriola, cuya trayectoria incluye su paso por el Instituto de Recursos Hidráulicos y Electrificación (IRHE), la Empresa de Transmisión Eléctrica, S.A. (ETESA) y la Secretaría Nacional de Energía, sostiene en su propuesta “una vida dedicada a conectar a Panamá y a pensar su futuro energético”, que el desarrollo del sector debe medirse por el impacto que tiene la electricidad en áreas como la educación, la salud, la productividad y la calidad de vida.

Uno de los puntos que destaca es la necesidad de cerrar la brecha de electrificación rural. A su juicio, Panamá debe avanzar hacia el acceso universal y utilizar alternativas como sistemas solares, baterías y microrredes en aquellas comunidades donde la extensión de la red convencional no resulte la opción más eficiente.

El exfuncionario también considera necesario anticipar las inversiones en transmisión para evitar que la falta de infraestructura se convierta en una limitación para el crecimiento de la generación eléctrica. En este contexto, plantea que la interconexión eléctrica con Colombia debe formar parte de una estrategia de integración regional y seguridad energética.

Otro de los aspectos señalados es la diversificación de la matriz energética. Urriola plantea continuar aprovechando fuentes como la hidroeléctrica, solar y eólica, complementándolas con generación firme y sistemas de almacenamiento. Según su planteamiento, las baterías pueden contribuir a manejar la variabilidad de las fuentes renovables, mejorar la estabilidad del sistema y aprovechar de manera más eficiente la infraestructura existente.

En cuanto a las redes de distribución, considera que el país requiere mayor inversión en modernización, automatización, mantenimiento preventivo, reducción de pérdidas y sistemas que permitan ofrecer al usuario información más precisa sobre el servicio. Para Urriola, la calidad del suministro debe evaluarse mediante indicadores relacionados con la continuidad, el voltaje, los tiempos de atención y la eficiencia.

El ingeniero también pone énfasis en la necesidad de mantener reglas claras y estables para el sector, debido a que las inversiones en infraestructura energética tienen períodos de recuperación de varias décadas. Por ello, propone una planificación coordinada de la generación, transmisión, distribución y demanda.

Uno de sus planteamientos centrales es colocar al consumidor final en el centro de las decisiones. Bajo esta perspectiva, las reformas, licitaciones, expansiones de redes y cambios regulatorios deberían evaluarse de acuerdo con el impacto que tengan sobre los hogares, comercios e industrias.

Urriola también considera necesario fortalecer las capacidades técnicas de las instituciones relacionadas con el sector energético y preservar el conocimiento profesional acumulado. En su opinión, la continuidad técnica permitiría que los proyectos estratégicos trasciendan los cambios de administración gubernamental.

Entre sus propuestas está además la creación de un Ministerio de Energía que concentre y coordine la planificación del sector. Urriola sostiene que actualmente las responsabilidades energéticas se encuentran distribuidas entre distintas instituciones y considera que el país requiere una instancia con mayor jerarquía para articular las políticas, inversiones y proyectos de largo plazo.

Su planteamiento parte de una visión en el que el acesso, la diversificación y la atención al usuario deben orientar las desiciones del sector eléctrico. Para Urriola, el reto no se limita a aumentar la capacidad de generación, sino a garantizar que la energía llegue de manera confiable y competitiva a hogares y empresas.

“La electricidad se mide en megavatios, pero también en lo que esos megavatios hacen posible. Terminar la electrificación, mejorar la calidad del servicio y hacer que la electricidad sea competitiva y accesible para todos es, al final, una tarea de desarrollo y dignidad”, sostiene el ingeniero en el documento, al señalar que completar la electrificación, modernizar las redes y avanzar en proyectos de transmisión y almacenamiento forman parte de una agenda de desarrollo para Panamá.