Falla Azuero-Soná: el sismo de 1913 que causó un tsunami en Tonosí

MEMORIA SÍSMICA
Un hombre observa este domingo los daños en casas ocasionados por el terremoto de magnitud 7.5 ocurrido el viernes 9 de octubre en Tonosí, provincia de Los Santos. Bienvenido Velasco | EFE
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  • 13/10/2026 15:15

Un análisis técnico de docente de la UTP recuerda el sismo de magnitud 6.5 en Tonosí, sus réplicas y el impacto del evento en el Reglamento Estructural Panameño

A raíz de la actividad sísmica de magnitud 7.5 del pasado viernes 9 de octubre de 2026 en Azuero, el doctor Ramiro Vargas, profesor de Análisis y Diseño Estructural de la Universidad Tecnológica de Panamá (UTP) e integrante del Comité Consultivo del Reglamento Estructural Panameño, rescató los antecedentes del histórico sismo de Tonosí del 2 de octubre de 1913. Ocurrido hace 113 años sobre la falla Azuero-Soná, este evento sirve de base técnica para evaluar la vulnerabilidad y la resistencia de las edificaciones en la región central del país.

El evento telúrico de 1913 alcanzó una magnitud de 6.5 y se asoció directamente con la falla geológica Azuero-Soná. Según las investigaciones de las que se hizo eco el especialista, basadas en la documentación histórica de Víquez y Camacho (1993), el movimiento causó colapsos y severos daños en viviendas, iglesias y estructuras públicas de la época.

Además de los fallos en la infraestructura, el evento sísmico provocó fenómenos de licuación de suelos, agrietamientos del terreno y deslizamientos que alteraron el curso de varios ríos en la zona. Las observaciones documentadas señalan que al movimiento principal le siguió un tsunami de menor escala en el sector sur del distrito de Tonosí, así como una secuencia de réplicas percibidas por los pobladores durante un periodo superior a los 15 días.

El comportamiento sísmico registrado en los siglos XIX y XX en esta zona ratifica la presencia de una amenaza latente para las comunidades modernas. La evaluación de estos antecedentes técnicos fundamenta las directrices aplicadas al diseño de estructuras resistentes dentro de la normativa nacional de construcción, con miras a reducir la vulnerabilidad de las poblaciones asentadas sobre la falla o en sus áreas de influencia.