Falla de Pedro Miguel originó temblor de 3.9: ¿Qué reveló el monitoreo de Geociencias?
- 05/11/2026 12:40
El Instituto de Geociencias aclara que el temblor en Panamá Oeste responde al ciclo natural de acumulación y liberación de energía
El sismo de magnitud 3.9 registrado el miércoles 4 de noviembre en la provincia de Panamá Oeste tuvo su origen en la falla de Pedro Miguel, una estructura tectónica activa que mantiene el potencial de generar terremotos de magnitud 7, según confirmó Néstor Luque, director del Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá (IGC-UP).
El evento ocurrió a las 5:38 p.m. (hora local). El sistema automático del IGC-UP detectó el movimiento a una profundidad aproximada de 7 kilómetros y con epicentro ubicado a 4 kilómetros de la comunidad de Burunga, en el distrito de Arraiján. Posteriormente, personal técnico de la institución revisó manualmente las formas de onda para confirmar la localización exacta y los parámetros de magnitud.
Luque explicó que la falla de Pedro Miguel no atravesó por un proceso repentino de activación a raíz de este evento, sino que permanece en actividad constante. “Estas fallas son activas, no es que se van a activar ahora por este evento; siempre son activas, tienen una sismicidad baja y cada cierto tiempo generan sismos con un rango de esta magnitud”, detalló el director del IGC-UP.
El científico precisó que la historia documentada por la observación humana abarca un periodo cercano a los 100 años, lo que limita la percepción social sobre la sismicidad en la región central del país. Sin embargo, investigaciones geológicas desarrolladas previo y durante los trabajos de ampliación del Canal de Panamá revelaron que la falla de Pedro Miguel ha registrado eventos de gran escala en el pasado geológico.
“Con los estudios de la ampliación del Canal de Panamá se estimó que estas fallas ya han tenido movimientos grandes, de orden de magnitud 7 en el pasado. ¿Cuándo volverá a ser? No se puede saber”, afirmó Luque.
La liberación de energía registrada el 4 de noviembre responde al ciclo sísmico natural. En este proceso, las fuerzas tectónicas se acumulan de forma paulatina a lo largo de las fracturas terrestres hasta que se descargan en forma de temblores.
Pese a que la mayor sismicidad de Panamá se concentra en la zona fronteriza con Costa Rica y en la provincia de Chiriquí, la zona del Canal mantiene un monitoreo permanente. El IGC-UP y la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) operan redes de monitoreo sísmico que comparten datos en tiempo real para evaluar el comportamiento del subsuelo.
Luque aclaró que en esta área los sismos suelen ser de baja intensidad y poco perceptibles para la población, las autoridades de geociencias reiteran la importancia de comprender la naturaleza activa de estas fallas tectónicas para la planificación urbana y la gestión de riesgos en la zona metropolitana.