Fraude cibernético afecta al 34% de migrantes que envían remesas
- 20/07/2026 11:36
Un estudio global revela la “trampa de la confianza” en las aplicaciones de pago. Un nuevo impuesto del 1% en Estados Unidos presiona el flujo en efectivo y acelera la migración hacia canales digitales sin protección ante desempleo o estafas
El millonario e histórico flujo de dinero que sostiene a millones de familias en América Latina opera sobre una estructura frágil. A pesar del avance de la tecnología financiera, los trabajadores migrantes enfrentan severas brechas de protección y un asedio constante del crimen cibernético.
Un estudio publicado por la aseguradora Chubb, titulado “The Remittance Trust Trap: Revealing Hidden Vulnerabilities”, reveló que el 34% de los remitentes internacionales ha sido víctima de estafas electrónicas.
La investigación, realizada por la firma Opinium Research sobre una muestra de 3,502 adultos en seis mercados clave (Estados Unidos, Reino Unido, España, Emiratos Árabes Unidos, Singapur y Australia), introduce el Sender Market Vulnerability Index (SMVI). Esta herramienta evalúa las dimensiones económica, social y tecnológica del remitente, desnudando una paradoja: la alta confianza del usuario en su aplicación de pago enmascara una vulnerabilidad real ante imprevistos.
Los envíos hacia economías emergentes superaron los $685,000 millones anuales, volumen que supera la inversión extranjera directa y la ayuda oficial al desarrollo juntas. Sin embargo, el respaldo con el que cuentan los trabajadores es escaso.
En Estados Unidos, solo el 3% de los migrantes y trabajadores de la economía de plataformas (gig economy) posee ahorros para cubrir sus necesidades básicas por más de noventa días en caso de perder su empleo o sufrir una incapacidad.
Paralelamente, en plazas de alta adopción tecnológica como Singapur, el fraude cibernético en remesas alcanza al 42% de los usuarios, lo que evidencia que la digitalización sin filtros de seguridad amplifica el riesgo de pérdidas patrimoniales.
El escenario operativo para los remitentes se endureció desde enero de 2026 tras la entrada en vigor de un impuesto del 1% sobre las remesas en efectivo dentro de Estados Unidos. Este gravamen encarece los envíos tradicionales e incentiva el uso de billeteras electrónicas.
Esta coyuntura afecta directamente a América Latina, región que concentra algunos de los corredores más importantes del mundo:
Frente al agotamiento de la competencia por bajas comisiones, el sector financiero busca integrar soluciones de “seguro embebido” en el flujo transaccional de las aplicaciones para cubrir desempleo, accidentes o fraudes cibernéticos.
“Aplicando el conocimiento y la experiencia de Chubb en seguros, colaboramos con nuestros socios —incluyendo empresas fintech y especializadas en remesas— para entender a fondo los puntos de dolor y vulnerabilidades de sus clientes”, explicó Mónica Triviño, vicepresidenta sénior de Accidentes y Salud para Chubb América Latina.
La ejecutiva enfatizó que el diferencial de la banca y las fintechs para el próximo ciclo no residirá en la tarifa por transacción, sino en garantizar coberturas directas a quien envía el dinero para evitar la interrupción del sustento familiar ante un siniestro.