Instrumentadores quirúrgicos denuncian abandono del Estado

Vega también dejó al descubierto un dato que genera alarma: Panamá está atrasada décadas en esta materia.
  • 22/01/2026 11:44

El gremio asegura que decenas de profesionales formados durante años en universidades, con licenciaturas, maestrías y postgrados, se han visto obligados a abandonar la profesión.

Más de 8 mil instrumentadores quirúrgicos alzan su voz y denuncian que el Estado les ha dado la espalda, negándoles una idoneidad que, según advierten, frena su desarrollo profesional y pone en juego la seguridad de los pacientes.

El gremio asegura que decenas de profesionales formados durante años en universidades, con licenciaturas, maestrías y postgrados, se han visto obligados a abandonar la profesión por los bajos salarios y la falta de reconocimiento legal. “Estamos hablando de técnicos de la salud altamente capacitados que hoy sobreviven sin respaldo del sistema”, alertan.

Ante estas críticas, Carmen Vega, presidenta de los Instrumentadores Quirúrgicos Profesionales y Técnicos de Panamá, fue tajante: “El proyecto de ley No. 255 no busca desplazar a nadie. Es una ley humanística, pensada en la superación profesional y, sobre todo, en el bienestar del paciente. Solo falta voluntad política para hacer justicia”.

Vega también dejó al descubierto un dato que genera alarma: Panamá está atrasada décadas en esta materia. Mientras países como Colombia regulan la profesión desde hace más de 40 años, en Panamá estos especialistas siguen en un limbo legal, pese a cumplir con extensos estudios universitarios.

Incluso, la Defensoría del Pueblo ya emitió un dictamen señalando que los derechos de estos profesionales han sido vulnerados. “Es inadmisible que hoy no exista una idoneidad clara. Así no se sabe quién estudió cinco años y quién tomó un curso de un fin de semana”, denunció.

Pero el camino hacia la idoneidad no ha sido fácil. La propuesta ha desatado una fuerte oposición del gremio de enfermeras, que acusa a los instrumentadores quirúrgicos de intentar invadir sus funciones y desplazar personal de los hospitales.

La falta de regulación ha abierto, según el gremio, una peligrosa brecha: personas sin la preparación adecuada estarían ingresando a hospitales y quirófanos presentándose como instrumentadores quirúrgicos, luego de tomar un curso de un día o un seminario de una semana, lo que representa un grave riesgo para la vida de los pacientes.

Vega pidió a hospitales públicos y privados no contratar personal sin estudios universitarios formales, advirtiendo que hacerlo “es jugar con la salud de los panameños”.

También envió un mensaje directo al gremio de enfermeras: “No somos enemigos. No vamos a desplazar a nadie. Las enfermeras cumplen un rol vital como primera barrera de seguridad. Lo que queremos es que la ley deje claras las funciones y trabajemos como un verdadero equipo”.

Actualmente, los instrumentadores quirúrgicos trabajan en quirófanos, en cirugías de corazón abierto, robótica, autopsias forenses y empresas de insumos médicos. “Aun así, siguen siendo profesionales invisibles para el sistema de Salud”, advirtió Vega.