Instrumentista quirúrgica chiricana se destaca en Austria y deja a Panamá en alto
- 23/01/2026 14:06
De Chiriqui a uno de los hospitales más prestigiosos de Europa, la historia de Liseth Montenegro es un testimonio de perseverancia, excelencia y orgullo panameño.
La chiricana Liseth Montenegro es hoy un ejemplo de superación que trasciende fronteras. Con disciplina, estudio y valentía, ha demostrado que la formación de los profesionales de la salud en Panamá está a la altura de los países más exigentes del mundo. Su historia de éxito se escribe nada menos que en Austria, nación reconocida por sus estrictos estándares en materia de salubridad y miembro clave de la Unión Europea.
Graduada en 2009 como instrumentadora quirúrgica, Liseth formó parte de la primera promoción de UDELAS en la sede regional de Chiriquí. Tras iniciar su carrera en una clínica de la ciudad de David, tomó una decisión que cambiaría su vida: emigrar a Europa para seguir preparándose y aspirar a un mejor futuro profesional y económico, en uno de los países con mayor calidad de vida del continente.
Lejos de dejarse intimidar por el escepticismo de quienes dudaban de su preparación por venir de un “pequeño país de Centroamérica”, Liseth confió en su formación y enfrentó el reto sin miedo al fracaso.
El primer paso fue registrar su diploma con apoyo de la Cancillería panameña y luego convalidar su título en Austria, proceso que incluyó exigentes requisitos como formación en bases legales, tecnología médica, equipamiento de quirófanos, robótica y prácticas clínicas.
El resultado fue contundente: Panamá estuvo a la altura de Europa. Su título y estudios fueron reconocidos sin objeciones por el Estado austriaco.
Gracias a este logro, Liseth comenzó a laborar en el prestigioso Landeskrankenhaus, uno de los hospitales más importantes de Austria y de toda Europa.
Este centro de salud cuenta con 12 quirófanos de última generación, un quirófano híbrido con imágenes en tiempo real, especialidad en cirugía robótica y además funciona como hospital escuela para la formación de nuevos profesionales de la salud.
Sin embargo, su historia de éxito también deja una reflexión profunda. A pesar de ser reconocida y validada en países como Austria, Alemania y Suiza, Liseth expresa su decepción por la realidad que vive la instrumentación quirúrgica en Panamá, donde aún no es reconocida como una carrera profesional ni cuenta con idoneidad.
“Soy la prueba viviente de que la preparación de Panamá para esta profesión es de las mejores del mundo. Somos reconocidos a nivel internacional y damos la talla, pero en nuestro propio país ni siquiera se nos quiere reconocer una idoneidad, lo que afecta el desarrollo de la profesión”, afirmó.
Con su desempeño y compromiso, Liseth Montenegro no solo abrió puertas para ella, sino que también allanó el camino para otros instrumentadores quirúrgicos panameños en Austria y la Unión Europea. Hoy, en Europa saben que en Panamá ese pequeño país centroamericano, se forman profesionales de alto nivel, capaces de desempeñarse con excelencia en los sistemas de salud más exigentes del mundo.
Una historia que inspira, enorgullece y demuestra que cuando hay preparación y perseverancia, no existen límites.