La SIP alerta sobre las presiones contra la prensa en Panamá
- 25/04/2026 00:00
El gremio advirtió sobre presiones judiciales, políticas y económicas contra los medios en Panamá, señalando que el uso de demandas y la falta de reformas legales fomentan la autocensura y ponen en riesgo la sostenibilidad del periodismo
La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) alertó ayer de las “presiones judiciales, políticas y económicas” a los medios de comunicación de Panamá en sus conclusiones derivadas de la Reunión de Medio Año 2026, celebrada de forma virtual.
De acuerdo a la SIP, el mayor desafío a la libertad de prensa en Panamá sigue siendo el uso de demandas civiles y penales contra los periodistas y medios de comunicación, en un marco legal que permite el secuestro de bienes desde las etapas iniciales del proceso, incluso sin la presentación de pruebas.
Según el gremio interamericano de prensa, la falta de reformas en esta materia fomenta la autocensura, debilita la sostenibilidad de los medios e incluso podría conducir a su cierre. En paralelo, la SIP constató que se continúan impulsando iniciativas que amplían los mecanismos de presión sobre los profesionales de la información.
A esto se suma el avance de reformas restrictivas sobre el derecho a réplica, que limitará la autonomía editorial.
El informe, en general, identifica a lo largo de América Latina un patrón extendido de hostigamiento, restricciones, presiones desde el poder político así como la violencia ejercida contra los periodistas. Un clima que, a su vez, se ha visto agravado por los altos niveles de impunidad y los discursos que deslegitiman la profesión periodística y fomentan la autocensura.
Dichas conclusiones subrayan además que la crisis de libertad de prensa está estrechamente ligada a la falta de sostenibilidad de los medios, constituyéndose en un factor que debilita el funcionamiento de la democracia. Al tiempo que condena el uso creciente de las acciones judiciales para ejercer presión contra los medios de comunicación y destaca los desafíos que supone la inteligencia artificial, hace un llamado urgente a fortalecer la acción colectiva, la innovación y los mecanismos destinados a combatir la impunidad.
La SIP consideró que la libertad de prensa afronta una coyuntura crítica en América Latina. “Lo que antes eran tácticas asociadas principalmente con sistemas autoritarios, hoy cruza fronteras, vuelve los límites más difusos y aparece en lugares donde se pensaba que las instituciones democráticas eran sólidas”, advirtió el presidente de la SIP, Pierre Manigault.
Manigault – también presidente del grupo Evening Post Publishing Company de Charleston, Carolina del Sur (Estados Unidos) – advirtió que cada vez más líderes políticos emplean una retórica “agresiva” que deslegitima al periodismo, alimenta la polarización y erosiona la confianza pública.
“Cuando se presenta a los periodistas como adversarios, se crea un clima donde prospera la intimidación y se instala la autocensura”, agregó Manigault, mientras señaló que “cuando la libertad de prensa se debilita en Estados Unidos, se envía una señal a todo el hemisferio y se envalentona a otros gobiernos a hacer lo mismo”.
La SIP mencionó que así como se observan prácticas antidemocráticas tanto en Nicaragua Cuba y Venezuela, también se observan acciones en contra de la libertad de prensa en Estados Unidos, El Salvador, Bolivia, Costa Rica, Colombia, Guyana, Honduras y Paraguay.
Entre los eventos registrados por la SIP, destaca el reciente veto en Argentina al 60% de los periodistas acreditados en la Casa Rosada por parte del gobierno de Javier Milei. Mientras que en tres países, seis periodistas han sido asesinados por el crimen organizado como Fernando Núñez y Mitzar Castillejos en Perú; Fernando Álvarez y Robinson del Pezo en Ecuador, y Miguel Ángel Beltrán Martínez y Carlos Castro en México.