Laptops del Meduca: dos ofertas buscan contrato millonario en medio de carencias y cuestionamientos
- 23/05/2026 00:00
Mientras el Meduca impulsa la compra de computadoras, informes señalan que Panamá podría volver a cometer errores al invertir en tecnología sin una estrategia real
Con dos propuestas en la mesa para la compra de laptops para estudiantes y docentes del sistema público, publicadas ayer en Panamá Compra, el Ministerio de Educación (Meduca) avanza con una controvertida licitación cuyo precio de referencia es $268,5 millones, un valor que exceden ambas cotizaciones.
Las ofertas fueron presentadas por las empresas: Cable & Wireless Panamá (+Móvil) y el consorcio Positivo Panamá. +Móvil, presidida y representada legalmente por Rocío Fungueiriño Lorenzo, presentó una propuesta de $292,7 millones para la adquisición de 531,250 laptops, lo que equivale a un costo unitario de $551 por equipo. La compañía ofertó computadoras marca Tsunami, modelo LEAP W Green, fabricadas en Portugal por la empresa JP.IK.
En tanto, el consorcio Positivo Panamá está integrado por las empresas Positivo Tecnologia S.A. y Crounal S.A.,con Hélio Bruck Rotenberg como director para ambas compañías, y la representación legal de Jonathan Barros Bittencourt por el consorcio. Su oferta fue por $283,5 millones. Su alternativa fija el costo de cada computadora en $498. El equipo ofrecido corresponde a la marca Positivo, modelo Positivo Master N7460, fabricado en China por Positivo Tecnologia S.A.
Mientras el Meduca destina unos $300 millones para la compra de laptops y softwares para estudiantes y docentes a nivel nacional, considerando las tres convocatorias para este fin, otros programas considerados esenciales reciben recursos significativamente menores. Tal es el caso de Merienda Escolar y Almuerzo Escolar, que en conjunto cuentan con una asignación de $83 millones, equivalente apenas al 6% de la inversión total de la entidad. Ver cuadro
La situación cobra mayor relevancia si se toma en cuenta que el 62% de los estudiantes panameños aún no tienen acceso al programa de Almuerzo Escolar.
A esto se suma que más de 224,000 niños y adolescentes viven en condiciones de pobreza extrema, en hogares que no logran cubrir la canasta básica alimentaria y que, por tanto, dependen de iniciativas de apoyo nutricional como las comidas escolares. Así lo advierte el informe ‘Pobreza Infantil en Panamá’, elaborado por el Banco Mundial, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) y el Ministerio de Desarrollo Social (Mides), publicado en mayo.
La millonaria inversión en tecnología también ha generado cuestionamientos de diversos sectores. Uno de los críticos ha sido el diputado Jorge Bloise, presidente de la Comisión de Educación, Cultura y Deportes, de la Asamblea Nacional quien ha sostenido que la compra de laptops no debería estar entre las principales prioridades del Meduca.
“No podemos permitirnos como país priorizar por cuarta vez la compra multimillonaria de laptops cuando, a esta fecha, en las escuelas no ha llegado ni la leche, ni la galleta ni las comidas escolares”, expresó el diputado independiente de la coalición Vamos.
Otro informe, ‘El espejismo tecnológico’, elaborado este año por la Fundación para el Desarrollo Económico y Social de Panamá (Fudespa), también cuestiona la millonaria inversión tecnológica realizada en el sistema educativo panameño sin que exista una estrategia pedagógica clara.
“Cientos de millones en laptops no mejoraron la educación y por qué Panamá está a punto de repetir el error”, advierte el documento.
El estudio sostiene que no existe una relación directa entre la incorporación de tecnología en las aulas y una mejora en el aprendizaje. De acuerdo con el análisis, Panamá ha destinado cerca de $370 millones a programas tecnológicos para el sector educativo en los últimos 20 años, sin que esto se traduzca en avances significativos en el rendimiento académico.
Pese a esas inversiones, el país continúa rezagado en las pruebas del Programa para la Evaluación Internacional de Estudiantes (PISA), que mide competencias en lectura, ciencias y matemáticas.
En la evaluación de 2018, apenas el 19% de los estudiantes panameños alcanzó los niveles mínimos en matemáticas, quedando entre “los peores países del mundo”.
El informe también recuerda antecedentes que evidencian fallas en la gestión de estos programas. En 2015, unas 26.000 laptops entregadas al sistema oficial fueron encontradas abandonadas en depósitos, mientras otras fueron robadas debido a la falta de controles y seguimiento. Todo esto ocurrió en medio de problemas estructurales que aún persisten, como más de mil escuelas sin acceso a electricidad o internet.
El análisis compara la experiencia panameña con casos internacionales como el de Suecia, que decidió volver a los libros físicos tras no observar beneficios educativos con la tecnología, mientras que en Perú, Uruguay e India tampoco funcionó.