Mauricio Cort y la reunión en el Súper 99: ‘No hay día que no me arrepienta’

  • 30/01/2026 20:14

Durante la sesión del viernes del juicio Odebrecht, el abogado Mauricio Cort detalló el rol que jugó en la triangulación de dineros de Odebrecht, incluyendo reuniones con Federico Suárez y con la familia Martinelli

Mauricio Cort es un abogado especialista en sociedades y derecho corporativo. También fue una pieza clave en el engranaje de sobornos de Odebrecht que manejó de cerca relaciones con el Ministerio de Obras Públicas, su titular Federico Suárez, y la familia Martinelli. Por su participación en el caso Odebrecht, Cort fue condenado por blanqueo de capitales y tiene un acuerdo de colaboración con el Ministerio Público. Este viernes 30 de enero fue llamado a testificar.

El valor de Cort era su conexión con Andorra, dónde mantenía diversas sociedades y su buena relación con la empresa constructora española FCC que aspiraba a contratos millonarios en Panamá. De acuerdo al testimonio del abogado, quien se le acercó fue el entonces ministro de Obras Públicas, Federico Suárez (condenado hace dos semanas por peculado doloso agravado en la ampliación de la carretera Arraiján - La Chorrera).

El acercamiento era para supuestamente finiquitar la liquidación societaria del “grupo Martinelli”, de acuerdo a Cort. Para ello, necesitaban saber sobre las sociedades que tenía Cort en Andorra. Cort le informa que tiene sociedades, pero que hay que pasar la revisión del oficial de cumplimiento.

Unos días después, Suárez vuelve a contactar a Cort y le pide datos de la sociedad. Según su propio testimonio, en el despacho del ministro le entregan un sobre con un contrato ya suscrito con la sociedad Kleinfeld. Esta sociedad, junto con Aeon Group y otras, estarían entre las que Odebrecht usaría para transferir fondos.

¿Cómo funcionaba el esquema?

Las sociedades de Cort recibían dinero de Kleinfeld y Aeon Group, presuntamente de la liquidación de Grupo Martinelli. Una de las sociedades recibió “entre 4 y 5 millones de dólares”. Desde allí, se realizaban “pagos a terceros” siguiendo instrucciones.

Al principio, las instrucciones venían de Suárez. Pero en 2012, luego de una reunión en las oficinas del Súper 99 con “el aforado” (la identidad de los hermanos Luis y Ricardo Martinelli Linares no puede ser mencionada durante el juicio ya que están excluidos al ser miembros del Parlamento Centroamericano) Suárez salió de escena.

“El mandato del señor Suárez llegó a tener efectos hasta julio del 2012. Porque para esas fechas, agosto del 2012, yo fui convocado a las oficinas del super 99 ubicadas en Río Bajo, por uno de los aforados en esta causa. Y en esa reunión se me informó de dos temas puntuales”, detalló Cort. El primer tema era la exclusión de Suárez y el deseo de que Cort continuara proveyendo los mismos servicios. El segundo, era para aprovechar la relación de Cort con FCC. “El aforado me comunica que tiene conocimiento por parte de un alto ejecutivo de la empresa FCC que yo tengo suscrito un contrato, una serie de acuerdos comerciales con la empresa, y que él ha llegado a algún tipo de entendimiento con este ejecutivo, y que yo voy a recibir también, por el conducto de mi relación mercantil con FCC, una suma de dinero producto de estos acuerdos comerciales”, añade.

Durante el testimonio, Cort detalló como se transfirieron millones de dólares a lo largo de varios años para proyectos inmobiliarios, liquidación de sociedades y más. Pero de todas las decisiones, el momento que no olvida es aquella reunión en el Súper 99.

“Se me indica, por parte del señor aforado, que él ha llegado a una serie de entendimientos, que se va a usar un contrato como paraguas, y se reciben en mi cuenta de Arados del Plata en Suiza, sumas de dinero superiores al que el acuerdo tenía conmigo”, recuerda Cort. “Yo tomé la decisión de seguir adelante con lo que me se peticionó. No hay día que no me arrepienta de haber tomado esa decisión. Sobre todo porque todavía las consecuencias de esa mala decisión las sigo pagando el día de hoy,” lamentó.