Menos consumo, más cautela: así enfrentan la economía los hogares
- 16/01/2026 00:00
Con una percepción económica aún negativa, menos empleo formal y un consumo cada vez más contenido, los panameños enfrentan 2026 con cautela. La encuesta Vea Panamá muestra hogares enfocados en resistir más que en crecer
Panamá inició 2026 con una economía que no se desploma, pero tampoco logra generar confianza suficiente entre los hogares.
Así lo revela la encuesta Vea Panamá, de La Estrella de Panamá, realizada por Prodigious Consulting, que recoge la percepción de los ciudadanos sobre el país, el Gobierno y las perspectivas futuras.
La encuesta, basada en 1.510 entrevistas cara a cara realizadas en ocho provincias del país, con un margen de error de 2,5% y un nivel de confianza del 95%, forma parte de un seguimiento periódico iniciado en 2024 y permite observar la evolución de la opinión pública a lo largo del tiempo.Los datos revelan una economía vivida con cautela: menos reacción emocional, menos consumo discrecional y más énfasis en el ahorro, el pago de deudas y la protección de los gastos esenciales.
Una economía que se percibe mal
La percepción económica de los panameños continúa siendo mayoritariamente negativa. El 45,0% califica su situación económica como mala y un 14,8% como muy mala, lo que confirma que el malestar económico sigue siendo estructural. No obstante, la encuesta también muestra una señal de contención: el porcentaje de personas que consideran su situación como buena alcanza el 36,7%, superando los niveles registrados en junio y septiembre.
Aun así, la percepción de una situación “muy buena” permanece marginal (1,8%), lo que sugiere que esta mejora no se traduce en bienestar pleno ni en una recuperación sólida. En términos generales, los hogares perciben que la economía ha dejado de deteriorarse con la intensidad de meses anteriores, pero sin generar expectativas claras de mejora sostenida.
Este escenario económico se refleja también en el estado de ánimo ciudadano. La preocupación sigue siendo el sentimiento predominante (26,2%), aunque muestra una disminución sostenida frente a mediciones anteriores. En paralelo, la calma o tranquilidad alcanza su nivel más alto del periodo (20,3%).
Sin embargo, esta “calma” no parece estar asociada a optimismo. El entusiasmo (0,1%) y el optimismo (1,9%) permanecen en niveles marginales, mientras que emociones como la frustración y la molestia disminuyen. Más que una mejora en las expectativas, los datos sugieren un desgaste emocional y una normalización del malestar, en un contexto percibido como difícil de transformar.
La prudencia se expresa con claridad en las decisiones de inversión. El 63,4% de los panameños no planea realizar inversiones importantes —como la compra de vivienda, vehículo, negocio o estudios— en los próximos seis meses.
La intención de inversión se concentra en algunos segmentos específicos: jóvenes de 18 a 34 años y provincias del interior como Herrera, Veraguas y Chiriquí.
A partir de los 55 años, la disposición a invertir cae de forma significativa, reflejando una lógica de protección del ingreso ante la incertidumbre económica.
Este comportamiento es consistente con una percepción económica frágil y con un entorno que no ofrece señales claras de estabilidad de largo plazo.La encuesta también muestra un cambio relevante en la relación de los hogares con el dinero.
Ante la posibilidad de recibir un ingreso inesperado, los panameños priorizan la estabilidad financiera por encima del consumo.El 29,9% destinaría ese dinero al ahorro, un 26,3% a cubrir gastos básicos del hogar y un 19,9% al pago de deudas.
En contraste, apenas un 5,8% lo usaría para gastos no esenciales. En conjunto, más de tres cuartas partes de la población utilizarían esos recursos como un mecanismo de contención del riesgo, no como una oportunidad de consumo.
Este patrón se intensifica en provincias como Veraguas y Chiriquí, así como entre los jóvenes, lo que sugiere una conciencia temprana sobre la necesidad de previsión financiera en un entorno económico incierto.