Monseñor Ulloa pide un nuevo rumbo para Panamá en la misa del primer domingo de Cuaresma en Atalaya

El arzobispo de Panamá, José Domingo Ulloa, da la bendición a un feligres durante los actos de celebración de la cuaresma. Archivo | La Estrella de Panamá
  • 22/02/2026 11:45

Desde tempranas horas de la mañana inició la jornada con una solemne procesión por las principales calles del distrito.

En un ambiente de profunda devoción y recogimiento, miles de peregrinos participan edel primer domingo de Cuaresma en la tradicional celebración en honor a Jesús Nazareno en Atalaya, considerada una de las manifestaciones religiosas más multitudinarias del país.

En declaraciones a los medios, el arzobispo de Panamá, José Domingo Ulloa, manifestó que este tiempo debe ser una oportunidad para la reflexión nacional. “Podamos nuevamente detenernos para darle un nuevo rumbo a la situación de nuestro país”, dijo.

Añadio que todavía quedan temas pendientes, pero desde una mirada positiva “Hay todavía temas muy pendientes a solucionar temas de justicia, corrupción, pero también desde lo positivo el tema de que los panameños podamos mirarnos en lo grande que somos”, expresó.

La Cuaresma es un período de 40 días dentro del calendario litúrgico de la Iglesia Católica que comienza con el Miércoles de Ceniza y culmina antes del Jueves Santo.

Es un tiempo de preparación espiritual hacia la Semana Santa, marcado por la oración, el ayuno, la penitencia y la reflexión. Para los creyentes, representa una oportunidad de conversión y renovación de la fe.

Desde tempranas horas de la mañana inició la jornada con una solemne procesión por las principales calles del distrito. Miembros de la Iglesia, encabezados por el sacerdote, caminaron en oración, mientras detrás avanzaban cientos de devotos que llegaron desde distintos puntos del país. Muchos peregrinos participan para cumplir promesas, agradecer o elevar peticiones personales y familiares.

El recorrido culminó en la Basílica Menor, donde ya los obispos y la Iglesia Católicae pronuncia ante el país y donde también se espera información relacionada con la decisión del Papa respecto a la conmemoración de los 800 años de la muerte de San Francisco de Asís.

Durante estos actos los fieles viven con profunda devoción el inicio de este tiempo sagrado. La celebración de Atalaya tiene más de tres siglos de tradición y cada año congrega a miles de personas, convirtiéndose en uno de los eventos religiosos más importantes del país.

Familias completas, jóvenes y adultos mayores forman parte de la romería, muchos de ellos vestidos de morado como símbolo de penitencia. Con cantos, oraciones y muestras visibles de fe, Atalaya volvió a convertirse en el epicentro espiritual de Panamá en este primer domingo de Cuaresma, reafirmando una tradición que se mantiene viva generación tras generación.