Mulino revela que Panamá apoyará a Rafael Grossi para dirigir la ONU
- 16/10/2026 12:46
Mulino anunció su respaldo al director del Organismo Internacional de Energía Atómica, quien aspira a dirigir la ONU a partir de enero de 2027.
El presidente José Raúl Mulino anunció este viernes que Panamá respaldará la candidatura del argentino Rafael Mariano Grossi para ocupar la Secretaría General de las Naciones Unidas (ONU), en una elección que definirá al sucesor de António Guterres a partir de enero de 2027.
El mandatario explicó que el respaldo panameño responde, entre otros motivos, al papel que desempeñó Grossi en las gestiones diplomáticas que permitieron la donación de uno de los aceleradores lineales destinados al Centro de Medicina Nuclear y Oncología de Chiriquí.
“Hoy Roberto Grossi compite para ser secretario general de las Naciones Unidas y el voto de Panamá es con él”, manifestó Mulino, al referirse al director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).
El presidente recordó que conversó con el argentino sobre la posibilidad de obtener cooperación para el proyecto durante un encuentro en Davos, Suiza. Según relató, a partir de esa conversación comenzaron las gestiones diplomáticas para concretar la donación del equipo médico.
“Por agradecimiento, por solidaridad, porque él sin conocerme fue muy proactivo en estas gestiones y el voto de Panamá está comprometido con Grossi y Argentina en esta altísima representación mundial”, expresó el mandatario.
Mulino también defendió las misiones diplomáticas en el exterior y las gestiones internacionales que, según dijo, permiten concretar proyectos de cooperación para el país.
Grossi es uno de los aspirantes que buscan suceder al portugués António Guterres, quien concluirá su segundo mandato al frente de las Naciones Unidas al finalizar 2026.
El argentino dirige el OIEA desde 2019 y fue nominado por su país en noviembre de 2025. Su candidatura se desarrolla en una contienda que incluye figuras con experiencia en gobiernos nacionales, diplomacia y organismos multilaterales.
Entre los principales aspirantes figuran la costarricense Rebeca Grynspan, secretaria general de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (Unctad), y la guyanesa Carolyn Rodrigues-Birkett, diplomática y exministra de Relaciones Exteriores de Guyana.
Grynspan, quien fue vicepresidenta de Costa Rica, ha promovido una agenda de reformas para fortalecer la capacidad de respuesta de la organización. En las consultas informales del Consejo de Seguridad realizadas en octubre, se situó al frente de la contienda, aunque sin que exista una decisión definitiva.
Rodrigues-Birkett ha defendido la necesidad de fortalecer el multilateralismo y ha destacado la importancia de que una mujer ocupe por primera vez la Secretaría General de la ONU.
También figuran entre los candidatos la ecuatoriana María Fernanda Espinosa, expresidenta de la Asamblea General de la ONU; el senegalés Macky Sall, expresidente de su país; el ugandés Olara Otunnu, exsubsecretario general de las Naciones Unidas; y la diplomática ecuatoriana Ivonne A-Baki.
La expresidenta chilena Michelle Bachelet también había sido postulada, pero las nominaciones que respaldaban su candidatura fueron retiradas en septiembre de 2026.
La selección se desarrolla durante 2026. Sin embargo, hasta la fecha no se ha acordado el momento definitivo para la designación del sucesor de Guterres.
De acuerdo con el artículo 97 de la Carta de las Naciones Unidas, el secretario general es nombrado por la Asamblea General a recomendación del Consejo de Seguridad.
En la práctica, el Consejo de Seguridad debe identificar a un candidato que pueda reunir el respaldo necesario y que no enfrente el veto de ninguno de sus cinco miembros permanentes: China, Estados Unidos, Francia, Reino Unido y Rusia. Posteriormente, la Asamblea General formaliza el nombramiento.
El proceso ha incluido diálogos públicos con los aspirantes y varias rondas de votaciones informales en el Consejo de Seguridad para medir los apoyos y rechazos a cada candidatura. La persona elegida deberá asumir el cargo el 1 de enero de 2027.
El respaldo anunciado por Mulino sitúa a Panamá del lado de la candidatura argentina en una competencia que todavía permanece abierta. La decisión final dependerá de las negociaciones entre los Estados miembros y del procedimiento establecido por las Naciones Unidas.