¡No hay tregua! En Panamá se registra un incendio de masa vegetal cada dos horas
- 01/03/2026 13:53
La situación se agrava por las condiciones propias de la estación seca, donde las altas temperaturas y los vientos facilitan que cualquier chispa se convierta en un siniestro
La frecuencia de los incendios de masa vegetal (IMAVE) en el territorio panameño ha alcanzado niveles críticos en lo que va del 2026.
Según los registros más recientes del Benemérito Cuerpo de Bomberos de la República de Panamá, en apenas los primeros 59 días del año se han reportado más de 750 incidentes, una cifra alarmante que sitúa estas emergencias como la segunda causa de salida más común para los camisas rojas, solo superada por los accidentes menores y atenciones médicas.
Esta estadística revela una realidad preocupante: cada 120 minutos, una unidad especializada debe movilizarse para combatir el fuego en zonas de vegetación.
La situación se agrava por las condiciones propias de la estación seca, donde las altas temperaturas y los vientos facilitan que cualquier chispa se convierta en un siniestro de grandes proporciones que afecta no solo al ecosistema, sino también la salud pública por la inhalación de humo y la seguridad vial debido a la reducción de visibilidad en las carreteras principales.
El mayor Andrés Espinosa, jefe nacional del Departamento de Emergencia y Comunicación, detalló que la mayoría de estos focos se concentran en áreas de rastrojos (residuos secos tras cosechas) con 594 casos, y en gramíneas (pastos y hierbas) con 156 registros.
Estos materiales, explicados por el mayor Jorge Carreño como “combustible natural altamente inflamable”, permiten que el fuego avance a velocidades que ponen en riesgo zonas residenciales, transformando un incendio forestal en una amenaza estructural para las viviendas cercanas.
El combate del fuego en Panamá no es tarea sencilla. Los bomberos forestales enfrentan desafíos operativos extremos al tener que trabajar en cerros, laderas y terrenos de topografía irregular.
En estos escenarios, el acceso de los camiones es imposible, obligando al personal a realizar un esfuerzo físico superior cargando herramientas manuales como mochilas forestales, batefuegos, pulaskis y rastrillos en condiciones de calor sofocante.
A pesar de la preparación técnica, que ha incluido simulacros estratégicos este año en zonas críticas como Tanara (Chepo) y Tierras Altas (Chiriquí), la institución subraya un dato desalentador: la gran mayoría de estos incendios son de origen antrópico.
Esto significa que son provocados por la mano del hombre, ya sea por negligencia en quemas agrícolas no controladas o por actos intencionales de vandalismo.
Ante este panorama, el Cuerpo de Bomberos reitera su llamado a la prevención ciudadana. Mientras la institución fortalece su capacidad de respuesta con entrenamientos y equipos especializados, la verdadera solución radica en evitar el inicio del fuego.
La protección de la vida, los bienes y el ambiente depende hoy de un cambio de conducta en la población para frenar una estadística que no da tregua.