Panamá actualiza su estrategia para frenar el embarazo adolescente

Integrantes de la mesa técnica que analiza la estrategía para disminuir la incidencia de embarazo en niñas y adolescentes. Las cifra más altas se concentran en Darién, Bocas del Toro y las comarcas. Cedida | Conama
  • 18/06/2026 19:50

Las cifras más altas se concentran en Darién, Bocas del Toro y las comarcas Ngäbe-Buglé, Guna Yala y Emberá-Wounaan, donde la pobreza extrema y las uniones tempranas duplican o triplican la media nacional

Tras una década de avances, el embarazo adolescente volvió a subir en Panamá. La tasa de fecundidad en menores de 20 años aumentó un 15% entre 2021 y 2025, según informes del Ministerio de Salud (Minsa) y la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá (CCIAP). El gobierno trabaja de la mano del Ministerio de Desarrollo Social (Mides) para intentar frenar este fenómeno que genera un impacto económico estimado en $1,500 millones anuales.

Un repunte tras años de avances

Aunque entre 2012 y 2022 los nacimientos en este grupo bajaron de 15,000 a 9,531 (una reducción de 5,469 casos en una década), la tasa de fecundidad en ese grupo volvió a subir estos últimos cuatro años, de acuerdo con el Ministerio de Salud (Minsa) y la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá (CCIAP).

Según estos datos, al menos 21 niñas y adolescentes quedan embarazadas cada día en el país. Las cifras más altas se concentran en Darién, Bocas del Toro y las comarcas Ngäbe-Buglé, Guna Yala y Emberá-Wounaan, donde la pobreza extrema y las uniones tempranas duplican o triplican la media nacional.

La respuesta del Estado

Ante ese panorama, el Consejo Nacional de Atención a la Madre Adolescente (Conama), presidido por el Ministerio de Desarrollo Social (MIDES), trabaja en una nueva estrategia de prevención para el período 2026-2030, con asistencia técnica del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA, por sus siglas en inglés) y también en asociación con el Ministerio de Educación (Meduca), sociedad civil y agencias internacionales,.

“No estamos aquí para hacer un diagnóstico más; estamos aquí para definir el cómo: cómo llegar antes de que ocurra el embarazo, cómo retrasar las uniones, cómo mantener a las niñas en la escuela y cómo asegurarles servicios de salud y protección”, afirmó Edith Castillo, representante del UNFPA en Panamá.

La hoja de ruta incluye unidades móviles con mediadores culturales en zonas de difícil acceso, unificación de datos entre instituciones y presupuesto estatal destinado a insumos de salud reproductiva.