Panamá refuerza seguridad en aeropuertos y puertos ante tensión en Medio Oriente
- 16/03/2026 00:00
El ministro de Seguridad, Frank Ábrego, aseguró que no existen amenazas directas contra Panamá, aunque se han intensificado los controles en infraestructuras estratégicas.
Las autoridades de Panamá han reforzado las medidas de vigilancia en aeropuertos y terminales portuarias como parte de acciones preventivas frente a la creciente tensión internacional derivada del conflicto en Medio Oriente.
El ministro de Seguridad Pública, Frank Ábrego, informó que el país mantiene monitoreo permanente y coordinación con agencias internacionales de seguridad para anticipar cualquier riesgo que pudiera afectar la seguridad nacional o el comercio internacional.
Durante una entrevista en el programa Debate Abierto, el funcionario explicó que la posición geográfica y logística de Panamá obliga a mantener un nivel elevado de vigilancia, ya que el país continúa siendo un punto clave para el tránsito de mercancías a escala global.
“Seguimos siendo la ruta de tráfico comercial más grande del planeta. No importa quién crea que nos supera, seguimos siendo el intercambio principal entre Europa y Oriente y entre las dos costas de Estados Unidos y el resto del mundo”, afirmó Ábrego.
El ministro detalló que, ante los recientes acontecimientos en el Golfo Pérsico, las autoridades panameñas han fortalecido los controles de seguridad en aeropuertos, puertos y otras infraestructuras críticas del país.
Estas acciones incluyen el intercambio de información con agencias de inteligencia y seguridad de Estados Unidos y de otros países aliados, con el objetivo de detectar cualquier amenaza potencial que pudiera afectar el flujo comercial o la estabilidad del país.
Ábrego señaló que la posición estratégica de Panamá —reforzada por la presencia del Canal de Panamá y su red logística— ha permitido al país mantener estabilidad en materia de seguridad, aunque al mismo tiempo lo convierte en un punto de atención para organizaciones que podrían intentar afectar el comercio internacional.
En ese sentido, explicó que Panamá continúa siendo considerado un posible objetivo por parte de grupos terroristas debido a su papel clave en el tránsito marítimo y en el comercio mundial.
No obstante, el ministro aclaró que hasta el momento no existe información que indique la planificación de un ataque o atentado en territorio panameño.
“Son medidas preventivas que buscan garantizar la seguridad nacional y proteger nuestra infraestructura estratégica”, subrayó.
Las medidas de seguridad se producen en un momento de creciente preocupación global por la escalada de tensiones en Medio Oriente. Sobre este escenario también se pronunció el canciller panameño, Javier Martínez-Acha, quien expresó la inquietud del Gobierno ante la evolución del conflicto.
El jefe de la diplomacia panameña señaló que la situación internacional forma parte de una dinámica de seguridad más amplia que incluye otros conflictos recientes, como la guerra en Ucrania y los ataques del grupo Hamás contra Israel.
“Tenemos que tener una posición de equilibrio. El mundo está complejo desde hace varios años y lo ocurrido no es lo que Panamá promueve”, manifestó Martínez-Acha.
El canciller añadió que el país mantiene su postura tradicional de promover el diálogo y la resolución pacífica de los conflictos, aunque aclaró que la búsqueda de la paz no implica tolerar violaciones al derecho internacional ni la proliferación de programas nucleares fuera de los marcos establecidos por organismos internacionales.
En medio del escenario internacional, el Gobierno panameño también ha activado mecanismos de seguimiento para garantizar la seguridad de sus ciudadanos en la región en conflicto.
Martínez-Acha informó que las embajadas panameñas en la zona se mantienen en alerta para brindar asistencia a los nacionales que lo requieran.
Entre los casos bajo seguimiento se encuentra el de un atleta panameño que se encuentra en la región del Golfo, con quien la embajada mantiene contacto directo para ofrecer apoyo en caso necesario.
Además, el Gobierno monitorea la situación de marinos que trabajan en embarcaciones registradas bajo bandera panameña. Panamá posee el mayor registro de buques del mundo, por lo que miles de tripulantes navegan en barcos vinculados al país.
Según el canciller, hasta el momento no se han reportado incidentes directos que afecten a tripulantes panameños que transitan por la zona del conflicto.
Aunque las autoridades indicaron que no existe una amenaza directa contra Panamá ni contra ciudadanos panameños, el Ministerio de Relaciones Exteriores mantiene la recomendación de evitar viajes no esenciales a Medio Oriente debido a la volatilidad del entorno.
Panamá también participa activamente en la discusión internacional sobre la crisis, ya que el país ocupa un asiento en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para el período 2025-2026.