Panamá tiene ventaja ante un eventual aumento de casos de hantavirus, advierten especialistas
- 09/05/2026 00:00
La experiencia acumulada desde la detección de la variante ‘Choclo’, la vigilancia epidemiológica y la capacidad hospitalaria colocan al país en mejor posición frente a escenarios como el brote detectado en el crucero MV Hondius, vinculado a la cepa Andes, que sí puede transmitirse entre personas
Mientras autoridades sanitarias internacionales siguen el rastro del brote de hantavirus detectado en el crucero polar MV Hondius —que deja al menos tres fallecidos y varios casos sospechosos en distintos países—, especialistas panameños consideran que el sistema de salud nacional tendría una posición favorable para responder ante un eventual incremento de contagios en el país.
El médico internista e intensivista Julio Sandoval aseguró a La Estrella de Panamá que el país no partiría desde cero frente a un escenario de este tipo, debido a la experiencia acumulada en el manejo clínico del hantavirus desde comienzos de la década de 2000.
“Eso nos da ventaja. No partimos de cero”, afirmó el especialista, quien atribuyó esa preparación a varios factores: la experiencia de Panamá en el tratamiento de pacientes, la vigilancia epidemiológica activa del Ministerio de Salud de Panamá (MINSA), la disponibilidad de Unidades de Cuidados Intensivos (UCI) para atender casos de síndrome cardiopulmonar por hantavirus y el conocimiento científico desarrollado en torno a la variante “Choclo”, identificada en el país desde el año 2000.
Las declaraciones surgen en medio de la atención internacional generada por el brote reportado en el MV Hondius, un crucero que zarpó desde Ushuaia, Argentina, y que actualmente permanece bajo vigilancia sanitaria tras confirmarse la presencia de la variante Andes del hantavirus. La Organización Mundial de la Salud (OMS) investiga el origen del contagio y señaló que una pareja neerlandesa pudo haberse infectado durante una excursión de avistamiento de aves en el Cono Sur, donde visitaron zonas con presencia de roedores transmisores.
La situación ha generado preocupación debido a que la variante Andes —detectada principalmente en Argentina y Chile— es la única cepa de hantavirus con transmisión documentada de persona a persona.
Sandoval explicó que esa es precisamente una de las principales diferencias con la variante “Choclo”, predominante en Panamá. Según detalló, el virus circulante en el país tiene un comportamiento epidemiológico distinto y no presenta evidencia de transmisión interpersonal sostenida.
En el caso de la variante “Choclo”, la transmisión ocurre a través de roedores silvestres presentes en provincias centrales como Los Santos, Herrera, Coclé y Veraguas. El especialista recalcó que, aunque ambas variantes pertenecen al mismo grupo de hantavirus, su comportamiento epidemiológico es distinto y eso modifica el nivel de riesgo sanitario.
“Son dos variantes del mismo grupo de virus (hantavirus), pero se comportan de manera distinta. El virus Andes, que es el del crucero, puede transmitirse entre personas por contacto estrecho, algo excepcional en los hantavirus. El virus Choclo, que es el nuestro, solo se adquiere por contacto con roedores o sus excretas. Eso cambia completamente el perfil de riesgo”, explicó.
El también asesor del MINSA subrayó que tanto la variante Andes como la Choclo tienen una probabilidad muy baja de convertirse en una pandemia, una evaluación que coincide con los recientes pronunciamientos de la OMS sobre el brote detectado en el crucero.
Sandoval recordó que Panamá mantiene registros endémicos de hantavirus desde hace décadas. Entre 2000 y 2025, el país acumuló 450 casos y 84 fallecidos, cifras que representan una letalidad del 13.5%.
“Son casos reales y serios, pero circunscritos a zonas rurales específicas y sin transmisión entre personas. En lo que va de 2026 hay casos acumulados, pero sin nuevos reportes en las últimas semanas epidemiológicas”, detalló el también presidente del Patronato del Hospital Santo Tomás.
El especialista explicó que el hantavirus puede manifestarse de dos maneras. La forma leve, conocida como fiebre por hantavirus, provoca fiebre, dolor de cabeza y malestar general. La forma grave corresponde al síndrome cardiopulmonar por hantavirus, una condición que compromete la respiración y puede resultar fatal, por lo que requiere manejo en una Unidad de Cuidados Intensivos (UCI).
Sandoval advirtió además que existe un 85% de probabilidad de que el fenómeno de El Niño se desarrolle en los próximos tres meses, un escenario que podría favorecer el aumento de la actividad de roedores en áreas rurales.
“No es alarma, es vigilancia activa; exactamente lo que el sistema de salud debe hacer”, concluyó.