Panameños priorizan gastos esenciales frente al deterioro económico
- 16/01/2026 00:00
El sondeo evidencia preocupación por el empleo y el costo de la vida, sin recurrir aún a medidas financieras drásticas
Ante un posible deterioro económico, los hogares panameños optan mayoritariamente por ajustes graduales antes que por medidas drásticas.
Así lo revela la encuesta Vea Panamá, de La Estrella de Panamá, realizada por Prodigious Consulting, que recoge la percepción de los ciudadanos sobre el país, el Gobierno y las perspectivas futuras.
La encuesta, basada en 1.510 entrevistas cara a cara realizadas en ocho provincias del país, con un margen de error de 2,5% y un nivel de confianza del 95%, forma parte de un seguimiento periódico iniciado en 2024 y permite observar la evolución de la opinión pública a lo largo del tiempo.
El 32,8% reduce gastos de recreación y el 26,8% compra alimentos de marcas más económicas, consolidando estas estrategias como las principales respuestas de contención.
Otras medidas, como dejar de comer fuera de casa, también ganan peso (20,3%), mientras que acciones más severas —como atrasarse en el pago de servicios básicos o deudas bancarias— se mantienen en niveles relativamente bajos. Esto sugiere que, aunque existe estrechez, la mayoría de los hogares aún logra proteger sus compromisos financieros esenciales.
Cuando se consulta a la ciudadanía sobre qué medidas ayudarían más a reducir el costo de la vida, las respuestas son claras y directas. El aumento del salario mínimo encabeza las prioridades (30,5%), seguido de la regulación de precios de productos básicos (26,1%).
Otras medidas relevantes incluyen el control del costo de la energía y los servicios básicos, la mejora de los servicios públicos de salud, transporte y educación, y el acceso a medicamentos a bajo costo. En conjunto, estas respuestas reflejan una demanda por acciones inmediatas y tangibles que impacten directamente el presupuesto del hogar, más que por reformas estructurales de largo plazo.
Detrás de este comportamiento económico está un mercado laboral cada vez más frágil. La encuesta evidencia una reducción sostenida del empleo formal, que pasa de 37,1% en marzo de 2025 a 32,6% en enero de 2026. Paralelamente, aumenta el peso del trabajo independiente, que alcanza el 29,7%, consolidando una estructura laboral más informal y menos estable.
El desempleo se mantiene alto, en torno al 17–18%, lo que refuerza la percepción de inseguridad económica y explica, en buena medida, la cautela que domina las decisiones de los hogares.