Panameños se movilizan por Venezuela: voluntarios, donaciones y esperanza

Varios voluntarios se organizaron para recibir las donaciones de las distintas personas. Roberto Barrios | La Estrella
  • 27/06/2026 00:00

Taxistas, familias, jóvenes y adultos se sumaron con donaciones y voluntariado independiente. El mensaje fue unánime: cada aporte, por pequeño que sea, suma en la reconstrucción de la esperanza para Venezuela

El terremoto que sacudió a Venezuela el pasado miércoles 24 de junio dejó a miles de familias en situación de emergencia. La noticia no tardó en llegar a Panamá, donde la respuesta ciudadana y gubernamental fue inmediata.

En cuestión de horas, distintos puntos de la capital habilitaron centros de acopio. Lo que comenzó como un llamado a donar alimentos y artículos de primera necesidad terminó convirtiéndose en una verdadera demostración de solidaridad colectiva.

La Estrella de Panamá recorrió, ayer viernes 26 de junio, los centros de acopio habilitados por el gobierno panameño: el edificio Hatillo de la Alcaldía de Panamá y la Casa Club del Parque Omar.

Las donaciones estaban basada en alimentos secos, para bebés y aseo personal.
El movimiento era intenso: personas caminando de un lado a otro con cajas, bolsas y botellas de agua, mientras otros clasificaban artículos en mesas improvisadas.
Manos dispuestas

En el edificio Hatillo las largas filas de autos se apoderaron del lugar luego de que se habilitará un “auto rápido” para descargar donaciones.

El movimiento era intenso: personas caminando de un lado a otro con cajas, bolsas y botellas de agua, mientras otros clasificaban artículos en mesas improvisadas.

Entre la multitud apareció Miguel, un panameño que llegó sin saber qué tarea podía realizar, pero con la firme intención de ayudar: “Ya he participado en otras emergencias y sé que lo más valioso es relevar equipos cansados. A veces basta con una hora de apoyo para marcar la diferencia”.

A pocos metros, Gabriel Hernán Martínez explicaba que su motivación era personal: “Mi esposa es venezolana y estamos aquí apoyando a la comunidad. Es muy bonito ver a todos reunidos por esta noble causa”.

Un humilde taxista, acompañado por miembros de su iglesia evangélica, también se acercó para entregar donaciones: “Exhorto a los panameños a que donen porque realmente los hermanos venezolanos lo necesitan. Estamos nosotros con corazón y dando el apoyo”, dijo con emoción.

La logística detrás de este esfuerzo fue detallada por Carla Duque, directora de Turismo de la Alcaldía de Panamá: “Ya hemos sacado más de 18 toneladas de carga. Recibimos ropa en buen estado, agua, comida enlatada e insumos médicos. La solidaridad panameña está presente”, detalló.

Gabriel Hernán Martínez explicaba que su motivación era personal: “Mi esposa es venezolana y estamos aquí apoyando a la comunidad. Es muy bonito ver a todos reunidos por esta noble causa”.
Miguel, un panameño que llegó sin saber qué tarea podía realizar, pero con la firme intención de ayudar:
Cadenas humanas

La siguiente parada fue la Casa Club del Parque Omar. El ambiente allí era aún más vibrante. Entre camiones esperando ser cargados y donantes espontáneos, se escuchaban frases de aliento y aplausos para quienes llegaban con bolsas y cajas. Incluso una mujer embarazada se acercó con dos bolsas, gesto que arrancó ovaciones de los presentes.

En este espacio conocimos a Karen, una joven que inicialmente acudió con leche y comida para mascotas, pero decidió quedarse como voluntaria: “Toda donación vale, por chiquita que sea. Y si no pueden donar, el tiempo también es muy valioso”.

A su lado estaba Félix Rodríguez, de 59 años, quien relató que tras ver las noticias decidió acudir desde temprano con arroz y aceite.

“El que no puede donar mucho, que traiga aunque sea algo del súper. Y si no, que venga a dar su colaboración porque aquí se necesita mucha mano de obra”, contó Rodríguez.

La magnitud del esfuerzo fue confirmada por Estela Alvarado, directora de proyectos del Despacho de la Primera Dama, quien destacó la organización detrás de cada donación: “Todo lo que llega se clasifica, embala y etiqueta. Hay cadenas humanas de entrada y salida, y voluntarios que llevan horas sin descanso. Necesitamos relevo, agua fría y manos dispuestas”.

Alvarado también subrayó la importancia de la transparencia: cada artículo recibido es inventariado antes de ser enviado al centro logístico en Panamá Pacífico, desde donde se coordinarán los vuelos hacia Venezuela. “Panamá siempre ha sido hermana del pueblo venezolano”, afirmó, recordando que muchos venezolanos han hecho de este país su hogar.

Los organizadores agradecieron todo el apoyo, de la cual consideraron que había superado las expectativas. Destacaron que han recibido los insumos que Venezuela pidió en esta primera etapa. Ahora, detallaron, empezaran la misión de empacar y enviar cada donación.

En la Casa Club del Parque Omar se organizaron cadenas humanadas para agilizar el despacho de las donaciones.
Camiones se encontraban al costado de los centros de acopio esperando las donaciones que serían enviadas.
Un esfuerzo colectivo

Lo que más llamó la atención en ambos centros de acopio fue la diversidad de los voluntarios. Jóvenes, adultos mayores, familias enteras y hasta grupos organizados que se sumaron a la causa.

Algunos llegaron con donaciones materiales, otros simplemente con tiempo y energía para cargar, clasificar o embalar. La idea de que “cada granito de arena cuenta” se repetía en las voces de todos.

Miguel, con experiencia en otros desastres, insistía en la necesidad de relevo:“Aquí a veces se van 24 horas y la gente, aunque está motivada, llega un momento de fatiga. Un aporte de una o dos horas ayuda bastante”.

Karen, Félix y Gabriel coincidían en que lo más valioso era la unión de panameños y venezolanos en un mismo propósito. La solidaridad se convirtió en un lenguaje común que trascendió nacionalidades y diferencias.

Gobierno, empresa privada y sociedad civil se organizaron para llevar adelante la logística en los diferentes centros de acopio.
La Alcaldía de Panamá llevó adelante la campaña “Auto rápido por Venezuela”.
La respuesta institucional

Tanto la Alcaldía de Panamá como el Despacho de la Primera Dama han sido ese primer frente de respuesta que ha habilitado el Estado, tras el anunció del presidente de la República, José Raúl Mulino.

Quiero reiterar mi mensaje de profunda solidaridad con el pueblo amigo y hermano de Venezuela. Son estos momentos donde verdaderamente la solidaridad internacional cumple su propósito y nos debe convocar a todos la urgente cooperación, en la medida de las posibilidades de cada quien, para restaurar la normalidad dentro de lo que se pueda hacer en una situación tan dolorosa y catastrófica”, manifestó Mulino, durante la Undécima Conferencia Ministerial del Bicentenario del Congreso Anfictiónico de Panamá.

Como parte de la respuesta panameña, el presidente informó que instruyó al Servicio Nacional de Protección Civil (Sinaproc) para organizar y enviar “lo antes posible” una misión de rescatistas que apoye las labores de emergencia en territorio venezolano.

El primer grupo salió ayer hacia Venezuela y corresponde al equipo élite panameño, encargado de organizar y coordinar la misión sobre el terreno, que incluye el envío de personal especializado en búsqueda y rescate, el establecimiento de centros de acopio y la coordinación logística con organismos internacionales.