Periodistas que reportan sobre derechos humanos son las principales víctimas de violencia digital
- 05/11/2026 00:00
Un informe elaborado por la Alianza Regional por la Libre Expresión e información en Alianza con ONU Mujeres detalla que 8 de cada 10 periodistas ha sido objeto de violencia digital. Las principales víctimas son mujeres, indígenas, afrodescendientes y personas LGBTIQ+
Amenazas sexuales, mensajes racistas, incitación al odio... Esta es la realidad que enfrentan la mayoría de los periodistas en línea luego de publicar sus trabajos, especialmente mujeres, indígenas, afrodescendientes y personas LGBTIQ+.
De acuerdo a un informe elaborado por la Alianza Regional por la Libre Expresión e información en Alianza con ONU Mujeres, ocho de cada diez periodistas son víctimas de violencia digital.
El estudio se apoya en una encuesta realizada entre octubre de 2025 y mayo de 2026 a 2,179 periodistas y activistas provenientes de nueve países de América Latina: Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Guatemala, México, Uruguay y Venezuela.
“El estudio ofrece una mirada comparativa sobre la violencia que experimentan mujeres y hombres con voz pública en elespacio digital. Se trata de uno de los primeros estudios de esta magnitud en la región que permite observar sistemáticamente no solo cuán extendida está la violencia, sino también cómo varían sus formas, su intensidad y sus consecuencias según el género,” señala el documento.
Uno de los principales datos recabados es que la violencia digital se extiende entre hombres y mujeres. El 84.4% de las mujeres entrevistadas reportaron ser objeto de violencia digital y el 80.3% de los hombres.
Cuatro de cada diez mujeres señaló que recibe algún tipo de violencia agravada y casi seis de cada diez mujeres recibieron, al menos una vez, algún tipo de violencia sexualizada.
En la mayoría de los países encuestados, las mujeres fueron las mayores víctimas de violencia. La excepción fueron México y Venezuela, dónde aún más hombres denunciaron ser objeto de violencia en línea. Esto no quiere decir que las mujeres no hayan reportado ser víctima de violencia, sino que la cifra en hombres fue aún mayor en esos países.
Específicamente, en México 91% de hombres dijeron ser objeto de violencia, comparado con 87.1% de mujeres; y en Venezuela 89.3% fueron objeto de violencia frente a 84.2% de mujeres. En los otros siete países encuestados, las mujeres reportaron un mayor porcentaje de violencia digital.
El punto común fue el género de los agresores, tanto hombres como mujeres señalaron que la mayoría de los ataques provinieron de hombres.
“Las brechas de género en la cantidad y el tipo de violencia digital recibida y la imbricación entre violencia digital, racismo y trans/homofobia expresan una continuidad entre lo que sucede en el espacio público digital y patrones estructurales e históricos de discriminación”, concluye el estudio.
El estudio clasificó la violencia en distintos tipos: violencia sexualizada; hostigamiento y amenazas; manipulación y apropiación de identidad e información; comentarios racistas xenofóbos o antisemitas; y censura.
La violencia sexualizada está condicionada por el género y muestra la mayor brecha por género en la recepción. Casi seis de cada diez mujeres (58.2%) recibió mensajes sexuales no solicitados, frente a algo más de tres de cada diez hombres (33.5%). Cerca de la mitad de las mujeres (48%) recibió comentarios ofensivos sobresu género, orientación sexual o apariencia, frente a poco menos de un tercio de los hombres (30.6 %). Las amenazas de violencia sexual afectaron al 16.7 % de las mujeres, el triple del 5.5% registrado entre los hombres.
No solo hay brecha por género, el informe detalla claramente como los periodistas son especialmente atacados si son de un grupo étnico racializado particular.
”La violencia severa (haber recibido siete o más formas de agresión en línea) aumenta para quienes se identifican como indígenas, mestizas/os y afrodescendientes. Mientras que quienes se describen como personas blancas registran la tasa de violencia severa más baja (10,2 %), quienes se identifican como indígenas registran las cifras más altas de toda la tabla: el 32,1 % recibió violencia severa, más del triple”, detalla el estudio.
Al tomar en cuenta interseccionalidad, las diferencias se vuelven aún más aparentes. El 73.8% de los periodistas indígenas LGBTIQ+ reportó haber sufrido violencia severa, mientras que solo el 9.3% de los periodistas blancos no LGBTIQ+ reportaron violencia severa.
“El punto de quiebre creo que fue cuando [el presidente argentino Javier] Milei habló en [el Foro de] Davos y dijo que todos los homosexuales eran pedófilos. Se me ocurrió empezar a contestar.Y ahí llegó el doxeo, compartieron mi dirección. En realidad, lo que hicieron fue que me sacaron un [informe de situación crediticia llamado] ‘Veraz’, y lo empezaron a compartir. Y no sabía cómo frenar esa bola de nieve, y la única forma de frenarla fue eliminar el tweet y ponerle un candadito,” contó un periodista encuestado.
Los principales contenidos que dispararon los ataques fueron Derechos Humanos (36%), preferencias políticas (34.2%), críticas al gobierno (33.1%) y género/salud sexual (25.8%). Le siguen corrupción (11.9%), medio ambiente (7.6%) y narcotráfico/crimen (2.8%).