¿Por qué es tan difícil formalizar un negocio en Panamá? Empresarios piden menos burocracia

Cada empresa que logra establecerse formalmente representa, desde su perspectiva, una oportunidad de inversión, empleo y generación de nuevas actividades económicas Deposit Photo
  • 09/08/2026 11:37

Para el sector privado, facilitar la formalización permitiría ampliar la base empresarial, generar empleos y abrir nuevas oportunidades de inversión

La formalización de nuevos negocios debería ser un proceso más sencillo y rápido en Panamá, donde la reducción de la burocracia puede convertirse en una herramienta para estimular la inversión, la generación de empleo y la competitividad, así lo planteó Aurelio Barría Pino, presidente de la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá (Cciap).

Barría sostuvo que el país necesita aumentar la cantidad de empresas formales y facilitar el camino para quienes deciden emprender.

“Panamá necesita más empresas formales. Más inversión. Más empleo”, señaló el presidente de la Cciap, al considerar que el proceso debe comenzar por crear condiciones que permitan a los emprendedores formalizar sus negocios sin enfrentar obstáculos innecesarios.

De acuerdo con Barría, Panamá cuenta con personas con talento, ideas y disposición para crear empresas, pero la respuesta institucional no siempre avanza con la misma rapidez que quienes están dispuestos a invertir, innovar y generar oportunidades.

El empresario identificó la burocracia como uno de los principales obstáculos para la formalización. A su juicio, los trámites innecesarios, requisitos duplicados y demoras administrativas se traducen en tiempo perdido, mayores costos y oportunidades de negocio que pueden terminar desaprovechándose.

“Para un emprendedor, el tiempo también es capital”, sostuvo.

Hay avances, pero falta acelerar

Barría reconoció que Panamá ha implementado mecanismos destinados a simplificar la creación y formalización de empresas. Entre ellos mencionó las Sociedades de Emprendimiento, el Registro Empresarial en línea y la Ventanilla Única de la Autoridad de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa (Ampyme).

Estas herramientas, indicó, demuestran que es posible reducir barreras y modernizar los procesos relacionados con la creación de empresas.

Sin embargo, consideró que estos avances no deben convertirse en el punto final de la modernización, sino en el comienzo de una transformación más amplia.

Según el presidente de la Cciap, todavía existen procesos que obligan a los emprendedores a acudir a diferentes instituciones, entregar información que ya está en poder del Estado o esperar semanas por respuestas que podrían obtenerse en cuestión de días u horas.

Para Barría, estas prácticas no son compatibles con las aspiraciones de Panamá de fortalecer su competitividad y atraer nuevas inversiones.

Formalizar como incentivo

El presidente de la Cciap también planteó que la formalización empresarial debe convertirse en un incentivo y no en una carga para quienes desean iniciar un negocio.

Formalizar permite, entre otras ventajas, acceder a financiamiento, generar mayor confianza, ampliar las posibilidades de crecimiento, crear empleos y participar en nuevos mercados.

Además, una mayor cantidad de empresas formales contribuye a ampliar la base empresarial y fortalecer la actividad económica del país.

Por ello, Barría consideró que una política pública orientada a impulsar el emprendimiento formal no debería traducirse en la creación de nuevos trámites, sino en la eliminación de aquellos que no aportan valor.

Digitalizar procesos, integrar plataformas, compartir información entre instituciones y reducir los tiempos de respuesta son, según el dirigente empresarial, acciones que pueden mejorar la competitividad y hacer más atractivo emprender formalmente en Panamá.

Reducir la burocracia

Barría planteó que Panamá necesita avanzar hacia un modelo en el que formalizar un negocio sea más sencillo.

Cada empresa que logra establecerse formalmente representa, desde su perspectiva, una oportunidad de inversión, empleo y generación de nuevas actividades económicas. Del mismo modo, cada trámite eliminado y cada proceso simplificado puede contribuir a mejorar la competitividad del país.

Por ello, sostuvo que reducir la burocracia no debe ser visto únicamente como una reforma administrativa, sino como una política de desarrollo económico.

El planteamiento de la Cciap se produce en un contexto en el que las micro, pequeñas y medianas empresas tienen un peso importante en la estructura empresarial panameña y en la generación de oportunidades de empleo.

La apuesta, según Barría, pasa por combinar capacitación y acompañamiento al emprendedor con instituciones que faciliten la creación y expansión de negocios.

“Cuando formalizar un negocio es más fácil, gana el emprendedor, gana la empresa y gana Panamá”, concluyó.