Prohíben comercio ambulante informal en el Causeway de Amador y alertan sobre cobros engañosos
- 15/04/2026 11:43
Según la entidad, la venta de alimentos, bebidas u otros productos en espacios no autorizados constituye una actividad ilegal que genera una competencia desleal.
La Calzada de Amador vuelve al centro del debate. La Unidad Administrativa de Bienes Revertidos (UABR) reiteró que el comercio ambulante informal está estrictamente prohibido en esta zona turística, una de las más visitadas del país, y advirtió sobre prácticas que no solo violan la norma, sino que también afectan directamente a los negocios establecidos.
Según la entidad, la venta de alimentos, bebidas u otros productos en espacios no autorizados constituye una actividad ilegal que genera una competencia desleal.
Los comercios formales que operan en Amador cumplen con el pago de alquileres al Estado, mantienen permisos sanitarios y de seguridad al día, y además generan empleo, condiciones que no se replican en el comercio informal.
La UABR aclaró que existe una única excepción dentro del reglamento: la buhonería de artesanías pequeñas, permitida exclusivamente para ciudadanos panameños y bajo condiciones específicas.
Sin embargo, cualquier otra actividad comercial fuera de ese marco continúa siendo considerada irregular.
El llamado de atención surge en medio de la identificación de múltiples casos de vendedores informales que operan no solo en la Calzada de Amador, sino también en otros puntos de la ciudad de Panamá, lo que evidencia una expansión de estas prácticas.
A esto se suma una alerta que preocupa a las autoridades: personas ajenas a la institución estarían cobrando dinero a comerciantes informales bajo la promesa de supuestas gestiones o permisos.
La UABR fue enfática en advertir que estos ofrecimientos no tienen ningún respaldo oficial y forman parte de esquemas engañosos que agravan la situación.
El mensaje de la entidad es claro: estas actividades deben cesar. Más allá del incumplimiento de las normas, el problema impacta el equilibrio comercial en una zona clave para el turismo y la economía local.
Con este pronunciamiento, la UABR no solo refuerza la prohibición vigente, sino que también deja entrever un posible endurecimiento en la supervisión, en un intento por ordenar el espacio público y proteger a quienes operan dentro de la legalidad.