¿Quién está enseñando? Déficit de docentes y desconfianza golpea la educación panameña
- 27/07/2026 00:00
El Meduca inició 2026 con la carencia de 191 docentes y aún enfrenta falta de profesores, mientras flexibiliza requisitos y recurre a docentes sin especialidad para suplir los vacíos en las aulas, en medio de la desconfianza por la calidad de la educación en el país
En pleno segundo trimestre del año escolar, el déficit de docentes en los salones de las escuelas del Estado parece no terminar. Ese era el caso de Valeria’ (nombre ficticio), quien hasta hace algunas semanas no contaba con profesores para materias esenciales del bachillerato en Turismo, del cual cursa el duodécimo grado, entre ellas Geografía Turística de Panamá, Turismo Sostenible y Servicios Turísticos.
La falta de estos docentes mantenía en vilo a la estudiante, pues considera que esas materias son indispensables para culminar su proceso hacia la graduación.
“Me preocupaba que todavía no han encontrado profesor para nosotros y eso impidiera que podamos hacer nuestras prácticas profesionales”, expresó la adolescente a La Estrella de Panamá.
Al igual que ‘Valeria’, en distintos centros educativos del país, otros estudiantes también comenzaron la escuela sin contar con todos sus profesores.
De acuerdo con información del Ministerio de Educación (Meduca) sobre los nombramientos efectuados durante el año lectivo, al inicio de 2026 el sistema educativo arrastraba un déficit de aproximadamente 191 docentes a nivel nacional.
Para el 10 de marzo, la cifra había descendido a 157 vacantes; sin embargo, la cobertura de estas plazas no ha impedido que nuevas necesidades surjan a lo largo del año y continúen poniendo presión sobre la capacidad del Meduca para garantizar la presencia de profesores en las aulas.
A finales del mes pasado, por ejemplo, todavía se requerían alrededor de 23 docentes para cubrir asignaturas como Inglés, Matemáticas, Español, Historia de Panamá y Cívica, entre otras.
Aunque la cifra pudiera parecer baja, voces como la del profesor Diógenes Sánchez, aseguran que a estas alturas del año escolar no debería haber estos vacíos, pues todos los profesores tendrían que estar en sus puestos de trabajo.
Todo esto ocurre en un contexto marcado por la salida de casi 300 docentes de sus cargos el año pasado, luego de participar en protestas contra la ley que refornó el sistema de pensiones públicas de la Caja de Seguro Social (CSS).
De esta cifra, solo tres casos han resultado en la restitución de profesores, mientras que 296 docentes todavía enfrentan procesos legaltes que podrían culminar en su destitución.
A esta situación se suma la reciente revelación de la entidad de que existen 401 denuncias relacionadas con docentes que habrían presentado diplomas falsos.
Este medio intentó conocer las estrategias del Meduca ante la crisis por falta de docentes, sin embargo, al final de esta edición aún no se ha recibido respuesta.
Pero la falta de docentes no surgió de un día para otro. Según representantes del sector educativo, una de sus causas está relacionada con los cambios impuestos por el propio Meduca mediante el Decreto Ejecutivo 56 de 2025, que derogó el Decreto Ejecutivo 203 de 1996.
La nueva normativa, presentada con el objetivo de “combatir y erradicar” las “prácticas inadecuadas y deshonestas que desviaron los criterios de selección” de docentes durante la última década, endureció los requisitos para acceder a cargos de profesor de educación básica general o media.
Los aspirantes debían contar con un título de profesorado de segunda enseñanza y una licenciatura en la especialidad, excluyendo a quienes aún estaban en proceso de obtener alguno de estos títulos, una posibilidad contemplada en la normativa anterior.
“El Ministerio implementó el decreto de 2025 sin ninguna consulta con los gremios ni nadie. Esto provocó que en cátedras como física o química hubiera una cantidad impresionante de vacantes que no pueden ser llenadas, porque resulta que los profesores de estas materias se gradúan cada dos años en la Universidad de Panamá”, expresó el catedrático José Cambra a este medio.
El propio Meduca reconoció las dificultades para cubrir algunas plazas en el Decreto Ejecutivo 28 del 14 de julio de 2026, con el que busca flexibilizar los requisitos. La norma admite que durante el año lectivo “surgen vacantes docentes que deben ser suplidas con carácter urgente” y que existe una “insuficiencia de aspirantes disponibles” en especialidades del área científica.
A partir de esta modificación, los aspirantes que aún no poseen títulos universitarios podrán ser elegibles para ocupar cargos docentes si cuentan con al menos 82 créditos universitarios aprobados en la especialidad o 120 en las carreras universitarias afines, establecidas en el Manual de Formaciones Profesionales y Afinidades.
Una disposición “excepcional” para suplir el año escolar de la vacante media y premedia, mientras no haya aspirantes con los títulos exigidos.
Sin embargo, bajo las modificaciones realizadas por el Meduca en 2025 y ante la dificultad para cubrir las vacantes en áreas científicas, se recurrió al nombramiento de docentes sin formación específica en las asignaturas requeridas.
Un ejemplo se registra en el Instituto Cacique Olodebebilignya, de la Comarca de Guna Yala, donde una plaza para impartir Química fue asignada a un profesor cuya especialidad es Comercio y Administración de Empresas.
De acuerdo al docente Armando Guerra, el decreto 56 del 10 de octubre de 2025 para la escogencia de docentes y que se publicó el año pasado en la Gaceta Oficial “echa por tierra todo aquello que estaba establecido en el tema de la competencia por méritos”.
“Esto abre la posibilidad de que algunas personas que no sean idóneas a la materia a enseñar puedan ejercer, lo que viola el derecho a la educación. No se trata solamente de que el estudiante tenga alguien en el salón, sino que la persona tenga la idoneidad con la materia que enseña, sino podríamos poner a albañiles a enseñar matemáticas y demás”, expresó el profesor.
Guerra sostiene que decisiones como estas por parte del Meduca terminan afectando la calidad de la educación en el país, una percepción que, según los resultados de una reciente encuesta de Prodigious Consulting publicada por La Estrella de Panamá, también está presente entre la población.
Ante la pregunta “¿Cómo considera la calidad de la educación primaria y secundaria en Panamá?”, el 60% de los encuestados la calificó entre mala y muy mala, mientras que un 36,7% la consideró buena y apenas un 1,4% la evaluó como muy buena.
Para el profesor Cambra, el impacto no se limita a la calidad de la enseñanza. A su juicio, la situación es “como si el Meduca hubiera hecho otra huelga de docentes”, con la diferencia de que los profesores recién nombrados no contarán con estrategias para recuperar el tiempo perdido.
“Esos docentes van a tener que dar todo el material con los esenciales mínimos y menos cantidad de tiempo, las consecuencias son graves pero resulta que al ministerio no le importa hacer estas torpezas y quedan los niños sin esos contenidos”, concluyó.