Reglamento impone tiempos para evitar parálisis en comisiones

Nuevos plazos buscan evitar retrasos en las comisiones. Cedida
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  • 04/02/2026 00:00

La Asamblea Nacional aprobó reglas que obligan a conformar las comisiones en plazos específicos para garantizar el inicio oportuno del debate de proyectos

La imagen se repite cada julio, o cada vez que cambia la Junta Directiva: la Asamblea Nacional, recién juramentada, queda en un letargo.

Los diputados no pueden legislar porque las comisiones permanentes, el motor del trabajo, no están integradas.

Las negociaciones entre bancadas para repartir presidencias y curules se alargan en un regateo que puede durar semanas, mientras proyectos urgentes duermen el sueño de los justos.

Esa práctica tiene los días contados. El primer cambio aprobado corresponde al artículo 43, que establece un procedimiento alternativo de elección cuando no exista consenso entre las bancadas para conformar las comisiones. La modificación fija un plazo de 10 días después de la juramentación del presidente de la Asamblea para activar ese mecanismo, reduciendo la discrecionalidad política que en el pasado prolongó negociaciones internas por semanas.

Durante la discusión, varios diputados coincidieron en que la falta de reglas claras había permitido que la Asamblea perdiera hasta una cuarta parte del periodo legislativo solo en negociaciones internas.

La Comisión de Credenciales es dirgida por la diputada Dana Castañeda.

La presión es exactamente el objetivo. El mecanismo alternativo es complejo. El procedimiento aprobado contempla que los diputados voten individualmente por candidatos a integrar las comisiones, utilizando un sistema de cociente electoral que garantiza representación proporcional. De no llenarse todos los cupos, se asignarán los puestos restantes a quienes obtengan más votos, resolviendo empates por sorteo.

A este cambio se sumó la aprobación del nuevo artículo 44-A, que obliga a que las comisiones permanentes queden formalmente instaladas en un plazo máximo de cinco días hábiles luego de su aprobación en el pleno legislativo. Esta disposición busca cerrar el ciclo de dilaciones que podía extenderse incluso después de la elección de los miembros.

El diputado proponente explicó que no bastaba con elegir a los integrantes de las comisiones si estas no quedaban operativas, con juntas directivas conformadas y agendas definidas. A su juicio, el nuevo artículo “blinda” la reforma anterior y obliga a que las comisiones entren rápidamente en funciones.

Otros diputados respaldaron el espíritu de la medida, aunque pidieron ajustar el plazo inicial de tres a cinco días, argumentando limitaciones logísticas y administrativas. La propuesta de consenso fue aceptada, junto con una mejora de redacción que precisa que el cómputo del plazo inicia tras la aprobación en el pleno.

Estos cambios contrastan con el debate sobre la estructura general de las comisiones. El diputado José Luis Varela retiró varias propuestas relacionadas con el número y composición de las comisiones, señalando que ese tema requiere un análisis más profundo y asesoría externa. Recordó que estudios previos, incluso con apoyo del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, ya habían advertido sobre los riesgos de tener demasiadas comisiones con poca efectividad.