Rodrigo Mudrovitsch: ‘Este es el año de la democracia en la Corte Interamericana’

El presidente de la Corte Interamericana de Derechos Humanos habla en exclusiva con La Estrella de Panamá sobre el cumplimiento de sentencias, derechos humanos y el estado de la democracia en la región
Rodrigo Mudrovitsch - presidente Corte IDH. ROBERTO BARRIOS
  • 06/05/2026 00:00

El presidente de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH), Rodrigo Mudrovitsch, se encuentra en Panamá para el período 189 de Sesiones Ordinarias de la Corte. En una entrevista exclusiva con La Estrella de Panamá, Mudrovitsch habla sobre los casos relacionados con Panamá, cambio climático y el estado de la democracia en América Latina.

La Corte IDH ha emitido sentencias sobre múltiples casos relacionados con Panamá, ¿ha cumplido Panamá con estas sentencias?

El Estado panameño es un Estado que ha cumplido las sentencias de la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Creo que son cinco casos que la Corte tiene a lo largo de la historia. Dos ya fueron archivados por cumplimiento total, que son los casos Baena Ricardo y Tristán Donoso. No es fácil archivar en definitiva un caso de la Corte. No es fácil para un país cumplir integralmente una sentencia de la Corte.

Panamá ha cumplido en la integralidad dos sentencias en dos casos muy importantes.Y hay tres casos actualmente en supervisión. En total son 28 medidas de reparación en esos cinco casos contenciosos, 20 ya han sido declaradas cumplidas por la Corte. Un promedio de 75% de cumplimiento es muy importante y es bueno.

Quisiera destacar de manera especial logros importantes del Estado panameño. En primer lugar, la tipificación de los delitos de tortura y desaparición forzada fue una determinación de la Corte en el caso Heliodoro Portugal. Y en el caso Baena Ricardo eran 270 víctimas, todas las víctimas fueron indemnizadas. También está la cuestión de titulación de una tierra comunal ancestral. Son los resultados que me parecen más tangibles.

Actualmente la Corte mantiene un diálogo estrecho con el Estado. Creo que esta visita es una demostración de que mantenemos esa conversación y creo que vamos avanzando como quizás se tengan las 8 medidas pendientes, quizás cumplidas en un corto espacio.

La Corte ha emitido sentencias respecto a derechos de personas LGBTIQ+ e identidad de género. Panamá no reconoce el matrimonio entre personas del mismo sexo y la homosexualidad es causal de despido en la Policía Nacional. A pesar del control de convencionalidad, hay una fuerte oposición local a estos temas. ¿Qué tan vinculantes son estas sentencias y cómo se puede evitar que queden solo en papel mojado?

La Corte tiene múltiples sentencias, no solamente en casos contenciosos, como también en opiniones consultivas que han generado mucho impacto y que siguen generando. Entonces creo que en algún momento quizás podrán generar impactos más tangibles. Es una cuestión que se va verificando a lo largo del tiempo.

En una dinámica de un organismo internacional, la dimensión de cumplimiento de las sentencias depende mucho también de la voluntad del país.

En caso de las sentencias dictadas por la Corte sobre el Estado de Panamá, hay una disposición que creo que se refleja en las reparaciones. Cuando se mira a otros países es una estadística fuerte, importante.

Claro que hay sentencias de la Corte que muchas veces los Estados tardan más para cumplir o para aceptar o para incorporar en sus ordenamientos. Siempre hay puntos en que es necesario avanzar. Eso ocurre con todos los países, pero estamos dentro de un Estado que ha manifestado su compromiso de múltiples formas.

En Panamá actualmente hay un debate fuerte sobre minería. ¿Qué tan importantes son las sentencias de la Corte sobre temas ambientales como cambio climático? ¿Qué rol juega el organismo?

Un rol muy importante, porque esa opinión consultiva, la opinión consultiva número 32 de la Corte, es la opinión consultiva, yo creo, más importante de la historia del Tribunal.

En primer lugar por la dimensión que ha adquirido. Hubo mucha participación de casi todos los países de nuestro hemisferio, de nuestro continente, universidades, instituciones. Y terminamos con una opinión consultiva muy fuerte que reconoce que la obligación de no causar daños al medio ambiente es imperativa, reconoce obligaciones a Estados que son inmediatamente visibles directamente por los magistrados a través del control de convencionalidad.

Esas opiniones consultivas impulsan avances en los tres poderes. En lo legislativo, que muchas veces puede tomar en cuenta los estándares para generar obligaciones en términos de leyes; en el poder Ejecutivo, por medio de políticas públicas, que pueden también tomar en cuenta los estándares de la Corte y para los operadores de justicia.

Entonces, un juez que recibe una cuestión que hace una litigancia con impacto climático, puede tomar en cuenta directamente los estándares de la Corte y aplicarlos a través de control de convencionalidad, que incluso aquí en Panamá está en la ley, que es una cosa muy importante del Estado panameño porque en el reciente Código Procesal Civil positivo el control de convencionalidad.

La cuestión de la protección del medio ambiente no es novedosa en la Corte. Tenemos hace 10 años la opinión consultiva número 23, que empezó con la protección del medio ambiente. Tenemos toda una jurisprudencia en los llamados derechos económicos, sociales, culturales, ambientales y hay múltiples estándares.

Entonces creo que en las discusiones que afectan al Estado panameño sí se puede tomar en cuenta esos estándares directamente por los operadores de justicia, sean fiscales, sean defensores públicos, sean magistrados.

¿Cuál es su opinión sobre el Estado, la democracia y los sistemas de justicia en América Latina ahora mismo?

Es una cuestión que estamos pendientes en la Corte. Nosotros tenemos una solicitud de opinión consultiva muy importante también planteada por el Estado de Guatemala.Y la pregunta que se coloca para la Corte, que está pendiente de una respuesta, es si la democracia sería o no un derecho humano directamente visible. Y es una pregunta muy importante sobre qué obligaciones tienen los Estados en términos de proteger y de garantizar la existencia de las democracias.

Yo no estoy aquí anticipando respuestas porque eso está pendiente de juzgamiento. No estoy anticipando una posición en cuanto a eso, estoy explicando la importancia de la solicitud. Pero podríamos, siendo aceptada una opinión positiva, generar estándares de protección de las democracias en nuestro continente.

Si el año pasado nosotros estábamos dedicados a cuestión climática, este es el año de la democracia en la Corte Interamericana.

Entre los casos que se van a revisar aquí en Panamá hay uno sobre Venezuela. ¿Reconoce este país las sentencias de la Corte?

Nosotros vamos a tener una audiencia sobre el caso Chirinos Salamanca. No quiero anticipar ninguna posición en cuanto al caso, pero es un caso importante porque fue en ese caso que la Corte tomó la decisión por unanimidad de reconocer la plena vigencia de la Convención Americana de Derechos Humanos en Venezuela. Y eso es lo que nos permitió hacer ese juzgamiento esta semana.

La Corte ha dedicado muchas sentencias recientes al Estado de Venezuela, desde el caso Capriles, como otros más recientes con cuestiones penales, cuestiones de arrestos.

Tenemos una expectativa de que con esos acontecimientos recientes, quizás se empiece un momento en que el Estado regrese a participar de las audiencias, regrese a manifestar algún tipo de interacción con la Corte, porque las sentencias existen y deben ser cumplidas en algún momento.

A cuatro meses de asumir la presidencia de la Corte, ¿cuáles considera han sido sus principales logros y que metas tiene por cumplir?

En primer lugar, acercar la Corte a los más jóvenes pasa necesariamente por acercar la Corte a los países. La idea es incrementar la presencia de la Corte en los Estados. Entonces estamos en mayo, y Panamá es el segundo país que la Corte visita para sesiones regulares.

Vamos a empezar ahora en los próximos meses, con una actuación más fuerte en las redes sociales, para hacer la Corte más conocida por el público. Es una apuesta fuerte que yo quiero hacer. La otra es un fortalecimiento de una cultura de control de convencionalidad fuerte.

Otra cosa que yo he dedicado mucha atención en mi tiempo en la presidencia es intentar dar visibilidad a los juzgados más importantes de la Corte. Tenemos en Brasil un gran seminario sobre emergencia climática. Y aquí en Panamá, dar visibilidad a la opinión consultiva sobre derecho a cuidado.
¿Qué se discutió sobre el derecho al cuidado en Panamá?

Aquí en Panamá hay una ley de cuidado. Es un Estado que ya tiene una política puesta y la Corte divide el derecho a cuidado en tres derechos: derecho a cuidar, derecho a ser cuidado y al autocuidado. Eso genera múltiples obligaciones, pero lo más importante en mi mirada personal es visibilizar la cuestión porque hay toda una economía invisible del derecho cuidado que muchos dan por presupuesto y cuando uno pone la cuestión en la sala se empieza a mirar los problemas y cómo el Estado tiene que actuar, cómo la sociedad tiene que actuar para que no sea una cosa solamente de las mujeres.

Es una obligación compartida. Esto es un cambio incluso cultural, comprender que las obligaciones de cuidado son obligaciones no solamente de las mujeres, pero de todos, incluso de los estados.

¿Qué mensaje enviaría a la sociedad sobre la importancia del trabajo de la Corte?

Yo pienso que la Corte Interamericana de Derechos Humanos es un espacio para que uno pueda buscar justicia, la justicia que no ha encontrado en su país y es muy importante que tengamos en esta región un tribunal así.

Hay regiones en el mundo donde tribunales así no existen. Es muy importante conocer la Corte, conocer los derechos que se pueden plantear ante la Corte, conocer cómo funciona el sistema interamericano, porque muchas veces puede ser una forma de solución de grandes problemas que uno quizás por alguna razón no puede lograr tener solución en su país y además por el mecanismo de control de convencionalidad se permite también que las soluciones de los casos pasados puedan generar impacto directo.

Yo pienso que no solamente para la población, pero para los operadores de justicia es muy importante que conozcan los estándares porque eso puede ayudar. Usted ha mencionado situaciones aquí de Panamá que quizás con un conocimiento más cercano de los estándares se podría generar algún impacto en temas de solución.

Rodrigo Mudrovitsch
Presidente de la Corte IDH
La Corte Interamericana de Derechos Humanos es un espacio para que uno pueda buscar justicia, la justicia que no ha encontrado en su país,”