Ruta a la guerra: detrás de la red que recluta panameños para Rusia
- 29/07/2026 00:00
Pasaportes, vuelos, un grupo de WhatsApp y entrenamiento militar forman parte de un proceso que lleva a panameños hasta las filas rusas, sin ningún respaldo oficial. ‘La Estrella de Panamá’ reconstruyó el proceso de captación: desde el primer contacto hasta la firma del contrato
Desde una conversación de WhatsApp que inicia con una oferta de enlistamiento hasta un formar parte frente de guerra en Europa del Este, así opera el reclutador panameño que presuntamente ha trasladado a al menos 15 panameños confirmados por Cancillería hasta Rusia para formar parte del conflicto de este país con Ucrania.
Además de Panamá, afirma haber reclutado a personas de países como Colombia, México y Bahamas, así como colombianos y nicaragüenses que se encuentran en territorio panameño.
El individuo, que asegura mantener contacto directo con el Ministerio de Defensa de Rusia para coordinar el envío de extranjeros al conflicto con Ucrania, ofrece viajes con todos los gastos pagados y bonos de hasta $17,000.
A partir de un contacto directo con este intermediario, La Estrella de Panamá reconstruyó el mecanismo con el que se estarían captando potenciales combatientes. El contacto se produjo bajo la apariencia de una persona interesada en viajar a Rusia para ser reclutada.
La conversación permitió conocer, paso a paso, cómo se desarrolla el proceso de captación: desde los requisitos para iniciar el viaje hasta el entrenamiento militar, el aprendizaje del idioma ruso y la apertura de una cuenta bancaria.
El hombre afirma encontrarse en Ufá, ciudad ubicada al este de Moscú, y asegura trabajar directamente con un superior al que identifica como ‘El Comandante’.
“Me encuentro en la ciudad Ufá de Rusia. Si tienes los requisitos me mandas la foto del pasaporte y te montamos al avión”, dijo.
El procedimiento, según el reclutador, comienza con el envío de una fotografía del pasaporte. El documento debe estar vigente por al menos un año antes de su fecha de vencimiento. Los aspirantes deben tener entre 18 y 60 años. Una vez considerados aptos para iniciar el proceso, son incorporados a un grupo de WhatsApp donde se coordina toda la logística del viaje.
El reclutador asegura que los boletos son entregados en el aeropuerto y recomienda viajar únicamente con una mochila y ropa, sin equipaje voluminoso. “Ahorita tengo a la gente saliendo de Panamá, hacemos vuelos cada tres o cuatro días de dos a cuatro personas”, afirmó.
En otro momento de la conversación, indicó que la operación tiene un flujo constante de personas interesadas en ser reclutadas, llegando a tener hasta más de 400 personas quienes han mostrado interés de viajar a Rusia.
Además de esto, la oferta incluye un incentivo adicional para quienes ayuden a captar nuevos candidatos: “Por cada persona que me reclutes y me lo envíes a mi Whatsapp yo te ofrezco $200 que serán pagados cuando el recluta firme el contrato”, ofreció a La Decana.
La ruta descrita por el reclutador contempla tres escalas. El viaje partiría desde Panamá con destino a París, continuaría hacia Estambul, en Turquía, y finalmente seguiría hasta Rusia.
“Sales de Panamá y haces escala en París, ahí se te va a entregar un viático”, explicó. Para recibir ese dinero, el aspirante debe llevar una tarjeta Visa o Mastercard, donde recibirán efectivo para gastos de alimentación.
“Son tres días viajando, tres escalas, nosotros damos todo, toda la logística se maneja por un grupo de Whatsapp”, precisó, aclarando que él mismo acompaña virtualmente al aspirante durante el recorrido y que, en caso de no estar disponible, interviene directamente ‘El Comandante’.
En el relato del captador, ‘El Comandante’ ocupa un lugar fundamental. No solo estaría presente en el grupo de WhatsApp, sino que sería quien coordina parte de los movimientos de los aspirantes y envía los boletos de avión. Este supuesto superior sería un ciudadano ruso.
El reclutador también afirma que su operación tendría una conexión directa con las autoridades militares rusas.
“Esto tiene conexión directa con los rusos, la persona que te va a recibir aquí en el aeropuerto soy yo. Trabajo directamente con ‘El Comandante’, nosotros estamos con el Ministerio de Defensa de Rusia directamente”, dijo.
A pesar de esto, La Estrella de Panamá no pudo verificar de manera independiente estas afirmaciones ni establecer la identidad, rango o función de la persona a la que el reclutador llama ‘El Comandante’.
Quien recluta a los panameños sostiene que existen dos niveles de participación militar. Según su explicación, quienes son contratados directamente por Moscú recibirían un bono mayor y serían destinados a la primera línea del combate, mientras que los reclutados a través de la estructura que él describe permanecerían en una denominada “segunda línea”.
“Rusia se conforma de dos frentes de guerra: la línea uno es toda la gente contratada por Moscú, ellos cobran $30,000 de bono y nosotros somos la segunda línea ubicada en Ufá, cobramos $17,000 de bono”, argumentó.
El reclutador insiste en que quienes ingresan por esta vía no serían enviados al frente de combate. Según su versión, el contrato establecería que los integrantes de esta segunda línea no pueden ser enviados a la primera línea.
Quienes organizan el reclutamiento de los panameños se aseguran de “salvaguardar” la vida de los mismos, además de encontrarse como un compromiso plasmado en el contrato firmado en Rusia.
Su descripción del trabajo de la segunda línea consiste en ocupar posiciones que previamente habrían sido conquistadas por las tropas que avanzan en el frente. “Si la primera línea avanzó una cierta cantidad de territorio y conquistó dos o tres pueblos, la segunda línea va y mantenemos presencia militar en esos pueblos”, esclareció.
Una vez que el aspirante llega a Ufá, comienza una segunda etapa. El reclutador asegura que él mismo recibe a los recién llegados en el aeropuerto y los traslada hasta un hotel.
Después, los aspirantes son llevados a una clínica militar donde, según la explicación ofrecida, deben someterse a diferentes exámenes médicos de sangre, tórax, anti doping, entre otros. También se les tomarían las huellas dactilares, que serían incorporadas a la documentación necesaria para continuar con el proceso. Todo ese material se integra en un expediente.
Pero el procedimiento no termina allí. Los aspirantes también deben aprender ruso. Los nuevos integrantes pasan entre tres y cuatro días en un instituto de idiomas, donde recibirán una certificación que sería incorporada al expediente.
La siguiente etapa es el entrenamiento con armas. “Ahí practicamos con una AK47 genuina, te van a enseñar cómo agarrar el arma, cómo responder al comando cuando te dicen que cargues el arma o dispares el arma”, relató.
El proceso continúa en una entidad bancaria. El reclutador asegura que los aspirantes son llevados a uno de los bancos más grandes de Rusia para abrir una cuenta. Después recibirán una tarjeta bancaria y un chip para el teléfono celular con acceso a data ilimitada.
La cuenta, según explicó, permitiría a los recién llegados enviar información y dinero a sus familiares en Panamá.
El último paso antes del entrenamiento sería completar la documentación en el hotel con la firma del contrato. “Después de este último paso te trasladamos de aquí del hotel al comando donde vas a recibir un entrenamiento por tres meses”, aseguró.
Una vez firmado el contrato, el reclutador afirma que los nuevos integrantes pueden fotografiarlo y enviarlo a sus familiares.
El hombre también cuenta su propia historia como parte de su estrategia para convencer a potenciales interesados. Dice que antes de viajar atravesaba dificultades económicas.
“Mírame a mí, ¿qué crees que yo era en Panamá? Contratista de construcción y ahora soy un militar”, relató entre risas.
Asegura que tuvo que vender sus herramientas y que tomó la decisión de viajar impulsado por la necesidad de mejorar su situación económica. A través de su trabajo en la milicia rusa ha podido remodelar su casa, obtener una camiseta nueva para su esposa e incluso iniciar un negocio.
Por su parte, La Estrella de Panamá conoció información sobre la identidad del hombre que aparece públicamente como reclutador.
Presuntamente se trata de Luis Alexis Flores Batista, panameño nacido el 5 de mayo de 1982, quien residiría en Las Mañanitas junto a su pareja.
Flores habría enfrentado procesos relacionados con violencia doméstica, lesiones personales y delitos contra el orden familiar. En 2025, además, funcionarios de la Fiscalía de Drogas habrían allanado su residencia.
La actividad descrita por el reclutador ocurre en momentos en que las autoridades panameñas investigan la salida de ciudadanos que habrían viajado al extranjero tras recibir ofertas de empleo relacionadas con la guerra entre Rusia y Ucrania.
La Procuraduría General de la Nación (PGN) informó el pasado 28 de julio que mantiene cuatro investigaciones vinculadas con jóvenes panameños que habrían viajado al extranjero tras recibir ofertas laborales.
Dos de los expedientes comenzaron a partir de denuncias presentadas por familiares y otros dos surgieron de informes elaborados por la Dirección de Investigación Judicial (DIJ). Las denuncias señalan que los casos estarían vinculados con el conflicto armado.
Por otro lado, el gobierno panameño confirmó el pasado 24 de julio la muerte de un ciudadano panameño en Rusia y la posterior repatriación de sus restos.
El vicecanciller Carlos Hoyos explicó a este medio que la Cancillería gestionó el traslado del cuerpo a solicitud de sus familiares. “Nosotros tenemos conocimiento de un fallecimiento y desde el momento en que nos enteramos empezamos a hacer las averiguaciones internas para confirmar la identidad (...). Al final, los familiares determinaron que los restos fueran enviados a Panamá”, confirmó.
La Cancillería también ha informado sobre ciudadanos panameños ubicados en Rusia y Ucrania y mantiene solicitudes de asistencia consular relacionadas con nacionales en ambos países.
El ministro de Seguridad Pública, Frank Ábrego, aseguró que las autoridades conocían de la situación antes de que trascendiera públicamente y que los organismos de seguridad habían recibido información de inteligencia sobre ciudadanos contactados por internet. Ábrego fue enfático en que el Estado panameño no intervino en estos desplazamientos.
“Establecimos claramente que ninguno de ellos tuvo participación estatal. Todo fue producto de chats, de Instagram o de X, donde ellos buscaron, encontraron y posteriormente viajaron para distintas actividades por las que aceptaron un pago”, mencionó.
La Embajada de Ucrania en Panamá denunció el pasado lunes una supuesta política sistemática de reclutamiento “depredador” por parte de Rusia, mediante la cual ciudadanos extranjeros vulnerables serían captados con engaños y falsas ofertas laborales para incorporarlos a sus fuerzas militares en el contexto de la guerra contra Ucrania.
La representación diplomática aseguró que Rusia utiliza métodos como falsas ofertas de empleo civil, esquemas de subvenciones y programas educativos para atraer a ciudadanos de América Latina, África y Asia y posteriormente incorporarlos a sus filas.
Según la embajada, estas prácticas presentan características de trata de personas y afirmó que el reclutamiento también se realiza mediante mecanismos coercitivos y fraudulentos.
Ucrania también cuestionó la calificación de “mercenarios” utilizada para referirse a sus ciudadanos extranjeros que participan en la defensa del país. Según la Embajada, los panameños que se incorporan a las Fuerzas Armadas de Ucrania lo hacen oficialmente bajo el marco legal ucraniano y tienen el estatus de combatientes.
En contraste, la misión diplomática acusó a Rusia de utilizar a extranjeros como “infantería desechable” en operaciones de alto riesgo. La Embajada advirtió además que los extranjeros que sean incorporados a las fuerzas rusas mediante estos mecanismos podrían enfrentar consecuencias penales por su participación en la guerra.
Por su parte, la embajada de Rusia en Panamá señaló que no emitirá comentarios por el momento.