Universidad de Panamá rinde honores al exrector Julio Vallarino Rangel
- 06/02/2026 10:52
Autoridades académicas y familiares despiden en el Paraninfo al insigne matemático y defensor de la autonomía universitaria
En un ambiente de profunda solemnidad y respeto, la comunidad universitaria se congregó hoy viernes 6 de febrero en el Paraninfo Universitario para rendir tributo a la vida y obra del Mgtr. Julio Alberto Vallarino Rangel, exrector de la Universidad de Panamá, cuya partida física el pasado martes 3 de febrero deja un vacío irreparable en el sector académico nacional.
El acto contó con la presencia de las máximas autoridades de la Universidad de Panamá, encabezadas por el rector Dr. Eduardo Flores Castro, el excontralor Carlos Vallarino, así como un nutrido cuerpo de docentes, administrativos y estudiantes que se dieron cita para honrar a quien calificaron como “una de las figuras académicas más relevantes de la educación superior en Panamá”.
Nacido el 9 de enero de 1948, Vallarino dedicó más de 50 años a la docencia en la Cátedra de Matemática de la Facultad de Ciencias Naturales, Exactas y Tecnología. Su gestión como rector entre 2000 y 2003 se caracterizó por:
“Su espíritu cuestionador y su incesante defensa por la autonomía impidieron intervenciones externas, protegiendo siempre el derecho de los estudiantes a la libre expresión”, recordaron los congregados.
Mediante una resolución oficial, la Universidad de Panamá declaró este viernes 6 de febrero como día de duelo no laborable en toda la institución para facilitar la participación en las honras fúnebres.
Tras el acto en el Paraninfo, se programó una misa de cuerpo presente a las 2:00 p.m. en la Iglesia San Antonio de Padua, en Miraflores, donde familiares, entre ellos su esposa, la profesora Aurora Mejía, e hijos, recibirán las últimas muestras de afecto de la sociedad panameña.
El legado de Vallarino Rangel perdurará no solo en sus textos de Álgebra Lineal y Anillos Euclidianos, sino en la infraestructura que gestionó, como la Extensión Docente de Aguadulce, y en las generaciones de profesionales que hoy lamentan su partida.