Asamblea debate propuesta sobre el derecho al olvido oncológico

La propuesta fue aprobada en la Comisión de Comercio.
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  • 09/01/2026 00:00

Superar el cáncer y seguir enfrentando barreras para acceder a un préstamo, un seguro o incluso a un empleo es una realidad que viven muchos sobrevivientes en Panamá.

Esa situación podría empezar a cambiar con la aprobación, en primer debate, del proyecto de ley 350, que establece el derecho al olvido oncológico y dicta otras disposiciones.

La iniciativa fue avalada por la Comisión de Comercio y Asuntos Económicos, presidida por el diputado Ernesto Cedeño, y busca garantizar que las personas que hayan vencido una enfermedad oncológica no sigan siendo discriminadas por un antecedente médico que ya no representa un riesgo real.

El derecho al olvido oncológico se define como la facultad de toda persona que haya superado un cáncer de no declarar esa condición pasada, ni ser objeto de exclusiones, recargos o tratos diferenciados en el acceso a servicios financieros, seguros, empleo u otros servicios.

En términos prácticos, la propuesta apunta a que los sobrevivientes puedan reintegrarse plenamente a la vida económica y social, sin cargar de por vida con un estigma médico.

Como se explicó durante la discusión legislativa, la situación es comparable a haber pagado una deuda por completo, pero que el sistema siga tratando al ciudadano como moroso de forma permanente.

El Proyecto de ley 350 establece como regla general que el derecho podrá ejercerse una vez hayan transcurrido cinco años desde la finalización del tratamiento radical, siempre que no se haya producido una recaída.

Para acreditar ese derecho, la persona deberá presentar una certificación médica, emitida por su oncólogo tratante o por un comité especializado, integrado por hematólogos, oncólogos médicos, radio-oncólogos o cirujanos oncólogos. El documento deberá confirmar que el paciente se mantiene libre de la enfermedad durante el periodo exigido.

La iniciativa también define el concepto de tratamiento adyuvante, entendido como la terapia adicional aplicada tras el tratamiento principal con el objetivo de reducir el riesgo de recurrencia del cáncer.

Uno de los puntos centrales del proyecto es la inclusión de una tabla de referencia técnica, que reconoce que no todos los cánceres tienen el mismo comportamiento clínico ni el mismo riesgo de recaída. Por ello, se establecen plazos menores o mayores según el tipo de patología y su estadio.

Cumplidos estos plazos, las instituciones financieras y aseguradoras no podrán exigir la declaración del antecedente oncológico ni aplicar condiciones más onerosas, como el aumento de primas.

Jorge Bloise
diputado
Vencer una enfermedad grave no debe convertirse en una condena permanente”