Carolina Barrero: ‘El derecho internacional protege más a los Castro que a los torturados’

Carolina Barrero, presidente de la Organización Ciudanía y Libertad. ROBERTO BARRIOS
  • 29/06/2026 00:00

La activista cubana pide al resto de Latinoamérica que llame a las cosas por su nombre y denuncie los abusos en Cuba. Advierte que Panamá se ha convertido en el refugio del régimen para mover su dinero

Carolina Barrero es una activista de Derechos Humanos, opositora al régimen castrista en Cuba. Exiliada de su país desde 2023, preside la Organización Ciudadanía y Libertad. Durante una visita a Panamá, en el marco de la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA), conversó con La Estrella de Panamá sobre la realidad cubana, la lucha por lograr un cambio y cómo el régimen de los Castro utiliza Panamá para guardar su dinero.

¿Cómo surge y a qué se dedica la Organización Ciudadanía y Libertad?

En 2023, luego de que fui forzada al exilio a Madrid, de un calabozo en la unidad policial de La Lisa directamente a un avión, fundé la organización Ciudadanía y Libertad, que se dedica a la promoción de los derechos civiles y políticos en Cuba como el derecho de asociación, el derecho de asamblea y el derecho a la participación política.

Trabajamos con grupos de jóvenes, mujeres, madres dentro de Cuba, a los que ofrecemos formación en cultura democrática, en derechos humanos. También hacemos un trabajo de ayuda humanitaria, sobre todo a familiares de presos políticos. Hacemos un trabajo de investigación e incidencia, entre ellos un análisis jurídico que publicamos en 2025 sobre cuáles son las leyes que en Cuba limitan o criminalizan la libertad de asociación.

Cuba es el único país del hemisferio que tiene solamente un partido político. Esto es así desde 1965. La última vez que los cubanos tuvimos la oportunidad de ir a elecciones libres fue en 1948. Estamos hablando de tres, cuatro generaciones atrás. En mi familia, el último en votar fue mi abuelo, que ya está muerto.

Bajo ese escenario, ¿cómo es posible lograr un cambio?

Es un tema complejo que yo creo tiene en su centro la solidaridad, porque los regímenes totalitarios, autoritarios, buscan dividir a las personas, crear desconfianza y con ello neutralizan su capacidad de actuación. No sólo a través de la ley, impiden la capacidad de asamblea o de reunión, sino también a través de la creación de redes de desconfianza. Yo creo que los mayores éxitos que hemos tenido en el movimiento hacia la democracia han sido en los momentos en los que la solidaridad ha estado por encima de la desconfianza y la desunión.

¿Organizaciones como la OEA y Naciones Unidas han logrado incidir en algún cambio en la isla?

Son muy pocas las competencias y el alcance de lo que puedan realmente hacer. Hay muchos temas para debatir y reformular, incluso el sistema internacional si queremos que realmente sea garante de ese derecho internacional, que no solo sea un derecho que proteja a los represores, sino sobre todo a las víctimas. Tal parece que el derecho internacional protegía más a Maduro o protege más a los Castro que a los torturados y a los asesinados y a las víctimas. Desde luego tiene que haber una reformulación de esto.

Sin embargo, nosotros hemos sido capaces de incidir y de cooperar y colaborar con mecanismos de Naciones Unidas, con la Relatoría de Libertad de Asociación, que en todos sus informes globales incluye el caso de Cuba, con el monitoreo, la documentación de casos de violaciones a los derechos humanos que luego han tenido cauce tanto en el sistema interamericano como en el sistema de Naciones Unidas y ante los mecanismos también de la Unión Europea.

¿Qué esperan de su visita a Panamá?

Latinoamérica es nuestra casa, es nuestro hogar, el de todos los latinoamericanos. Nosotros esperamos una mayor colaboración sobre todo de los gobiernos democráticos para que reconozcan y nombren a las cosas por por su nombre.

Ha habido mucha complicidad en el caso cubano, se le ha pasado mucho la mano a la familia Castro, al castrismo, en un lugar como Panamá, que ha sido un socio estratégico desde el punto de vista financiero y económico para entidades del régimen cubano como GAESA, que es un conglomerado militar que controla el 70% de la economía y hasta el 90% de las finanzas de Cuba. Tienen aquí empresas que son parte de ese conglomerado como CIMEX, que actúan en completa impunidad y sin ningún tipo de auditoría.

Un gobierno como Panamá, un gobierno democrático aliado de Estados Unidos debería de responder ante esto con mayor ejercicio de la ley. Hay capacidad para emitir sanciones, hay capacidad para congelar cuentas y archivos y esperamos que esa respuesta vaya más allá de la simple mediación, que es lo que se ha propuesto.

Hemos tenido la noticia de que el gobierno panameño se ha propuesto como mediador en las negociaciones entre Cuba y Estados Unidos, en esas conversaciones que ya veremos a dónde llegan, pero creemos que Panamá debe de tener un paso más allá, no como un mediador neutral, sino actuar también persiguiendo a los violadores que tienen aquí en tierra panameña sus intereses económicos en empresas como CIMEX y otros activos financieros que tienen aquí protección.

¿Cómo funciona la estructura financiera del régimen?

El régimen se ha financiado Durante estos casi 70 años a partir de un modelo extractivo de recursos, es decir, extrayendo todo la capacidad que tenía Cuba para florecer como un país próspero. El régimen ha cooptado todos los sectores de la economía en un monopolio completamente totalitario que está reunido alrededor de esta estructura GAESA, que es un consorcio militar y sobre todo familiar, porque todo tributa al final a la familia Castro de empresas que controlan todos los sectores estratégicos como telecomunicaciones.

Hay sólo una empresa de telecomunicaciones que controla absolutamente todo el monopolio, todo el sector turístico, todo el sistema de las infraestructuras, el sistema bancario, no hay posibilidad para otro tipo de actores.Y cuando ha habido inversión extranjera siempre es 50% o 51% para Cuba, o sea, el control ha sido totalitario, no es auditable, no sabemos realmente cuáles son sus cuentas.

Solamente tenemos noticias de una investigación independiente del Miami Herald. La periodista Nora Gámez publicó en 2024, a través de documentos a los que tuvo acceso de forma confidencial, que los activos de GAESA 2024 rondaban los 18 billones de dólares en activos líquidos, traducibles en cash (efectivo). Eso es una cifra enorme con la que el régimen podría incluso solucionar el tema energético, el tema del desastre sanitario que hay en Cuba, la catástrofe humanitaria. Ellos tienen la capacidad de hacerlo, sin embargo no lo hacen.

¿Cómo es la situación actual en Cuba?

Es una catástrofe en la región solo comparable con Haití. Y yo me atrevo a decirte que aún peor que Haití. Ten en cuenta que muchos cubanos incluso emigran a Haití. Todavía no he visto a ningún haitiano emigrando a Cuba.

En Cuba no hay transporte, en Cuba no hay electricidad, la gente tiene que cocinar con carbón. Estamos hablando en las zonas urbanas, ya no solo en las zonas rurales. En Cuba, si una persona le da un infarto, la ambulancia nunca llega. Pero si una persona grita “libertad”, “Viva Cuba libre”, “abajo la dictadura”, pues van a venir ocho patrullas policiales y te van a llevar de inmediato preso. Estamos hablando de un país que encarcela a menores de edad, como el caso de Jonathan Muir, simplemente por gritar libertad. Un muchachito de 16 años torturado, sufriendo malos tratos en las cárceles.

El año pasado, si no recuerdo mal, murieron 75 personas bajo custodia en cárceles cubanas sin acceso, muchas veces a causa de la denegación de atención médica, que es un procedimiento habitual, sistemático, que es un procedimiento de tortura que tiene la marca del régimen cubano, porque lo mismo hacen en Venezuela y en Nicaragua, bajo las órdenes de la inteligencia cubana, que tiene allí su brazo, su mano oscura.

Es un país con unas inmensas desigualdades, porque sí hay una élite, que es esa élite familiar, extractora, corrupta, militar, que se redistribuye alrededor de la familia Castro, que es el centro de poder, una familia patriarcal que está heredando el poder de abuelo a hijo, nieto. Raúl Castro, Alejandro Castro Espín, a Raúl Guillermo Rodríguez Castro, que este año ha viajado a Panamá en abril al menos 14 veces en su jet privado, porque, repito, es aquí en Panamá donde tiene sus intereses, donde además ellos consolidan aquí su riqueza, todo lo que logran extraer no sólo de Cuba, sino también de Latinoamérica en contubernio con las dictaduras nicaragüenses, venezolanas, incluso gobiernos aliados como el brasileño o el colombiano.

Toda esa extracción de riquezas que viene de redes de crimen organizado, de narcotráfico, de corrupción estatal, de favores, viene a parar a las cuentas aquí en Panamá, que luego son quienes triangulan evadiendo impuestos y sanciones sobre todo hacia las cuentas que tienen en Europa con completa impunidad.

Donald Trump tiene a Cuba en el radar, ¿qué rol crees que debe jugar Estados Unidos?

Mira, esta es una situación compleja que yo creo que nadie tiene respuesta porque es imposible predecir la policía exterior de Estados Unidos hacia Cuba o hacia ningún otro país. Hay una política clara que es que Estados Unidos quiere seguridad para el hemisferio y que no haya actores como Rusia o China que tengan intereses en la región. Es una reactualización de aquella política Monroe de América para los americanos. Cuba en este sentido juega un papel fundamental porque es el proxy de Rusia especialmente, pero también de China. Cuba ha albergado redes terroristas y por tanto EEUU la ha catalogado como una amenaza directa a su seguridad nacional.

Los cubanos saben que el régimen no se va a ir por las buenas. Saben que el régimen no tiene una intención real de diálogo ni tiene una intención real de transitar hacia la democracia ni buscar mejoras para los cubanos. Los cubanos ya sabemos quién es nuestro verdadero enemigo y no está sentado en la Casa Blanca, está sentado en La Habana.

¿Cuál ha sido el impacto de la intervención en Venezuela y el corte del suministro de petróleo a Cuba?

El petróleo venezolano era una forma en la que primero Chávez y después Maduro pagaba los favores del régimen cubano. Y para los cubanos era una forma no sólo de subsistir, sino también de obtener divisas, porque vendían hasta el 60% de este suministro que les era regalado a potencias como China mientras los cubanos teníamos apagones.

El petróleo venezolano era una forma de obtención de divisas en el mercado negro. Porque mucho de esto se hacía a través de redes de distribución global, a través de buques fantasmas y otros, para poder vender a China y a otras potencias y obtener divisas fáciles y luego mantener una situación energética que no se fuera de las manos.Al no tener esta fuente de ingresos, de gasolina, de petróleo, pues el régimen ha quedado sin posibilidad de responder, sobre todo ante los ciudadanos, y además se expone muchísimo más la dependencia que tenían.

¿Cuáles son las claves para una transición democrática en Cuba?

Tiene que haber una participación activa de la sociedad civil. No puede ser un pacto negociado entre potencias extranjeras. Tampoco puede ser una negociación que habilite una redistribución del poder entre las élites que subsistan a un posible descabezamiento del régimen o a un cambio de liderazgo, como está sucediendo en Venezuela.

Es un reto, no va a ser fácil, no va a suceder de un día para otro, ni habrá una varita mágica. Tenemos muchos peligros. Pero el hecho de poder conversar esto, nombrarlo, transmitir el mensaje, poderlo hablar entre la sociedad civil cubana, los miembros de la oposición, los gobiernos aliados, en este marco de la Asamblea General es un paso en la dirección adecuada. Nosotros seguiremos hasta el final y esperamos ir superando cada uno de esos riesgos, amenazas y obstáculos.

Carolina Barrero
Presidenta Ciudadanía y Libertad
Panamá debe actuar persiguiendo a los violadores que tienen aquí sus intereses económicos en empresas como CIMEX y otros activos financieros que tienen aquí protección,”