Detrás de la elección de Ángela Russo y los temas pendientes en la Defensoría

  • 10/04/2026 00:00

La exmagistrada de la Corte Suprema de Justicia consiguió 37 votos gracias al apoyo de la bancada oficialista. En sus manos estará la responsabilidad de velar por los derechos humanos de todos los panameños frente al Estado

La elección de Ángela Russo como defensora del Pueblo se logró con 37 votos a favor, gracias al apoyo de las bancadas del oficialista Realizando Metas, Cambio Democrático, el Partido Panameñista y la bancada mixta. Las bancadas de la coalición Vamos, Seguimos y el Partido Revolucionario Democrático (PRD) dieron sus votos a Rodrigo Alberto García Rodríguez, sumando 31. El diputado perredista Jairo Salazar, rompió con la línea de su bancada, postulando a Giselle Annette Emiliani Duque.

Detrás de esta elección, que se extendió hasta las 10 de la noche del miércoles, hubo un extenso matraqueo y negociación entre las bancadas. En el pleno legislativo se observó especialmente a los diputados Roberto Zúñiga y Luis Duke conversar extensamente con Benicio Robinson y Raphael Buchanan del PRD, quienes finalmente respaldaron primero el informe de mayoría, que fijaba una lista de siete candidatos excluyendo a Russo, y luego al aspirante García.

García, junto con otros aspirantes, se mantuvo en las gradas del pleno legislativo hasta el final. En las gradas había también otros aspirantes, así como personas que expresaron su apoyo o descontento con los votos y pronunciamientos de los diputados. Eran particularmente vocales en su apoyo a las declaraciones de Buchanan, quien cuestionó duramente al diputado Luis Eduardo Camacho, autor del informe de minoría de la Comisión de Gobierno, Justicia y Asuntos Constitucionales que logró abrir el compás a Russo para ser postulada.

Al final, prevaleció el voto mayoritario, dejando un sabor amargo en muchos diputados que se opusieron a la postulación y calificaron a Russo de “ungida”.

“Fue un resultado ya esperado, donde hicieron hasta lo imposible e incluso en algún punto hasta ilegal, para dejar confirmado que había una candidatura definida desde el primer día”, apuntó la diputada Janine Prado. “El mérito perdió frente al padrinazgo y el pueblo panameño es quien más pierde, al entender el rol que debe jugar un Defensor del Pueblo”, lamentó.

“Esperemos que realmente pueda representar a los panameños. Lastimosamente el proceso de elección a mi juicio no es el mas correcto cuando viene gestado del Ejecutivo de turno”, reflexionó el diputado Jhonathan Vega. “¿Qué sentido tiene que las personas con trayectoria en derechos humanos y demás participen si ya hay una persona ungida?”, cuestionó.

¿Qué sigue?

Se conoció que la nueva defensora no asumió sus funciones inmediatamente, sino que planea empezar desde el próximo lunes.La exmagistrada de la Corte Suprema de Justicia tendrá la responsabilidad de velar por el respeto de los derechos humanos de los panameños y panameñas, especialmente de población vulnerable como personas con discapacidad, personas LGBTIQ+, pueblos originarios, afrodescendientes, mujeres e individuos cuyos derechos hayan sido violentados por organismos estatales.

El ojo público estará especialmente enfocado en que postura adoptará en temas que puedan afectar al expresidente de la República, Ricardo Martinelli, quien se mantiene asilado en Colombia luego de denunciar persecución política.

Para la diputada Prado, es también momento de que la ciudadanía se mantenga vigilante de temas claves de interés nacional. “Ahora toca pedirle a la ciudadanía que esté vigilante frente a lo que viene: escogencia del Magistrado del TE, Bioetanol, Reformas al Reglamento Orgánico del Régimen Interno (RORI) de la Asamblea, Reformas Electorales y Descentralización, entre otras”, acotó.

El próximo 1 de julio inicia un nuevo período en la Asamblea Nacional, y con él la elección de un nuevo presidente o presidenta del Legislativo. El año pasado, el panameñista Jorge Herrera contó con el apoyo de los diputados de Vamos para hacerse con la presidencia. Este año, la elección de Russo parece evidenciar un cambio en las alianzas, o cruce de intereses. Aún no se conocen quiénes serán los postulados en esta ocasión. Vamos, a pesar de ser la bancada más grande, no ha tenido la presidencia de la Asamblea. Para lograrla, necesita el apoyo de partidos políticos tradicionales. En unos meses se conocerá el resultado del eterno matraqueo legislativo.