La bancada mixta gana peso en la puja por el control de la Asamblea

La bancada mixta participó en las principales decisiones del último año y se perfila como un actor clave en la elección de la nueva junta directiva.
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  • 10/06/2026 00:00

La fragmentación de las fuerzas políticas aumentó la influencia de cinco diputados en la construcción de mayorías dentro del Legislativo. Los movimientos políticos del último año colocaron a la bancada mixta en una posición estratégica para la elección de la nueva directiva

A menos de un mes para la elección de la nueva junta directiva de la Asamblea Nacional, prevista para el 1 de julio, un grupo de apenas cinco diputados vuelve a aparecer en el centro de las conversaciones políticas.

Se trata de la bancada mixta, integrada por Johan Guevara y Osman Gómez, del partido Alianza; Isaac Mosquera, del Molirena; Eliecer Castrellón, del Partido Popular; y Manuel Chen, independiente.

Aunque representan solo cinco de los 71 diputados del pleno, las principales votaciones del último año muestran que sus votos han resultado decisivos para construir mayorías en una Asamblea donde ningún bloque alcanza por sí solo los 36 votos requeridos para controlar las decisiones legislativas.

La primera fotografía de esa correlación de fuerzas surgió con la elección de Jorge Herrera como presidente de la Asamblea. Herrera obtuvo 37 votos frente a los 34 alcanzados por la candidata de Realizando Metas (RM), Shirley Castañedas, respaldada además por el Partido Revolucionario Democrático (PRD).

La victoria fue posible gracias a una alianza entre el Partido Panameñista, Cambio Democrático, Seguimos y una parte importante de la bancada Vamos. Aquella votación mostró una Asamblea dividida prácticamente en dos bloques.

Sin embargo, los meses siguientes revelaron un escenario más complejo.

La elección de Ángela Russo como defensora del Pueblo marcó el primer gran reacomodo político. Russo obtuvo 37 votos, mientras Rodrigo García Rodríguez alcanzó 31 y Giselle Emiliani uno.

Entre quienes respaldaron a Russo figuraron diputados de RM, Cambio Democrático, el Panameñismo y miembros de la bancada mixta, entre ellos Eliecer Castrellón, Osman Gómez y Manuel Chen. También apareció el voto del perredista Jairo Salazar.

La votación mostró que las alianzas comenzaban a construirse más alrededor de candidaturas específicas que de líneas partidarias rígidas.

La influencia de la bancada mixta quedó aún más clara durante la elección del nuevo magistrado del Tribunal Electoral.

Jaime Barroso obtuvo 52 votos frente a los 18 alcanzados por Alfredo Juncá. Más allá de la amplitud del resultado, el dato político relevante fue que la candidatura de Barroso fue presentada por Eliecer Castrellón, integrante de la bancada mixta y segundo vicepresidente de la Asamblea.

La votación reunió apoyos de RM, PRD, Cambio Democrático, Panameñismo, miembros de la bancada mixta y sectores de otras bancadas. El resultado confirmó la capacidad de este grupo para participar en la construcción de acuerdos amplios dentro del pleno.

Con la elección del 1 de julio en el horizonte, los movimientos políticos comienzan a acelerarse.

Jorge Herrera no anuncia públicamente una candidatura para la reelección, aunque dentro de la Asamblea varios diputados consideran que buscará mantenerse al frente del Legislativo. Del lado oficialista también circula el nombre de Dana Castañeda, mientras que dentro del PRD aparecen figuras como Crispiano Adames y Raphael Buchanam.

Por ahora, las conversaciones permanecen abiertas.

El diputado de Vamos Eduardo Gaitán reconoció recientemente que las negociaciones “todavía están un poco verdes” y recordó que este tipo de acuerdos suelen definirse en los días previos a la elección.

“Todo está en el tablero de juego”, expresó al ser consultado sobre una eventual reelección de Herrera.

En la misma línea, el diputado panameñista José Luis Varela señaló que la decisión dependerá de las conversaciones que mantienen las distintas fuerzas políticas e independientes.

La incertidumbre también alcanza a la bancada Vamos, cuyos votos resultaron fundamentales para la elección de Herrera hace un año.

La diputada Patsy Lee reconoció diferencias internas dentro del grupo y expresó preocupación por posibles cambios de bancada antes de la conformación de las comisiones legislativas.

“Lamentablemente, muchos se van de bancada y cambian, saltan de un lado a otro para seguir sus beneficios personales”, afirmó.

Lee también marcó distancia de una eventual candidatura impulsada por el oficialismo y defendió la necesidad de preservar la independencia del Legislativo frente al Ejecutivo.

“Actualmente hay dos posturas: la reelección del diputado Herrera y la propuesta de Realizando Metas con un candidato propio”, señaló.

Las declaraciones reflejan la incertidumbre que rodea la elección del próximo 1 de julio.

Pero las votaciones de Herrera, Russo y Barroso también dejan una conclusión clara: en una Asamblea fragmentada, donde las mayorías cambian según el tema en discusión, los cinco votos de la bancada mixta adquirieron un peso político superior a su tamaño.

La elección de la próxima junta directiva pondrá nuevamente a prueba esa capacidad de influencia. Si se repite el patrón observado durante el último año, la presidencia de la Asamblea podría definirse no por la fuerza de las bancadas más grandes, sino por la capacidad de negociación de quienes ocupan el centro del tablero político.