Pérez Barboni, Martinelli y Juan Diego Vásquez denuncia viaje de Mulino en presunto jet privado

Se cuestiona por qué la comitiva gubernamental no utilizó opciones comerciales disponibles como Air Asia X o Singapore Airlines para realizar el trayecto Archivo | Generada con IA
  • 06/10/2026 09:36

Antiguo aliado y amigo de Mulino, Ricardo Martinelli, y dirigentes políticos y diputados califican la movilización como una contradicción a la contención presupuestaria del Estado panameño.

El diputado por el Movimiento Otro Camino José Pérez-Barboni denunció en la red social X, el presunto alquiler de un jet privado Gulfstream G450 para el traslado del presidente de la República, José Raúl Mulino, entre Singapur y Vietnam durante su gira oficial por Asia.

Pérez Barboni cuestiona por qué la comitiva gubernamental no utilizó opciones comerciales disponibles, como Air Asia o Singapore Airlines para realizar el trayecto de tres horas y media.

Tras la denuncia el exdiputado Juan Diego Vásquez se sumó en la noche de ayer a las críticas: “Es una vergüenza y una enorme contradicción que para unas cosas no haya recursos y para otras sí”.

Incluso hubo un pronunciamiento esta mañana del 6 de octubre por el expresidente Ricardo Martinelli quien tildó el supuesto gasto como un “craso error” y un “despilfarro” de fondos estatales, añadiendo que si el mandatario decide cubrir dicho alquiler de su propio peculio, él estaría dispuesto a aportar $5,000 de su dinero.

En esa misma línea, el periodista Mario De Gracia detalló en sus redes sociales que la aeronave presidencial HP-1A permaneció en Estados Unidos tras trasladar al gobernante a San Francisco el pasado jueves 3 de octubre, dirigiéndose posteriormente a Dallas, según registros del portal especializado Flightaware.

De Gracia reportó que la nave utilizada en el sudeste asiático figura a nombre de la compañía de alquileres Asia Corporate Jet, acotando que por el momento se desconoce si el vuelo fue contratado con fondos del erario público y cuál fue su costo real.

Los señalamientos han reabierto la discusión en torno a la fiscalización del gasto en los desplazamientos internacionales de altos funcionarios del Órgano Ejecutivo.