Robinson y Camacho rechazan devolver a primer debate el proyecto de reformas electorales
- 07/10/2026 13:49
Los diputados defienden los cambios introducidos en la Comisión de Gobierno y sostienen que los puntos cuestionados pueden corregirse durante el segundo debate. El Tribunal Electoral, en cambio, advierte sobre retrocesos para el sistema electoral
El proyecto de ley 699, que reforma el Código Electoral, llega a una nueva etapa de discusión en medio de diferencias entre la Asamblea Nacional y el Tribunal Electoral por los cambios introducidos durante el primer debate.
Benicio Robinson, presidente de la Comisión de Gobierno, sostiene que no existe ambiente para devolver la iniciativa a primer debate y plantea que los aspectos cuestionados se corrijan durante la segunda discusión. Luis Eduardo Camacho comparte esa posición y cuestiona los señalamientos del Tribunal Electoral sobre las modificaciones incorporadas al proyecto.
“No veo ambiente para que ese proyecto sea devuelto a primer debate”, afirmó Robinson.
El diputado reconoce que existen aspectos que deben modificarse, pero considera que esos cambios pueden realizarse durante el segundo debate. A su juicio, se trata de adiciones incorporadas en la Comisión de Gobierno y no de elementos que formaban parte del proyecto original presentado por los magistrados del Tribunal Electoral.
“Lo que hay que hacer es corregir algunas cosas que yo estoy de acuerdo que se deben de corregir”, sostuvo Robinson.
Entre los puntos que mencionó está la disposición relacionada con los diputados que resulten electos para dos curules. Robinson considera que esa modificación puede eliminarse durante el segundo debate.
El diputado también recordó su propia experiencia cuando pasó a ejercer como diputado. Según explicó, salió de Palacén y renunció a esa posición para asumir el cargo de elección popular.
“Yo salí de Palacén y salí de diputado y tuve que renunciar Palacén para ser diputado”, señaló.
Para Robinson, esa y otras disposiciones pueden revisarse sin necesidad de regresar el proyecto a la etapa anterior. Su planteamiento es que el segundo debate sirva para corregir las modificaciones que generen dudas.
Luis Eduardo Camacho también rechazó la posibilidad de devolver el proyecto a primer debate y centró sus cuestionamientos en la posición asumida por el Tribunal Electoral.
El diputado sostuvo que el Tribunal Electoral parte de una posición que considera cómoda al cuestionar los cambios introducidos por la Asamblea, debido a que, según afirmó, las decisiones de la Comisión Nacional de Reformas Electorales no fueron incorporadas de manera general al proyecto presentado.
Camacho señaló que solo una de las decisiones de esa comisión fue incorporada: el aumento del porcentaje requerido para inscribir un partido político, de 2% a 3%.
“Ninguna de las decisiones de la Comisión Nacional de Reformas que funcionó en el Tribunal Electoral fue incorporada salvo la de subir el 2 al 3% lo de la cifra para inscribir un partido político”, afirmó.
Según Camacho, las demás decisiones de esa instancia fueron desconocidas. Su argumento busca cuestionar la posición del Tribunal Electoral frente a los cambios que realizó la Asamblea durante el primer debate.
La discusión enfrenta así dos posiciones. Por un lado, Robinson y Camacho defienden la posibilidad de corregir el texto durante el segundo debate. Por otro, el Tribunal Electoral cuestiona varias de las modificaciones y sostiene que representan retrocesos para el sistema electoral panameño.
La principal objeción institucional al texto aprobado en primer debate provino del Tribunal Electoral. El pleno de la institución rechazó varios de los cambios introducidos y señaló que representan “retrocesos para el sistema electoral panameño”.
Entre los puntos cuestionados están el aumento de los límites de las donaciones privadas para diputados y alcaldes, la posibilidad de que autoridades electas mantengan la titularidad de dos cargos y la extensión de los plazos para que funcionarios con aspiraciones electorales permanezcan en sus puestos.
El Tribunal Electoral también advirtió que no apoyará modificaciones que, a su criterio, comprometan la equidad y la transparencia de las elecciones de 2029.
El pronunciamiento elevó la discusión sobre el proyecto, que hasta entonces se concentraba principalmente en la Asamblea Nacional y entre organizaciones civiles y gremios empresariales.
Uno de los cambios que más cuestionamientos genera es el relacionado con la posibilidad de que una persona electa para dos cargos mantenga la titularidad de ambos durante el periodo constitucional, aunque ejerza solo uno de ellos a la vez.
La disposición fue cuestionada por el diputado panameñista José Luis Varela, quien consideró que representa un retroceso y advirtió sobre las consecuencias jurídicas que podría generar si un funcionario alterna entre dos cargos durante el mismo periodo.
Varela, presidente de la bancada panameñista, anunció que su colectivo presentaría un informe de minoría y propondría devolver el proyecto a primer debate.
La posición también expone diferencias dentro del Panameñismo. Ariana Coba, integrante de la Comisión de Gobierno, votó a favor del proyecto, aunque posteriormente no firmó el informe. Varela, en cambio, asumió una posición crítica frente a varias de las modificaciones incorporadas.