El golpe de 1941: así terminó el primer gobierno de Arnulfo Arias

  • 04/10/2026 00:00

El viaje del mandatario a La Habana precipitó su caída y abrió un período de cambios políticos que culminó con la convocatoria de una Asamblea Constituyente

La salida de Arnulfo Arias Madrid hacia Cuba, en octubre de 1941, abrió una de las crisis políticas más trascendentales de la primera mitad del siglo XX panameño. En apenas dos días, el mandatario fue depuesto y Ricardo Adolfo de la Guardia, hasta entonces ministro de Gobierno y Justicia, asumió la Presidencia.

El golpe ocurrió en medio de una compleja combinación de factores: las diferencias entre el gobierno de Arias y Estados Unidos por la defensa del Canal de Panamá, el rechazo de sectores políticos y económicos a algunas de las medidas del mandatario y las disputas por el control de las instituciones del Estado.

Arias había llegado a la Presidencia en octubre de 1940 con un discurso nacionalista y de mayor autonomía frente a Estados Unidos. Durante su gobierno impulsó la Constitución de 1941, que introdujo innovaciones sociales y económicas y amplió las facultades del Ejecutivo. La Carta comenzó a regir el 2 de enero de ese año y sustituyó a la Constitución de 1904.

Sin embargo, el contexto internacional complicó su administración. La Segunda Guerra Mundial avanzaba en Europa y Washington consideraba al Canal de Panamá un punto estratégico para la defensa del hemisferio. Estados Unidos buscaba ampliar sus posiciones militares y obtener garantías para la protección de la vía interoceánica.

Uno de los principales desencuentros ocurrió en torno al armamento de los buques mercantes panameños, de acuerdo a documentos de la Biblioteca del Congreso y la Instituto Naval de Estados Unidos.

En los primeros días de octubre de 1941, el gobierno de Arias rechazó permitir el artillamiento de esas embarcaciones. La negativa se produjo cuando Estados Unidos todavía no había entrado formalmente en la guerra, pero ya preparaba la defensa del Canal.

Una caricatura publicada en Estados Unidos el 9 de octubre de 1941, conservada por la Biblioteca del Congreso, refleja precisamente esa disputa. La tensión internacional coincidió con el creciente malestar interno.

El 7 de octubre de 1941, Arias abandonó Panamá rumbo a La Habana, Cuba, para atender una dolencia física. El viaje se realizó de manera privada y sin comunicar previamente su salida a la Asamblea Nacional. Esa circunstancia fue utilizada por sus adversarios como fundamento para cuestionar su permanencia en el cargo.

La Constitución contemplaba una línea de sucesión mediante los llamados designados. Sin embargo, el procedimiento no se desarrolló normalmente. José Pezet, primer designado, fue detenido; Ernesto Jaén Guardia, segundo designado, asumió brevemente la Presidencia y renunció; mientras que Aníbal Ríos, tercer designado, se encontraba fuera del país.

En ese escenario, el ministro Ricardo Adolfo de la Guardia terminó asumiendo el poder y para el 9 de octubre de 1941, Arias había sido desplazado de la Presidencia.

La participación de Estados Unidos en aquel episodio ha sido interpretada de distintas maneras por los historiadores. Existe documentación que demuestra que Washington tenía fuertes diferencias con Arias y que recibió favorablemente su salida. Un documento posterior del Departamento de Estado estadounidense describió el derrocamiento como un golpe incruento ocurrido después de que Arias abandonara secretamente el país.

Una publicación en diciembre de 1941 por el Instituto Naval de Estados Unidos, señaló que el cambio de gobierno ocurrió después de la negativa de Arias a permitir el armamento de los barcos panameños y destacó que el nuevo gobierno levantó la prohibición.

No obstante, el mismo documento registró que el secretario de Estado Cordell Hull negó que funcionarios estadounidenses hubieran tenido conocimiento previo o hubieran influido en el derrocamiento.

De la Guardia y la Constitución de 1941

Una vez en el poder, De la Guardia no derogó inmediatamente la Constitución de 1941. Durante los primeros años de su administración, la Carta continuó formalmente vigente.

El cambio de orientación internacional, sin embargo, fue evidente. El nuevo gobierno estrechó la cooperación con Estados Unidos y, después del ataque japonés contra Pearl Harbor en diciembre de 1941, Panamá declaró la guerra a las potencias del Eje.

La defensa del Canal se convirtió en una prioridad central y el territorio panameño experimentó una importante expansión de la presencia militar estadounidense. Al mismo tiempo, la permanencia de De la Guardia comenzó a ser cuestionada dentro de Panamá.

La Asamblea Nacional había dejado de elegir nuevos designados desde 1943, una decisión que permitió prolongar la permanencia del Ejecutivo, pero que también alimentó los argumentos de quienes cuestionaban la constitucionalidad del gobierno. Para 1944, la confrontación entre el Ejecutivo y sectores de la Asamblea había alcanzado un punto crítico.

El desenlace llegó el 29 de diciembre de 1944. De la Guardia promulgó el Decreto No. 4, mediante el cual suspendió la vigencia de la Constitución de 1941, con excepción de las disposiciones relacionadas con el Poder Judicial y el Ministerio Público. El decreto también abrió el camino para convocar a una Asamblea Constituyente.

La medida significó el fin de la Asamblea Nacional existente y el inicio de un proceso destinado a reemplazar la Carta de 1941.

La Constitución de 1946

Las elecciones para escoger a los constituyentes se realizaron en 1945 y la Asamblea Nacional Constituyente se instaló el 15 de junio de ese año.

De la Guardia renunció ese mismo día y entregó a los constituyentes el proyecto preparado por José Dolores Moscote, Ricardo J. Alfaro y Eduardo Chiari. La Asamblea discutió el documento durante varios meses hasta aprobar una nueva Constitución el 1 de marzo de 1946.

La nueva Carta modificó varios de los elementos más polémicos de la Constitución de 1941. Estableció un reparto de competencias más equilibrado entre los órganos del Estado, profundizó la protección de los derechos sociales y garantizó plenamente los derechos políticos de las mujeres. Esther Neira de Calvo y Gumercinda Páez se convirtieron en las primeras mujeres en integrar una Asamblea Constituyente panameña.

La Constitución de 1946 fue, por tanto, mucho más que la sustitución de una carta por otra. Fue el desenlace institucional de una crisis que había comenzado con el golpe contra Arnulfo Arias en 1941 y que durante cuatro años había enfrentado al Ejecutivo con sectores del Legislativo y de la clase política.

El episodio también dejó una consecuencia duradera: el fortalecimiento del papel político de la Policía Nacional. El período de la Segunda Guerra Mundial favoreció su crecimiento y profesionalización, mientras que el escenario político abierto después de 1941 permitió que sus principales mandos adquirieran una influencia que sería decisiva en las décadas siguientes.

El derrocamiento de Arnulfo Arias en octubre de 1941 abrió un período de profunda transformación política. Durante los siguientes cuatro años, Panamá pasó por la administración de Ricardo Adolfo De la Guardia, la experiencia de la Segunda Guerra Mundial y una nueva crisis del orden constitucional. El proceso desembocó en la suspensión de la Constitución de 1941 y en la convocatoria de una Asamblea Constituyente, que aprobó una nueva Carta Magna el 1 de marzo de 1946.