1954, el milagro es alemán

La prensa y la radio eran los medios de difusión del torneo, Suiza 1954 fue el pionero en la cobertura televisiva con sus primeras trasmisiones.
En un partido intenso con un campo de juego enlodado, Alemania Occidental escribió su nombre en relieve en la historia del Mundial.
Durante el desarrolló del torneo en el Congreso de la FIFA, el 21 de junio, se abordó el tema de desafiliar a la Federación Panameña de Fútbol.
  • 11/03/2026 00:00

Se anhelaba que se premiara con el título a Hungría que encandilaba a Europa con su estela de triunfos en los últimos cuatro años, la Copa fue para los germanos

Suiza recibió la Copa Mundial en 1954, el año en que se celebraba el cincuentenario de la fundación de la FIFA cuyas oficinas oficiales estaban ubicadas precisamente en una de las seis ciudades sedes, Zúrich. Su peculiaridad de país neutral durante la Segunda Guerra Mundial le había permitido eludir los estragos materiales del conflicto.

Las 16 selecciones participantes quedaron divididas en cuatro grupos, en un particular formato de liguilla de dos partidos por selección, en el que los cabezas de serie eludían al rival que consideraban el segundo más fuerte del grupo. Si había empate en los partidos se jugaba una prórroga, si persistía se acudía luego a un partido de desempate. Se clasificaba por mayor número de puntos.

El Grupo 1 quedó conformado por Brasil, Yugoslavia, Francia y México. En el Grupo 2: Hungría, Alemania a la que se volvía admitir después del mundial de 1950, en esta ocasión se presentaba como Alemania Federal u Occidental, al quedar dividido su territorio tras la Segunda Guerra con su contraparte Alemania Democrática; completaban el grupo Turquía y Corea del Sur. En el 3 posicionaron a Uruguay, Austria, Checoslovaquia y Escocia. El 4 tuvo asignados a Inglaterra, Suiza, Italia y Bélgica.

Se esperaba que la final premiara con el título a Hungría: El conjunto Magiar llegaba con una estela de triunfos en los últimos cuatro años en los que llevaba encadenados 31 partidos sin perder, con 27 victorias y 4 empates y había alcanzado la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Helsinki 1952. Estaban invictos. Su juego maravillaba. Al rival que se le veía con mayores posibilidades de interponérsele en el camino era Uruguay. Los uruguayos asistían como el campeón defensor e iban por primera vez al torneo disputándose en Europa.

Brasil y Yugoslavia avanzaron en el grupo uno. En el dos clasificó como se esperaba Hungría, sellando su pase a cuartos con una contundente victoria de 8-3 sobre Alemania Federal. Pero, el encuentro va a dejar detalles para un juicio posterior reposado, primero en cuanto a la principal figura húngara Ferenc Puskas, a quien se le hace un marcaje antirreglamentario que termina lesionándolo; volverá solo a jugar en la final.

A esto se suma un inesperado planteamiento táctico del entrenador alemán Herberger, quien realizó siete cambios para este partido, en relación con el equipo que había superado a Turquía 4-1. Dos teorías quedan desde entonces flotando en el ambiente, una apunta a que el entrenador decidió dar descanso a los jugadores al evaluar que no llevaban chance contra los húngaros. La otra se apoya en que se clasificaba por puntos sin tener en cuenta los goles a favor y en contra, por lo que buscó pasar como segundo para tener un camino menos exigente hacia la final. Al haber ganado ya a Turquía, y estos derrotar 7-0 a Corea del Sur, tuvieron que enfrentarse nuevamente en un partido de desempate entre alemanes y turcos, ganando los teutones 7-2. En el Grupo 3 clasificó Uruguay y Austria. En el Grupo 4 Inglaterra y el segundo cupo fue para Suiza.

Los dos principales periódicos panameños de la época, La Estrella de Panamá y El Panamá América, le iban dando cobertura al torneo a través de la publicación de los cables de las agencias de noticias. El 21 junio, El Panamá América publicaba una llamativa información con un titular amplio: Por morosa expulsarán a Panamá de la FIFA. Con un subtítulo: El asunto lo tratan hoy en importante reunión en Suiza. El cable de la agencia UP originado en Berna informaba: La Federación Internacional de Fútbol inicia hoy su congreso, teniendo al belga Rudolph Seel Drayers como el candidato más probable para suceder a Jules Rimet en la presidencia. Más adelante detalla: Igualmente deberá expulsar a Panamá (por razones que no se conocen oficialmente). Fuentes bien informadas dijeron que Panamá sería expulsada por atrasos en el pago de sus cuotas. N. de la R: Al preguntársele esta mañana (por ayer) al señor presidente de la Federación Panameña de Fútbol, Lic. Humberto Fassano, ante la delicada posición de Panamá ante la FIFA nos dijo: “Es cierto que Panamá está atrasada en sus pagos con la FIFA; sin embargo, desde hace algún tiempo hemos estado enviando cartas a la máxima entidad del fútbol mundial, con el propósito de arreglar este asunto, y nos propusimos cancelar nuestra cuenta con pagos parciales...” Sobre cómo se resolvió la situación, fue un tema que no se abordó en los días posteriores en la prensa.

Adentrados en los cuartos de final, Alemania Occidental eliminó a Yugoslavia 2-0. Uruguay superó a Inglaterra 4-2. Mientras los húngaros afrontaron un duro y áspero partido en el Wankdorf-Stadion de Berna, ante Brasil, con un encuentro en una dinámica de ida y vuelta con muchos roces, donde Kocsis liquida a Brasil haciendo el 4-2 para los húngaros a los 88’. La crispación entre los jugadores desembocó en una pelea en el túnel de los vestuarios que pasaría a llamarse “La Batalla de Berna”.

En semifinales los alemanes superaron a los austriacos con un 6-1 y se metieron en la final. Los húngaros se midieron con los uruguayos. Hungría estuvo arriba en el marcador 2-0 hasta los 75’ cuando Juan Eduardo Hohberg marcó para acercar a los charrúas 2-1 y a los 86’ convirtió el segundo para empatarlo 2-2. Después del gol tuvo un paro cardíaco del que lograron reanimarlo y siguió jugando. En los tiempos extras Hungría se impondría 4-2.

A la final llegaba, el 4 de julio, el candidato esperado Hungría. Había ganado los cuatro partidos anotando 27 goles y recibiendo en contra 7. Alemania Federal no gozaba ni del favoritismo ni del cariño del público, sin embargo, tenía en Sepp Herberger a un técnico metódico en la planificación, disciplinado y cercano a los jugadores, el estratega que enfatizaba en la fortaleza mental, preparándolos para absorber las críticas de la prensa deportiva. Abordó el partido tomando las precauciones necesarias para entorpecer el circuito ofensivo de los húngaros, lo logró designando a Karl Mai para que marcara a Kocsis y al centrocampista Eckel para seguir a Hidegkuti.

Ferenc Puskas regresó para este partido, el Wankdorf-Stadion de Berna estuvo abarrotado con 60.000 aficionados. Puskas anotó a los 6’ y Czibor puso el 2-0 para Hungría a los 8’. Los alemanes respondieron anotando a los 10’ por intermedio de Morlock, y Rahn empató 2-2 a los 18’. El campo de juego estaba muy embarrado debido a la lluvia caída en el día, lo cual favorecía a Alemania Occidental que jugaba más físico que Hungría, exponente de un juego vistoso, elaborado y de pases cortos que el lodo no facilitaba.

Un detalle incidirá en el desarrollo del juego. Al lado del entrenador Herberger se encuentra su amigo Adi Dassler, quien junto a su hermano Rudolf han seguido la tradición familiar en la fabricación de zapatos. Los jugadores se resbalan constantemente, principalmente los húngaros, Heberger se dirige a Adi y le grita: “¡Los tacos, Adi, los tacos! Los jugadores alemanes cambian sus botas en el segundo tiempo por las que les proporciona Adi, facilitándoles una mayor estabilidad. Rahn marcará para los germanos su segundo gol a los 84’, para el 3-2. Alemania Occidental se queda contra pronósticos con el título.

Los alemanes denominarán al suceso en su historia como “El milagro de Berna”, este logro impulsó el sentimiento colectivo de que Alemania había resurgido. A Adi Dassler se le conocerá como El Zapatero de la Patria, su empresa Adidas se convertirá en proveedora de la indumentaria de la selección que durará hasta este mundial 2026, ya que dejarán después de 70 años de ser su patrocinador.

A los alemanes occidentales se les ha señalado posteriormente que aparte de las botas, fueron dopados al encontrarse en el camerino después varias jeringas utilizadas. Un informe de 2013 de la Universidad de Humboldt publicado en The New York Times reseña que según las investigaciones se les administraba la sustancia Pervitin en 1954. Polémicas aparte la Copa Mundial de 1954 vio el posicionamiento de Alemania Federal u Occidental como un protagonista clave de su historia, protagonismo que siguió creciendo y se mantuvo con la reunificación en una sola Alemania.