Adriano Duff, el lente que retrató Panamá durante más de 20 años

Adriano Duff acumuló dos décadas de experiencia en el fotoperiodismo panameño.
Adriano Duff, siempre en el ojo de la noticia.
  • 04/03/2026 00:00

El fotógrafo panameño Adriano Duff falleció tras una lucha contra el cáncer, dejando un legado de más de 20 años en el fotoperiodismo nacional, una trayectoria marcada por su compromiso con la narrativa visual, la fotografía ambiental y la formación de nuevas generaciones de reporteros gráficos

El fotógrafo Adriano Duff falleció recientemente tras perder la batalla contra el cáncer, dejando una profunda sensación de luto en el periodismo panameño. Sus más de 20 años como reportero gráfico —dos de ellos en Editora Panamá América y una década en La Estrella de Panamá— estuvieron marcados no solo por su profesionalismo, sino también por la calidad humana que lo caracterizaba, un aspecto que no pasó desapercibido entre compañeros de trabajo y colegas de profesión.

En los últimos años dirigía la plataforma digital Fotonoticias1, con la que buscaba impulsar el periodismo gráfico independiente en Panamá.

Su tesón y tenacidad fueron reconocidos con galardones otorgados por diversas organizaciones, entre ellas el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), el Banco Nacional de Panamá, la Defensoría del Pueblo y el Instituto Panameño de Estudios Laborales. Su pasión por la fotografía periodística la plasmó no solo en sus tomas diarias para ilustrar noticias y portadas, en las que capturaba tanto la actualidad frenética como la tranquilidad y el sosiego que destilan la fauna y la flora de los paisajes naturales del país.

Un ejemplo de ello es la publicación electrónica conocida como Libro Verde, compuesta por 28 páginas en las que recoge siete años consecutivos de documentación de especies aún amenazadas por el desarrollo urbano desenfrenado. Ese espíritu aventurero también lo demostró en 2006, cuando, con una cámara en la mochila, emprendió un viaje por México y Centroamérica para retratar la realidad de sus pueblos.

Siempre ávido de compartir los momentos cotidianos de los que fue testigo, creó otros compendios como ‘Crónicas de un fotógrafo’ y ‘Los creyentes’, este último dedicado a imágenes alusivas a la fe.

También se destacó por coordinar iniciativas que ayudaban a evocar la memoria nacional para las futuras generaciones como la organización de la exposición fotográfica ‘Invasión 1989’ en la Biblioteca Nacional, con la que reunió en un solo lugar las imágenes que retrataban los aspectos más aciagos de esa era en la historia contemporánea panameña.

Su don de gente

Durante su década en La Estrella de Panamá, Duff ocupó durante cuatro años el cargo de coordinador de fotografía tanto de este diario como de El Siglo.

La Estrella de Panamá conversó con la fotógrafa Larish Julio, quien formó parte durante muchos años del equipo de reporteros gráficos del medio. “Adriano fue un muy buen compañero. Además, fue mi jefe, y algo que siempre le admiré es que le gustaba conocer a su personal y ubicar a los fotógrafos en la rama que les apasionaba o en la que destacaban. En mi caso, siempre le agradeceré que se dio cuenta de mi afición por la fotografía de naturaleza y, cada vez que había una cobertura relacionada con esa temática, me asignaba”, recordó.

Julio destacó también su capacidad para identificar el instante perfecto digno de ilustrar la portada del diario.

“Cuando le tocó coordinar al equipo, imprimía las mejores fotos para seleccionar cuál se veía mejor en papel. Su estilo iba más allá de una iluminación perfecta o de trabajar con la mejor cámara o los mejores lentes: él veía la narrativa, buscaba que la imagen hablara por sí sola. Le apasionaba la fotografía de medioambiente y no la hacía solo porque fueran imágenes bonitas. Conocía las especies y sabía exactamente lo que estaba fotografiando”, rememoró.

Julio lo recordará siempre montado en su motocicleta negra, con el casco amarillo puesto, recorriendo los lugares a velocidad pausada. “Lo recordaré con su cámara Nikon y esa pasión que solo los fotoperiodistas entendemos, ese hormigueo que nos hace querer volar cada vez que surgía una cobertura relevante”, expresó.

En opinión de Julio, Duff deja una huella indeleble en la historia contemporánea del fotoperiodismo panameño. “Adriano no solo vivía de la fotografía, vivía la fotografía. Hoy muchos fotógrafos se enfocan en tener el mejor equipo, la mayor cantidad de lentes o la cámara más avanzada. Adriano trabajaba con un equipo gastado, porque se basaba en un fotoperiodismo real, no en adornos. Además, sus libros son un legado que nos deja: el de saber e interesarnos por lo que estamos fotografiando”, añadió.

Por su parte, su amigo, el fotógrafo y locutor Arnoldo Zeballos, publicó en su perfil de Facebook un poema en el que resaltó la tenacidad de uno de sus más queridos amigos y destacó su pasión por el fotoperiodismo, al punto de no solo perseguir noticias, sino también aquellas historias que merecían ser contadas.

“La enfermedad quiso silenciar su garganta, pero no pudo borrar su legado. Porque su voz no estaba solo en sus palabras, estaba en sus fotografías, en sus libros, en su manera de entender la vida. Hoy su lente descansa, pero su mirada sigue viva en cada imagen que nos dejó”, expresó.

La despedida del fotógrafo Adriano Duff se realizará el jueves 5 de marzo a las 10:00 a.m. en el Templo Casa de Oración Cristiana, ubicado en la avenida Santa Elena.

Larish Julio
Reportera gráfica
Adriano no solo vivía de la fotografía, vivía la fotografía.”