Café Geisha panameño se vende hasta en $24 la taza en Estados Unidos
- 22/02/2026 00:00
El café de altura de Chiriquí gana mercado en Estados Unidos por su rareza y calidad excepcional
Una taza puede costar $24 en Boston. En Dubái, un lote alcanzó $680 por taza. Y en subasta, el precio superó los $30,000 por kilogramo. El café especial panameño, en particular la variedad Geisha cultivada en las montañas de la provincia de Chiriquí, consolida su posición como uno de los productos agrícolas de mayor valor en el mercado internacional.
En un reportaje de Telemundo compartido el pasado 11 de febrero, la cadena George Howell Coffee lanzó una pregunta que se volvió viral: ‘¿Pagarías $24 por una sola taza de café?’. Todo indica que la respuesta del mercado es un rotundo sí.
La vicepresidenta de la empresa, Jenny Howell, explicó que el café Esmeralda Tumaco, producido en Panamá, es considerado “la champaña del café”. Se trata de una variedad rara de Geisha con notas florales, bergamota, durazno, madreselva y mango.
“El dinero va a los caficultores. Toma mucho tiempo y trabajo para la cosecha, y con el cambio climático los árboles producen menos”, afirmó Howell. Durante la más reciente subasta de la Specialty Coffee Association of Panama (SCAP), la empresa logró adquirir apenas 40 libras de este café. El inventario casi se agotaba.
El diferencial del café especial o gourmet panameño radica en su origen. Las fincas productoras se ubican a más de 1,200 metros sobre el nivel del mar en Chiriquí, especialmente en zonas como Boquete y Tierras Altas. Allí, los microclimas, la altitud y los suelos volcánicos permiten una maduración más lenta del grano, lo que potencia su complejidad aromática.
En el caso de Hacienda La Esmeralda, finca pionera en posicionar el Geisha panameño en el mercado de lujo, algunos lotes se cultivan a más de 2,000 metros de altura. Esta hacienda marcó un antes y un después desde 2004, cuando colocó al país en el mapa mundial del café de especialidad.
En agosto de 2025, durante la subasta Best of Panama, un Geisha Lavado de 98 puntos alcanzó un récord de $30,204 por kilogramo. Un lote de 20 kilogramos se vendió por $604,080 a la empresa Julith Coffee de Dubái. En total, la subasta superó los $2.8 millones en ventas y fijó un precio promedio de $2,861 por kilogramo.
Treinta de los 50 lotes superaron los $1,000 por kilogramo, un resultado sin precedentes que consolida a Panamá como referente global en cafés de alta gama.
El café representa apenas el 0.4 % del PIB de Panamá, pero el segmento de especialidad transformó su perfil exportador. En 2021, el país exportó $42 millones en café y se ubicó como el exportador número 45 del mundo.
El mercado estadounidense lidera la demanda de estos cafés. Empresas como George Howell Coffee, fundada en 1975 en Boston, construyen su reputación sobre trazabilidad, calidad sensorial y relaciones directas con productores.
La demanda no responde solo al sabor, sino a la historia detrás de cada lote: origen, proceso, puntaje en cata internacional y sostenibilidad. En un mercado donde los consumidores valoran la experiencia, el café panameño compite en la misma categoría que productos de lujo como el vino premium.
Después del agua, el café es la segunda bebida más consumida del mundo. Se estiman 2,600 millones de tazas diarias a escala global. En Panamá, el 79 % de los consumidores lo toma en el desayuno y el promedio es de dos a tres tazas al día.
El posicionamiento internacional del Geisha coincide con un hito estratégico: en octubre próximo, Panamá será sede del World of Coffee Panama 2026, la primera edición en América Latina de esta feria global organizada por la Specialty Coffee Association.
El evento se desarrollará en el Panama Convention Center y reunirá a productores, baristas, compradores y expertos de toda la cadena de valor. Incluirá ruedas de negocios, talleres especializados y competencias internacionales.
Para el sector, esta vitrina refuerza la imagen de Panamá como hub de negocios y epicentro del café de especialidad. Además, abre oportunidades para pequeños y medianos productores que buscan insertarse en mercados de alto valor.
El auge del Geisha también enfrenta retos. El cambio climático reduce rendimientos y encarece la producción. Las fincas deben invertir en investigación, prácticas sostenibles y manejo agronómico.
La rareza de la variedad, su baja productividad y la alta exigencia en cosecha manual explican parte del precio final. A diferencia del café comercial, cada lote de especialidad requiere selección minuciosa, procesos diferenciados y control de calidad estricto.
El resultado es un producto con identidad territorial definida. Las notas a frutas tropicales no son casualidad, sino consecuencia de su entorno natural.
La historia del café panameño es también una narrativa de diferenciación. En un mercado dominado por grandes volúmenes, Panamá optó por calidad sobre cantidad. Con apenas unas decenas de miles de hectáreas sembradas, el país compite en el segmento más exclusivo del negocio cafetero.
El interés de compradores en Estados Unidos, Asia y Medio Oriente confirma que el consumidor global está dispuesto a pagar por excelencia, origen y sostenibilidad.
Una taza de $24 no es solo una bebida. Es el reflejo de un modelo productivo basado en altitud, microclima, innovación y reputación internacional.