Carlos Alfredo Arias: ‘Tenemos un vacío en Panamá’ en la inspección de viviendas
- 19/09/2026 00:00
El ingeniero civil presentó el ‘Manuel de Inspección de Viviendas Unifamiliares, un manual que reúne 259 referencias y normas para la inspección de viviendas unifamiliares
Con cinco años de investigación y 259 referencias, el ingeniero civil Carlos Alfredo Arias presentó el ‘Manual de Inspección de Viviendas Unifamiliares’, una herramienta que reúne criterios técnicos y normativas relacionadas con la construcción y revisión de viviendas, desde los suelos y la estructura hasta los acabados y sistemas de seguridad.
Arias, fundador de Arias Guardias y Asociados, empresa dedicada desde hace 15 años a la inspección de obras, explicó que el manual surgió a partir de una preocupación que ha encontrado durante sus 35 años de experiencia profesional: la seguridad de las familias que habitan viviendas que, en algunos casos, presentan deficiencias desde el inicio de su construcción.
“Realmente es para que las familias panameñas tengan un hogar seguro, porque ese es su hogar. A mí me da mucho pesar que yo he visto casas que se levantan con mucho esfuerzo y no tienen ni siquiera columnas y vigas de amarre”, señaló.
El ingeniero indicó que decidió concentrarse en las viviendas unifamiliares debido a que representan una parte importante de los hogares del país. “Porque ciertamente impresionan los edificios, pero el 85% de familias panameñas viven en viviendas unifamiliares, según el Censo de la Contraloría. Y ese es el segmento más importante”, afirmó.
Según Arias, el manual constituye una propuesta inédita en Panamá por la amplitud de los temas que reúne. Explicó que actualmente existe el Reglamento para el Diseño Estructural de la República de Panamá (REP), pero este se concentra en aspectos estructurales, mientras que su publicación incorpora otros componentes que también deben ser considerados durante una inspección. “Aquí en Panamá tenemos un reglamento de diseño estructural, pero eso solamente abarca realmente la estructura, pero no todos los otros sistemas. Tenemos un vacío en Panamá, y este es el primer manual donde se recogen desde suelos, pasando por estructura y acabados”, sostuvo.
Uno de los principales aportes del libro, según el autor, es la recopilación de las distintas normativas que pueden incidir en una obra. Arias explicó que muchas de estas disposiciones se encuentran dispersas y que incluso para los profesionales puede resultar complejo ubicarlas. “Tengo 259 referencias y hay muchísimas normativas que no se cumplen muchas veces por desconocimiento de los profesionales, porque están todas sueltas y es difícil encontrarlas”, manifestó.
El manual incluye además una bibliografía en la que se identifica la normativa utilizada, incluyendo el número de gaceta correspondiente. Para Arias, esto permite diferenciar una observación sustentada en una disposición legal de una opinión personal. “Cuando uno cita una normativa no es una opinión, sino se está citando cuál es la falta de cuál normativa y qué artículo de esa normativa, y se cita hasta el número de gaceta donde la pueden encontrar”, explicó.
A lo largo de su trayectoria, Arias ha identificado que algunos de los problemas más serios pueden originarse incluso antes de que comience a levantarse la estructura. Entre ellos mencionó el replanteo, el nivel del terreno y las condiciones del entorno donde se construye una vivienda.
“Cuando se va a construir una vivienda o cualquier obra, hay que verificar que el entorno, el nivel y la terracería sean seguros para prevenir un deslizamiento. Hay construcciones informales que se hacen en laderas de montañas y, ante una lluvia muy fuerte o un sismo, puede producirse un deslizamiento que termine destruyendo la casa y cobrando vidas”, relató.
También advirtió sobre construcciones ubicadas cerca de ríos o en terrenos cuyo nivel no ha sido evaluado correctamente. A su juicio, estos errores pueden resultar difíciles y costosos de corregir cuando la obra ya está avanzada. La inspección, explicó, debe realizarse de manera oportuna y requiere que el profesional conozca no solo los planos, sino también los demás documentos contractuales de la obra.
“Lo que uno trata de hacer una inspección oportuna para detectar esos problemas a tiempo, porque un contratista cuando ya el problema está hecho, ya es difícil”, indicó.
Para quienes ya habitan una vivienda, Arias considera que existen señales que no deberían pasarse por alto. Una grieta, una filtración o incluso una puerta o ventana que deja de cerrar correctamente pueden ser indicios que ameritan una revisión. “Por ejemplo, las grietas que hemos escuchado, una pequeña grieta o dos o tres, hay que prestarle atención”, afirmó.
El mantenimiento también ocupa un lugar importante dentro de sus recomendaciones. Una filtración que permanece durante años puede terminar afectando elementos estructurales y convertir un problema inicialmente menor en una reparación de mayor costo. “Puedes tener una filtración de agua, y esa filtración de agua lleva 20 años filtrando, empieza a afectar el acero que está dentro de esa pared o ese muro, y ya la reparación, que puede haber sido económica, se convierte en una reparación estructural costosa”, explicó.
Asimismo, señaló que una puerta o ventana que comienza a presentar dificultades para cerrar puede ser una señal de que se ha producido algún movimiento en la estructura o el terreno. “Eso puede ser un síntoma de que algo se está hundiendo, y hay que prestarle atención a esos puntos, porque ese hundimiento puede ser síntoma de algo mucho más grave. Puede empezar un pequeño deslizamiento, y no nos hemos dado cuenta”, dijo.
El riesgo sísmico fue otro de los temas abordados durante la entrevista. Arias explicó que la evolución de los reglamentos de construcción hace necesario prestar especial atención a las edificaciones construidas bajo normas anteriores. Indicó que el primer reglamento estructural oficial de Panamá surgió en 1984 y que anteriormente, en 1976, ya existía un reglamento impulsado por ingenieros estructurales preocupados por los efectos de los sismos ocurridos en la región. “Tenemos edificios anteriores a la década del 80, porque en el 84 nace el primer reglamento estructural oficial de Panamá. En el 76 teníamos un reglamento que fue una iniciativa de unos ingenieros estructurales preocupados por el sismo que pasó en el 72 en Nicaragua”, explicó.
Aclaró que una edificación construida antes de esos códigos no necesariamente significa que esté mal diseñada, sino que fue levantada con los conocimientos y exigencias disponibles en ese momento. “Esos edificios construidos antes de los códigos sísmicos no es que estén mal diseñados, sino que la información con que se contaba en ese momento no tienen el conocimiento o la demanda sísmica que piden los reglamentos hoy en día”, sostuvo.
Ante esta situación, consideró necesario realizar estudios de vulnerabilidad sísmica en edificaciones existentes, particularmente en aquellas que cumplen funciones esenciales para la población. “No te puedo dar la respuesta, pero realmente la recomendación es que se haga el estado, el análisis, no solamente de los hospitales, sino de toda la infraestructura crítica”, expresó.
Arias mencionó como ejemplo los hospitales construidos antes de las actuales exigencias de diseño sísmico y explicó que las llamadas infraestructuras críticas deben permanecer no solo en pie, sino operativas después de un evento. “Crítica quiere decir que ante un sismo estos edificios tienen que permanecer en pie y operativos, o sea el hospital, las puentes, torres de control, porque vas a necesitar ayuda aérea”, señaló.
En ese sentido, insistió en que parte del trabajo de inspección consiste en verificar que durante la construcción se cumplan los detalles establecidos en los diseños para lograr estructuras sismorresistentes. “Un diseñador puede poner mucho esmero en todos los detalles sísmicos de sus planos, y parte del rol muy importante de la inspección es asegurar que todos esos detalles se cumplan durante la construcción”, afirmó.
Para quienes están por adquirir una vivienda nueva, Arias recomendó solicitar los documentos relacionados con la construcción y verificar que lo ofrecido corresponda con lo entregado. “Lo mínimo que tienes que pedir es el plano para saber qué estás recibiendo. Y luego el brochure de venta te dice todo lo que en teoría deberías de tener. Revisar esos acabados que están en el brochure de venta”, manifestó.
También recomendó que los compradores se apoyen en profesionales cuando encuentren aspectos que no puedan evaluar por cuenta propia, especialmente cuando existen condiciones particulares en el entorno. “Lo más importante es acompañarse por un profesional, porque a veces pasa de que tienes la casa pegada al borde de un barranco. Entonces, si ustedes como propietarios ven algo que les llama la atención, acompáñense por alguien que tenga más experiencia que ustedes”, dijo.
Para Arias, la inspección no debe entenderse únicamente como una actividad destinada a señalar errores. Su función también incluye documentar las correcciones y contribuir a que los distintos actores de una obra trabajen hacia un mismo objetivo.
El ingeniero adelantó que su intención es desarrollar un programa de capacitación basado en el contenido del manual, con el propósito de facilitar la comprensión de los aspectos técnicos incluidos en la publicación.
“Lo que me estoy enfocando es en la formación del criterio técnico, no solamente de los inspectores, sino de los contratistas, para que se puedan adelantar a esas situaciones que se encuentran en las obras”, explicó.
El Manual de Inspección de Viviendas Unifamiliares estará disponible en la Cámara Panameña de la Construcción (CAPAC) y Sociedad Panameña de Ingenieros y Arquitectos (SPIA), y Arias también anunció su participación en la Expo CAPAC, prevista del 24 al 27 de septiembre. Posteriormente, indicó, se desarrollará un programa de capacitación sobre el manual a partir del 6 de octubre en el Instituto de Capacitación de la Industria de la Construcción de la CAPAC.