Carnavales en Panamá, cómo se celebran y qué representan
- 10/02/2026 14:57
Este año, los Carnavales en Panamá se celebrarán del sábado 14 al martes 17 de febrero, con actividades programadas en distintos puntos del país.
Los Carnavales en Panamá representan una de las celebraciones más emblemáticas y esperadas del país, marcadas por la celebración del rey Momo y una agenda de actividades que se extiende a lo largo y ancho del territorio nacional. Durante estas fiestas, la música, el agua y el color se convierten en protagonistas, en una tradición que combina expresiones culturales populares con la antesala de la Cuaresma.
En el territorio nacional, los carnavales se celebran con eventos como los tradicionales culecos, populares mojaderas que se realizan con camiones cisterna en parques y plazas públicas, acompañadas de música en vivo y toldos. También destacan las presentaciones artísticas, comparsas, murgas y desfiles, así como la participación de las tradicionales tunas de Calle Arriba y Calle Abajo, presentes en diversas regiones del país.
La festividad incluye además elementos culturales como el tamborito, los disfraces tradicionales —entre ellos los diablicos— y el simbólico entierro de la sardina, que marca el cierre del carnaval y representa el fin de los excesos antes del inicio del periodo religioso.
La región de Azuero, especialmente la ciudad de Las Tablas, en la provincia de Los Santos, es reconocida como la cuna del Carnaval panameño. Esta celebración se distingue por la histórica rivalidad entre las tunas de Calle Arriba y Calle Abajo, una competencia cultural que forma parte esencial de la identidad nacional.
A través de mofas, cantos, desfiles con carros alegóricos y elaboradas presentaciones, las reinas de ambas tunas mantienen viva una tradición que cada año atrae a miles de visitantes nacionales e internacionales, consolidando a los carnavales como una de las expresiones más representativas del folclore panameño.
Aunque la preparación dura un año entero, el Carnaval se distribuye de la siguiente manera:
El Carnaval culmina el martes con la gran medición de fuerzas. ¿Cuál tuna fue la mejor? El veredicto final no se escribe con palabras, sino con fuego. El cielo de Las Tablas no se ilumina; se incendia. En este punto, no solo importan las tonadas y el lujo, sino la potencia de fuego de cada tuna.
La verdadera victoria se mide con el cronómetro de la artillería. Las cajas de fuegos artificiales estallan en una sucesión frenética en una competencia de aliento y presupuesto. El humo nubla la vista, pero los oídos están atentos al ritmo de las “bombitas”: la tuna que logre mantener el estruendo continuo por más tiempo, sin que el cielo quede en silencio ni un solo segundo, será la que reclame la gloria.
Cuando el último cohete de una calle se apaga y la otra sigue rugiendo, el pueblo sabe quién ha ganado. Es una guerra de orgullo donde el trofeo es el respeto de la gente y el derecho a decir que, por un año más, son los dueños absolutos de la calle.
Este año, la histórica pugna entre Calle Arriba y Calle Abajo estará encabezada por sus soberanas: Ana Isabel Carrizo y Astrid Carolina Sánchez Brandao. Ambas, ataviadas con la pollera nacional, se encontrarán el martes frente a frente ante el corazón del pueblo. No hay espacio para el error: cada gesto es vigilado por la tuna contraria y cada paso es acompañado por el estruendo de los tambores y las palmas. Las tonadas suben de tono, lanzando dardos de sátira y verdades incómodas que solo el Carnaval permite revelar.