Carta de un sobreviviente
- 21/02/2026 00:00
En medio de la playa se anuncia una carta al altísimo. Resuena el timbre de la escuela, al ver las doncellas desfilar. Es un espejo claro, el dibujado sobre la ensenada del cerro Campana. Un espejo marcado por las horas de un sobreviviente. Este mismo personaje suplica ver a la chitreana de mis amores. Y añora el rico roquete de navidad.
A medida que el viento golpea la playa se observa golondrinas graznar. Un ambiente colorido por las mochilas remendadas con telas de seda. Es una carta que se vuelve viral al ver la chica de mis sueños. Mientras esta historia se perfila, en mi mente, las llantas del auto resienten, los caminos hacia la tierra de Cabuya. Un camino con la brisa del río y llanuras pastoreadas por animales cuadrúpedos.
Mientras tanto, los últimos días de mi curso, son narrados con la sapiencia de un bardo. Uno que resiste la tos y el frío de la madrugada. Aquel viaje cuenta la historia de viandas, junto a este nuevo comienzo en la academia. Un relato difícil de olvidar es comenzar este año con logros, que nadan hacia la libertad profesional. Quizás, lo menos esperado era jugar con esta aventura a nivel superior.
Ese aliento suave de la madrugada combinaba ver luces, en cuartos del parque legislativo. Un viaje largo que comenzaba con leer de vuelta a casa los cuentos de Edgar Poe. Igual deleita la narrativa de Julio Cortázar, con el don de imaginar un mundo paralelo a los números algebraicos. En aquella madrugada, el agudo sentido de la hipérbole se deslumbra, al ver detalles de la propia luz de los coches.
Este comienzo, en tierra de playa y arena, se mueve por las laderas de los riscos. Uno que se adentra al alma de los noveles artistas. Es el mismo sentimiento, por el olor a sal del pacifico, el que exhala el veneno de la botella del café industrial. Un café que se seca con frutos robados de otras plantas. Este ambiente seco refresca lienzos, sobre mi turbia vida de académico. Es la educación de jóvenes y adultos mi misión.
Finalmente, este comienzo termina con presentar mi obra. Una que cuenta la vida del personaje de la periferia. Aquel que camino por tosca y vendió toronjas en verano. La periferia brindo un abanico de oportunidades tendidas, sobre una alfombra de lino. Quizás es un espejismo, pero aquel sueño despertó la curiosidad por contar mi propia historia.