Misión ShakthiSAT: de las aulas al espacio

Mariana España conoció del programa gracias a las redes sociales de la Senacyt.
Reconocimientos que obtuvo Mariana por su participación en India.
Componente técnico de la agenda de aprendizaje.
  • 18/09/2026 00:00

La joven Mariana España representó a Panamá en la segunda fase de una misión espacial internacional que vincula a unas 12.000 jóvenes de 108 países y que contempla el desarrollo y lanzamiento de dos satélites

Trabajar en el diseño, integración y operación de sistemas espaciales y participar en procesos relacionados con la construcción de satélites que serán puestos en órbita, parecen tareas reservadas para los profesionales de la industria aeroespacial, pero durante 10 días la joven estudiante Mariana España vivió esta experiencia gracias a la Misión ShakthiSAT.

Mariana viajó a India como representante de Panamá en la segunda fase de ShakthiSAT, una iniciativa internacional liderada por Space Kidz India que busca acercar a jóvenes de 108 países a la ciencia, la tecnología, la ingeniería, las matemáticas y las ciencias espaciales.

La misión ha involucrado a unas 12.000 jóvenes de entre 15 y 18 años y consiste en la construcción y lanzamiento de dos satélites, como parte de un proceso de formación que busca, además de transmitir conocimientos técnicos, crear una comunidad internacional de futuras líderes del sector espacial.

Primera etapa

El camino de Mariana empezó mucho antes de abordar el avión hacia India. Lo hizo al ver una publicación en las redes sociales de la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Senacyt), en la que se anunciaba la convocatoria para el programa.

“Me salió un post de Senacyt promocionando el programa. La posibilidad de capacitarme en ingeniería espacial llamó inmediatamente mi atención y decidí aplicar. Incluso animé a varias amigas del colegio a participar”, recuerda.

Esta primera fase de ShakthiSAT se desarrolló en los países participantes. En Panamá, la Senacyt coordinó el proceso de formación de jóvenes seleccionadas para participar en la iniciativa. Entre las actividades realizadas estuvieron jornadas educativas en Chiriquí y Coclé, que combinaron astronomía, exploración científica y espacios de interacción con especialistas.

En Chiriquí, las participantes visitaron el Observatorio de Astronomía de Chiriquí, donde realizaron observaciones y conocieron el funcionamiento de las instalaciones. En Coclé, participaron en una jornada en el Observatorio Astronómico de Panamá de la Dirección Nacional de Ciencias Espaciales de la Universidad Tecnológica de Panamá.

Más ‘cerca’ del espacio

La segunda fase se desarrolló en la Gautam Buddha University, en India, entre el 22 y el 31 de agosto. Allí, 108 jóvenes representantes de los países participantes se reunieron para una intensa agenda académica y práctica.

“Diez días súper intensos, pero realmente muy bonitos, de mucho aprendizaje y mucho crecimiento”, apunta Mariana.

El ritmo fue exigente. Las actividades se extendían aproximadamente desde las 8:00 a.m. hasta las 10:00 p.m.

Antes de acercarse al hardware de los satélites, las participantes tuvieron que construir una base de conocimientos que les permitiera comprender qué estaban haciendo. Recibieron clases sobre planificación de misiones, diseño de vehículos espaciales, control de sistemas, control térmico e ingeniería de materiales, entre otros temas.La formación estuvo a cargo de especialistas con experiencia en distintas áreas de la industria aeroespacial.

Para Mariana, uno de los elementos más valiosos del programa fue poder escuchar a profesionales provenientes de diferentes partes del mundo y con décadas de experiencia.Luego, la teoría dio paso a la práctica. Las participantes trabajaron junto a expertos en componentes y sistemas relacionados con los satélites, incluyendo paneles solares, magnetorquers —dispositivos utilizados para el control de orientación de un satélite mediante el campo magnético terrestre— y mecanismos de drag sail, empleados para facilitar la desorbitación de una nave al final de su misión.

También participaron en procesos de ensamblaje e integración.

Satélites y comunidad

La misión contempla dos desarrollos espaciales con objetivos diferentes. Uno corresponde a un satélite de una unidad destinado al entorno lunar, mientras que el otro es un satélite de dos unidades diseñado para operar en órbita baja terrestre. En este último trabajó Mariana junto a las demás participantes.

El satélite que orbitará la Tierra aportará información para la investigación científica. Mariana destaca, por ejemplo, que una cámara térmica infrarroja del satélite permitirá observar cambios en la estructura de la Tierra y estudiar fenómenos geológicos y sísmicos.También se incorporó un sensor magnético, como parte de la experimentación tecnológica del proyecto.

La intención, explica Mariana, es que la información y las tecnologías desarrolladas puedan contribuir posteriormente a generar soluciones para problemas en la Tierra.

Y si la formación técnica fue uno de los grandes componentes de la experiencia, la convivencia internacional fue otro.

Al llegar a India, las jóvenes no compartían idiomas ni culturas. En común tenían el objetivo de aprender y contribuir juntas a una misión espacial.

Mariana recuerda que durante los primeros días era común fotografiarse con las banderas de sus respectivos países. Con el paso de los días, esa identidad individual fue dando paso a una colectiva.

Uno de los propósitos centrales de ShakthiSAT es precisamente construir una comunidad global capaz de colaborar en el desarrollo del sector aeroespacial, además de fomentar capacidades de liderazgo, comunicación, trabajo colaborativo y relacionamiento internacional.

Huella de Panamá

La participación de Panamá, representada por Mariana, tuvo un resultado destacado en la evaluación final del programa.

Mariana obtuvo el primer lugar en la prueba aplicada para medir los conocimientos adquiridos durante la concentración, un primer puesto compartido con Burkina Faso.

A esto se sumaron otros reconocimientos, entre ellos uno asociado al récord mundial otorgado a las participantes por formar parte de esta iniciativa internacional de STEM integrada exclusivamente por niñas y jóvenes, así como reconocimientos relacionados con liderazgo en áreas STEM.

La experiencia también quedó registrada por un equipo que produjo un documental para National Geographic durante la estancia en India. Mariana cuenta que Panamá tuvo una participación importante en las entrevistas realizadas para esa producción.

Lanzamiento

La misión aún no ha terminado. Después de las fases de formación y de integración de los componentes en India, queda por delante el lanzamiento de los satélites. La fecha prevista para el lanzamiento del componente de órbita baja terrestre es el 11 de octubre de 2026, desde India. Se trata de una fecha que puede cambiar por condiciones operativas o meteorológicas.

El componente lunar continúa su desarrollo y forma parte de la siguiente etapa de la misión espacial.

Para Mariana, saber que algunos de los sistemas en los que trabajó podrán eventualmente llegar al espacio, cambia la dimensión de lo aprendido. Ya no se trata solamente de haber recibido una clase sobre satélites o de haber visitado una universidad extranjera; tuvo la oportunidad de acercarse al proceso mediante el cual una idea pasa de la teoría a un hardware que abandonará el planeta para ayudar a generar conocimiento desde las alturas.

Para conocer más información del programa ShakthiSAT puede visitar la página cosmos.senacyt.gob.pa/shakthisat