Ciudadanos o empleados: Las humanidades y ciencias sociales en la reforma educativa

El debate sobre la reforma educativa incluye el rol de las ciencias sociales en la formación ciudadana.
  • 22/02/2026 00:00

Nuestra misión como Universidad de Panamá, en especial la Facultad de Humanidades, se basa en aportar críticamente con las herramientas que nuestra propia naturaleza institucional nos dota: investigación, ciencia y humanidades al servicio de una sociedad más justa, solidaria y democrática

El anuncio para una reforma educativa por parte de diputados y funcionarios del Ministerio de Educación, y la forma como expresan la necesidad de formar individuos solo para el mercado, traer consigo preguntas sobre la tendencia ideológica y las intenciones de una formación sin considerar el papel de los futuros ciudadanos; y las consecuencias a largo plazo en un escenario que expresa la ausencia de un proyecto de desarrollo nacional.

Los antecedentes sobre los ataques por parte de representantes de grupos económicos y políticos a materias humanísticas y al papel de las ciencias sociales, han demostrado la tendencia a eliminar contenidos, horas y apoyos en el desarrollo de estas disciplinas académicas. Véase el antecedente de asignaturas como historia, filosofía y la ausencia permanente de contenidos para la formación de ciudadanos pensantes, críticos y participativos.

Como explicamos sociológicamente la reforma educativa

El contexto social muestra situaciones que se han analizado desde la sociología sobre la formación de un individuo acorde a la racionalidad instrumental del sistema. Para Herbert Marcuse, las formas de organización social bajo esta racionalidad ordenan los mecanismos de control en el sistema para que los individuos respondan a las necesidades instrumentales y económicas, convirtiendo a este sujeto en un instrumento exclusivo para producir y consumir.

El sistema educativo al servicio del sistema busca introducir en cada elemento esta lógica, adecuando estructuras, instituciones, contenidos para lograr el objetivo de un ser humano en una sola dimensión al servicio del sistema y de los grupos que lo controlan. Al reducir la capacidad de los individuos, para cuestionar, pensar críticamente y participar, se produce un ser sin alma, sin humanidad sin la fuerza para agenciar los cambios necesarios para su real liberación y jugar el papel en su historia, realidad y futuro. Sin la posibilidad de trascendencia y emancipación.

Para qué humanidades y ciencias sociales

En esta trama, de sistema y racionalidad instrumental, las humanidades y ciencias sociales críticas son un obstáculo para el objetivo del sistema. Las humanidades y ciencias sociales permiten a los individuos pensar, pensarse en esta realidad, ser crítico, entender lo que nos vuelve humanos y acceder a esa herencia histórica y cultural. Ellas nos dan la capacidad de entender la naturaleza y su situación actual, a desvincularse de estructuras dominadoras, descubrir y denunciar los discursos de posverdad sobre la realidad que les imponen.

Los ataques a las humanidades y ciencias sociales buscan terminar con la amenaza de la existencia de seres humanos críticos, empoderados y exigiendo derechos, denunciando la exclusión, la desigualdad social y formándose para entender y dar lugar a nuevas y alternativas formas de organización social; es decir la formación de un ciudadano. Esto amenaza el sistema, que se resiste a cambios necesarios para mejores días en la población.

Peligros de una reforma educativa sin Humanidades y Ciencias Sociales

El sustento central de la llamada reforma educativa es la adecuación de la población a los avances tecnológicos, pero es una forma de adecuación, control y dominación de las masas que trae consecuencias graves a largo plazo. Al reducir nuestras disciplinas a su mínima expresión, se pierde la posibilidad de que las nuevas generaciones cuenten con la conciencia de su realidad y la identificación de su propio potencial humano.

La educación se convierte en un espacio de formación solo de recurso humano, convirtiendo a los individuos en autómatas o partes de un mecanismo funcional para el sistema. Se pierde la autonomía del individuo y se genera dependencia material hacia el consumo. Esto conlleva el fortalecimiento en el individuo de la importancia de obtener bienes materiales (consumismo), en detrimento de la superación personal e intelectual. Sin las humanidades y ciencias sociales se piensa en una sola dimensión: El mercado y su pieza fundamental, el empleado. Se pierde de vista la verdad de nuestra realidad y las injusticias en torno a las poblaciones. La pregunta sería ¿estos resultados son los que esperamos en la reforma educativa panameña?

Las nuevas humanidades y ciencias sociales

Con la reforma educativa, la formación en humanidades y ciencias sociales en las universidades presenta un reto de resistencia de nuestras disciplinas, con los debates epistemológicos necesarios sobre la naturaleza y función en la formación de todos los profesionales y científicos con pensamiento crítico de nuestra casa de estudios superiores. Resistencia para enfrentar el ataque al reducir asignaturas y contenidos en diferentes niveles de educación básica, media y superior. Comporta a su vez, el reto de pertinencia mostrada en la producción científica investigativa y de extensión aportando constantemente a diferentes espacios de la sociedad y de nuestras instituciones, donde la denuncia sobre los efectos de esta reforma educativa debe ser evidenciados con producción constante desde la academia.

Este escenario expresa desafíos inevitables que orienten discernir de forma autocrítica, nuestra situación actual. Exige generar también, condiciones necesarias para que nuestras disciplinas se fortalezcan, se mantengan críticas, se transformen, se renueven para enfrentar las circunstancias producidas por la reforma educativa del país. Esto implica una Facultad de Humanidades fuerte, dinámica y dispuesta, con las adecuaciones estructurales, con la formación y actualización continua de docentes, con estudiantes críticos, con debates incesantes sobre la situación del país; y con la participación y presencia continua de nuestra institución en la toma de decisiones en temas importantes del país.

Nuestra misión como institución universitaria, en especial la Facultad de Humanidades, se basa en aportar críticamente con las herramientas que nuestra propia naturaleza institucional nos dota: investigación, ciencia y humanidades al servicio de una sociedad más justa, solidaria y democrática. Donde las humanidades sean un instrumento de emancipación, transformación y desarrollo humano para las futuras generaciones y para una sociedad en el que todos tengamos nuestro espacio como un ciudadano integral.

A manera de conclusión

La reforma educativa tal y como la presentan los funcionarios y algunos grupos económicos se constituye en un peligro hacia las nuevas generaciones, a su pensamiento crítico, a la capacidad de disentir, de agenciar los cambios que hagan más justa esta sociedad. Debemos estar vigilantes y listos para participar en una necesaria reforma, que entienda la integralidad de la formación de las nuevas generaciones.

La Universidad de Panamá y la Facultad de Humanidades deben estar preparadas para participar e influir en los cambios necesarios para formar un individuo más allá de un empleado con una dimensión al servicio de la racionalidad instrumental. Si permitimos una reforma que reduzca las humanidades y ciencias sociales tendremos una generación de personas sin conciencia, pensamiento y sobre todos sin humanidad. Nuestra misión será siempre contribuir a la formación de un ciudadano emancipado, empoderado, libre y en ejercicio pleno de sus derechos.

El autor es Director del Departamento de Sociología Universidad de Panamá

Pensamiento Social (PESOC) está conformado por un grupo de profesionales de las Ciencias Sociales que, a través de sus aportes, buscan impulsar y satisfacer necesidades en el conocimiento de estas disciplinas.
Su propósito es presentar a la población temas de análisis sobre los principales problemas que la aquejan, y contribuir con las estrategias de programas de solución.