‘Abrir las ventanas y dejar que la lluvia entre’: el arte centroamericano en colectivo en el MAC Panamá
- 17/10/2026 20:51
La muestra conecta prácticas artísticas de distintos países de la región y reivindica la colaboración como una forma de aprender, crear y construir comunidad
¿Qué ocurre cuando el arte se convierte en una práctica compartida, capaz de conectar conocimientos, experiencias y maneras de hacer? Esa pregunta atraviesa ‘Abrir las ventanas y dejar que la lluvia entre’, la exposición que presenta el Museo de Arte Contemporáneo de Panamá (MAC Panamá) hasta el 28 de febrero de 2027. Curada por Juan Canela y Sofía Villena, la muestra reúne colectivos artísticos de Centroamérica para explorar la pedagogía, el territorio, los cuidados y la construcción de comunidad y como estas ideas se expresan en el centro del continente.
Según Andrea Ballard, asistente curatorial del MAC Panamá, el proyecto surgió de las conversaciones entre Canela, curador en jefe del MAC Panamá, y Villena, curadora en jefe del Museo de Arte y Diseño Contemporáneo de Costa Rica. “Se habló mucho sobre las formas de aprender, la pedagogía y el estado de la educación artística en Centroamérica. Finalmente, consideraron que la mejor manera de mostrar al público qué se está trabajando actualmente y qué metodologías están utilizando los artistas para aprender y compartir saberes era reunir a distintos colectivos de cada país de la región”, explicó.
El título de la exposición remite a un texto sobre educación artística que compara el buen arte con la lluvia, capaz de empaparnos y transformar nuestra percepción. “El papel de las instituciones y de todos los agentes de la escena cultural es ayudar a abrir esas ventanas para que todo el mundo pueda disfrutar de lo que realmente significa la creación”, afirmó Ballard.
La metáfora también aparece en el texto curatorial a través de una reflexión de Raqs Media Collective, que compara el arte con la primera lluvia después de una larga temporada seca. “Cuando llueve arte, no buscamos paraguas. Tiene sentido dejarnos empapar”, señala una frase publicada en el texto curatorial. Es así que la invitación al público es dejarse llevar por otras experiencias y formas de conocimiento, en lugar de limitarse a contemplar las obras a simple vista.
La preparación de la exposición se extendió durante aproximadamente seis meses, en los que los curadores conversaron con artistas y profesionales culturales de la región para identificar prácticas vinculadas con el intercambio de saberes y la construcción de comunidades.
Entre los participantes figuran ‘En una papa y congo rais’, de Panamá; ‘LL Proyectos,’ de Honduras; ‘Memorias Maricas Transfronterizas’ del Río San Juan, entre Nicaragua y Costa Rica; ‘Nuestra Colectiva’, de Panamá; ‘Taller Nepantla’, de Nicaragua; ‘Reunión’ y ‘SATISFactory’, de Costa Rica; ‘La Revuelta’ y ‘Proyecto Parutz’, de Guatemala; ‘Studio Lenca’, de El Salvador y Reino Unido, y ‘Wagua Films’, de Panamá.
Sus propuestas abordan cuestiones como el pensamiento feminista, las economías circulares, los derechos laborales de las trabajadoras culturales y las culturas indígenas. Balard destaca, por ejemplo, la labor de La Revuelta y el proyecto ‘Voces de los Territorios’, de Wagua Films, que reúne a jóvenes indígenas interesados en la producción audiovisual y en el intercambio de conocimientos.
El desafío curatorial ha consistido en hacer convivir experiencias diversas sin borrar sus particularidades.
La muestra, además, concede importancia al proceso de creación: muchas de las obras fueron concebidas y producidas específicamente para su presentación en Panamá. Para Balard, esa dimensión regional distingue el proyecto. “Creo que nunca habíamos realizado un proyecto tan ambicioso y de esta magnitud a nivel regional desde el Museo de Arte Contemporáneo. La colaboración con otras instituciones ha sido muy importante y productiva”, destacó Ballard.
La creación colectiva no se plantea como una alternativa menor a la autoría individual, sino como una posibilidad de ampliar las perspectivas que intervienen en una pieza. “Cuanto más contexto, información de trasfondo y diversidad de perspectivas intervienen en la creación de una pieza, más significativa puede resultar. Para mí, eso marca toda la diferencia y definitivamente aporta mucho más valor”, afirmó la cocuradora de la exposición.
Su expectativa es que el público traslade esa reflexión a su vida cotidiana. “Me encanta cuando las personas visitan la muestra y se dan cuenta de que no existe una única forma de compartir lo que sabemos, de hacer las cosas en grupo o de organizarnos. Hay alternativas a lo que uno imagina cuando habla de trabajar en colectivo, compartir ideas o poner en común nuestras preocupaciones. Todo eso puede adoptar muchísimas formas”, agregó.
La pedagogía, por tanto, no consiste únicamente en transmitir conocimientos, sino en crear condiciones para aprender con otros, tal como lo dicen Allan Kaprow, Cecilia Vicuña y Patricia Belli, cuya reflexión sobre la educación artística apunta a fomentar ‘el aprendizaje de un oficio subversivo’. De este modo, la exposición propone así el arte como una práctica abierta a la experimentación y a nuevas formas de relación.
Para María Lucía Alemán, directora del MAC Panamá, el proyecto también responde a la necesidad de fortalecer el ecosistema artístico centroamericano y ampliar la circulación de sus creadores. La colaboración surgió de la voluntad de construir una exposición regional desde el trabajo conjunto, no de presentar Centroamérica como un tema observado desde una sola institución.
“Hagamos un proyecto colaborativo con la región, que no sea el MAC haciendo una expo de Centroamérica para Centroamérica, sino cómo hacemos una expo juntos sobre Centroamérica”, explicó, rememorando sobre las intenciones iniciales de este proyecto artístico.
La titular del MAC Panamá consideró que la producción artística centroamericana tiene un valor que no siempre se corresponde con su visibilidad internacional. “Creo que el arte y la producción centroamericana es sumamente valiosa hoy en día, pero somos países a veces pequeños donde no llegan los profesionales dentro de sus viajes de investigación (...) Si nos unimos y creamos algo así que además itinere, hay más oportunidades de que se pueda ver qué está pasando en la región”, añadió.
Tras su presentación en Panamá, el proyecto viajará al Museo de Arte y Diseño Contemporáneo de Costa Rica en mayo de 2027 y continuará en el Museo de Arte de El Salvador. También contempla colaboraciones con LL Proyectos en Honduras y otros espacios regionales. Cada nueva presentación permitirá adaptar la propuesta a otro contexto y ampliar su diálogo con distintas comunidades.