Anne Carson: la poeta canadiense que conquistó el Nobel con su literatura ‘audaz’ e ‘inventiva’
- 08/10/2026 17:58
La poeta canadiense fue reconocida con el máximo galardón de las letras por una obra que fusiona los clásicos griegos con formas innovadoras de la literatura contemporánea
Cuando la poeta y escritora canadiense Anne Carson recibió la noticia de que se convertiría en la próxima ganadora del Premio Nobel de Literatura, no se lo creía. Así se desprende del audio de la llamada telefónica que la Academia Sueca difundió y en la que se aprecia su sorpresa al recibir la noticia.
“¿Quién se lo hubiera imaginado, por el amor de Dios?”, decía mientras respondía a la llamada que le hacían desde Estocolmo (Suecia), desde la cocina de su residencia en Reikiavik (Islandia), junto a su esposo, el artista británico Robert Currie. La fotografía que publicó la cuenta oficial de la Academia Sueca en X hace aún más elocuente la incredulidad de una escritora que rara vez permite que una foto suya ilustre sus libros y que prefiere llevar una vida en la que la reserva es una de sus máximas.
En dicha comunicación con Ingrid Carlberg, secretaria permanente de la Academia Sueca, dejó entrever que donaría la cuantía del premio —estimada en $1.2 millones— a alguna causa benéfica, como el financiamiento de la labor humanitaria que realiza la oenegé Médicos Sin Fronteras (MSF), que brinda servicios sanitarios gratuitos en zonas de conflicto.
“Estamos pensando en cómo regalar el dinero. Tenemos un amigo que necesita una casa, y siempre damos mucho a MSF, y cosas así. Todo parece una locura. Creo que están todos locos”, compartía Carson mientras describía lo que sentía.
Después de diversas cribas y numerosas deliberaciones, los 17 miembros de la Academia Sueca escogieron, entre cinco finalistas, la propuesta literaria de Carson, al considerar su ‘audacia’ e ‘inventiva’ para crear nuevas formas de literatura contemporánea ¿en un diálogo lúdico con la tradición clásica’. Sobre esta habilidad, el periodista Sam Anderson, del diario estadounidense The New York Times, destacó en 2013 que Carson tenía la capacidad de ‘seducir incluso a personas a las que no les gusta la poesía’.
La crítica literaria del NYT Daisy Fried resaltó, en cambio, que «el enfoque accesible, popular, sofisticado y despreocupado de Carson quizás haya sido el que más y mejor haya contribuido, en las últimas dos décadas, a que la gente deje de preocuparse tanto por qué es poesía y qué no lo es”.
“La poesía es probablemente más útil que la prosa ahora, porque todo el mundo tiene prisa. Es buena porque es breve”, decía Carson aquella mañana.
Conocida sobre todo por sus traducciones de los clásicos griegos y por la manera de reelaborarlos con una voz moderna y lúdica, adaptada a los tiempos actuales, la poeta y escritora canadiense cuenta entre sus obras más importantes con ‘Autobiografía de rojo: una novela en verso’ (1998) y ‘Red Doc>’ (2013). La primera intercala elementos de la poesía griega en el relato de una aventura amorosa desafortunada protagonizada por un adolescente, mientras que la segunda, secuela de la primera, transporta al lector a las vivencias de un viaje por carretera emprendido por sus protagonistas.
El Comité del Nobel destacó también en su valoración los libros ‘Eros, dulce y amargo’ (1986) —un ensayo en el que aborda su visión sobre el dios del amor— y ‘Ensayo de cristal’ (1995), centrado en el amor no correspondido. Los responsables de conceder cada año el Nobel de Literatura también destacaron la antología poética ‘Norma enrevesada’ (2024), en la que Carson recuerda a su padre, fallecido tras padecer un grave cuadro de demencia, así como la nieve que experimentaba durante su infancia al recorrer los valles de Ontario (Canadá).
El crítico literario del diario británico The Daily Telegraph, Tristram Saunders, resaltó una característica de este libro que también se manifiesta en el conjunto de su obra: los poemas de ‘Norma enrevesada’ estaban “unidos solo por el hecho de que todos son, de alguna manera, inquebrantablemente inteligentes y, al mismo tiempo, se leen sin ningún esfuerzo”.
Especializada en filología clásica y con un amplio conocimiento de las lenguas antiguas, la poeta y escritora se ha caracterizado por una prosa lúdica e irónica que fusiona lo clásico con lo moderno. Asimismo, practica un ideal que todo autor o artista necesita para poder trabajar a plenitud: la libertad.
Así se desprende de un fragmento de su poema ‘Podría 1’: ‘Si no eres la persona libre que quieres ser, busca un lugar donde puedas contar la verdad sobre ello. Contar cómo te va con todo. La franqueza es como una madeja que se produce a diario en el vientre; tiene que desenrollarse en algún lado’.
Con la necesidad de contarlo todo de una forma más breve —una posibilidad que le brindaba la poesía—, decidió hablar con franqueza y, hasta cierto punto, con ironía sobre los momentos difíciles de su vida, como su divorcio o la muerte de su hermano. Hace dos años, reveló que padecía la enfermedad de Parkinson y que ello le ofrecía la triste posibilidad de observar cómo su caligrafía se desintegraba con el tiempo.
“Enderezarse contra una corriente que nunca deja de tirar: los libros me dicen que preste atención consciente y continua a acciones como caminar, escribir, cepillarme los dientes, si quiero inhibir o retrasar el fallo de las neuronas en el cerebro. Es difícil vivir en un esfuerzo constante. Es difícil vivir dentro de la palabra ‘degenerativo’, que significa que, por mucho que me esfuerce, no gano”, escribió la poeta en un ensayo en el que confirmó la noticia.
A pesar de tener esa realidad como trasfondo, Carson aseguró que celebraría la noticia caminando por los recónditos bosques de Reikiavik, con el propósito de ‘no tener que contestar el teléfono’. ‘Voy a disfrutar del silencio’, dijo tras incorporarse a la lista de ganadores del que se considera uno de los premios literarios más prestigiosos del mundo.