Arte con propósito: ‘Colores del Santuario’ recauda fondos para restaurar el Santuario Nacional

El Santuario Nacional abrió sus puertas por primera vez en 1949. Wikimedia Commons - Karinacarrillo92
  • 08/07/2026 18:16

La subasta, que continúa en modalidad virtual hasta el 12 de julio, combina arte contemporáneo, conservación del patrimonio y solidaridad

Con el objetivo de recaudar fondos para las obras de restauración del Santuario Nacional del Corazón de María se celebrará hasta este 12 de julio la segunda edición de la subasta virtual ‘Colores del Santuario’ en la que 82 obras de cerca de 80 artistas nacionales e internacionales serán ofrecidas para contribuir al mantenimiento de un edificio de 77 años de antigüedad - que además de ser un templo religioso – es considerado como un patrimonio cultural de la nación panameña por su estilo arquitectónico neobarroco, entre otros aspectos.

Las obras de arte que no hayan sido adjudicadas durante la sesión presencial de la muestra -que se llevó a cabo ayer en el Salón Parroquial del Santuario Nacional - presencial pasarán automáticamente a una subasta virtual, que permanecerá abierta hasta el 12 de julio a las 8:00 p.m. a través del sitio web www.32auctions.com/santuario2026.

El curador de la subasta de arte Reinier Rodríguez Ferguson agregó en una conversación con La Estrella de Panamá que las obras son deducibles del impuesto de la renta, lo cual amplía las posibilidades de colaboración con esta causa y, al mismo tiempo, facilita que otras personas contribuyan a la restauración tanto de las infraestructuras como de los estacionamientos del Santuario Nacional.

Al ser consultado sobre la unión histórica que ha existido entre el arte y la Iglesia católica, Rodríguez Ferguson explicó que dicha relación se debe entender como un vínculo que ha ido cambiando conforme a los tiempos.

A lo largo de los siglos y las décadas, las iglesias han servido como grandes escaparates para observar distintos pasajes bíblicos inmortalizados de la mano de grandes artistas como el pintor y escultor italiano Miguel Ángel, quien creó la famosa escena de ‘La creación de Adán’, una de las escenas más icónicas del arte religioso y universal, que se encuentra actualmente en el techo de la Capilla Sixtina de la Ciudad del Vaticano.

El Santuario Nacional así como otros templos del país como la Basílica Catedral Santa María La Antigua - ubicado frente a la Plaza de la Independencia del Casco Antiguo – y del mundo como la Iglesia de Montmartre en París (Francia) son vivos ejemplos de la conexión del arte y la religiosidad.

En este sentido, Rodríguez Ferguson presenta la iniciativa como una declaración de intenciones por parte del arte contemporáneo a fin de preservar un espacio que forma parte de la historia arquitectónica del país. Un templo que se inauguró en 1949 y cuya construcción estuvo a manos de los ingenieros Emanuel Lyons, Giuseppe Josi y Henrique Arango, en los terrenos donados por el general Nicanor De Obarrio.

La primera edición de ‘Colores del Santuario’ se realizó en el 2024 como parte de la celebración del 75 aniversario de la Fundación del Santuario Nacional, con la intención de que fuese una iniciativa de recaudación que perdurase en el tiempo.

’La bella santeña’ del artista cubano Ernesto Córdova.

“Con este proyecto buscamos poner en valor y proteger uno de los elementos emblemáticos del sector de Obarrio, así como del área metropolitana en general. Tanto es así que la Avenida Samuel Lewis también es conocida como la ‘calle del Santuario’, lo que demuestra su importancia como referente urbano”, remarcó el curador de la subasta, quien es arquitecto de profesión.

La libertad para crear y plantear

Los artistas participantes de esta segunda edición de ‘Colores del Santuario’ desarrollaron diversos métodos y temáticas en sus creaciones para aportar a la recaudación de fondos para apoyar la conservación del Santuario Nacional.

Una de esas artistas es la escultora Beatriz Cecilia Paredes quien aportó a la oferta artística de ‘Colores del Santuario’ su escultura de cerámica ‘It wasn’t that long ago’ (No fue hace tanto tiempo, en inglés). Una escultura que habla básicamente del tiempo y la impermanencia.

“Está hecha pensando en que, aparentemente, no fue hace tanto tiempo que yo era una niña, pero ya no lo soy. Tampoco parece haber pasado tanto desde que esa niña se convirtió en una mujer adulta y tuvo una hija que también era una niña, y hoy ella tampoco lo es. La pieza reflexiona sobre cómo nosotros seguimos aquí mientras el tiempo avanza sin detenerse. Cuando uno mira hacia atrás, pareciera que todo ocurrió hace muy poco, pero en realidad ha transcurrido toda una vida. Esa muñeca que aparece en la obra era mía cuando era niña; pertenece a otra etapa de mi vida”, explicó la artista a La Estrella de Panamá.

En cuanto a la técnica, la escultura está realizada completamente a mano mediante el método que utilizo habitualmente, conocido en inglés como coiling o hand building. En español recibe distintos nombres, como ‘churros’ o ‘gusanos’, y consiste en construir la pieza colocando uno a uno los rollos de arcilla hasta formar el volumen.

Para Paredes, esta obra de arte significó un túnel del tiempo hacia una de las épocas más preciadas que se pueden recordar: la infancia.

“Para el rostro de la escultura utilicé un molde muy básico, deliberadamente poco preciso, obtenido a partir de una muñeca que fue mía cuando tenía alrededor de tres años y que, sorprendentemente, ha sobrevivido durante todo este tiempo. Sobre esa impresión trabajo nuevamente la arcilla: modifico los ojos, la nariz y la boca para crear un nuevo rostro. Lo que intento es recuperar, a través de ese gesto, una parte de esa infancia que hoy parece muy lejana, aunque los recuerdos permanezcan tan vivos como si hubieran ocurrido ayer”, prosiguió la artista, quien entrelazó su proceso de creación con sus recuerdos personales.

El tiempo es la base central de la propuesta artística de Paredes, ya que le interesa traducir al universo físico algo que, en realidad, es intangible. Algo que no se pude ver ni sentir con las manos.

“El tiempo es intangible, pero, aun así, determina nuestras vidas. Esa exploración sobre lo que significa el paso del tiempo aparece constantemente en mi trabajo” concluyó Paredes, quien se mostró satisfecha por la posibilidad de poder colaborar con su arte a la restauración de uno de los templos más icónicos de la ciudad capital.