Cuidado con los experto de oído

  • 22/08/2026 00:00

La proliferación de falsos expertos en redes sociales y el uso superficial de la inteligencia artificial alimentan la desinformación. En áreas como el análisis conductual y la detección de mentiras, la formación, la experiencia y el contexto resultan esenciales

Le haré unas preguntas bien directas amigo lector: ¿se atendería con un médico que nunca pisó una escuela de medicina?, ¿se asesoraría por un abogado que no lee ni se actualiza?, ¿pondría la contabilidad de su empresa bajo una persona que jamás hizo un estado de situación financiero ni siquiera en el colegio? Le apuesto que su respuesta fue no.

Si bien existen maestros empíricos en ciertas áreas laborales y, que estos gracias a su experiencia, le dan cátedra a los recién graduados, también no es menos cierto que, tarde o temprano, tienen que tomar al menos un curso o libro para hacer con propiedad lo que, empíricamente habían realizado hasta ahora.

Sin embargo, también es del conocimiento de todos que existen ciertas carreras y temas en los cuales, si o si, tiene que estudiar para llamarse experto con todas las de la ley. En estas carreras está muchísimo en juego y, cuando un “experto de oído” hecho a punta de Chatgpt, desinformación y mitos se hace pasar por un profesional idóneo, puede generar graves consecuencias.

¿Hablamos de las ciencias del lenguaje no verbal? Partamos por lo elemental... es ciencia y, como tal, se debe estudiar a profundidad. Dentro de su rama existen múltiples áreas como: micro expresiones faciales, paralingüística, háptica, proxemia, grafología, detección de mentiras, cronémica, kinésica, análisis conductual, sinergología, lenguaje corporal y oculésica.

Es muy raro encontrar a un experto que domine cada una de estas especialidades, de hecho, usted puede dedicarle la vida entera a solo una de ellas y jamás podrá dominarla pues existen múltiples variantes según sea el contexto.

Un “experto de oído” podrá analizar una de las especialidades antes mencionadas sin saber algo clave: no puede leer de forma aislada el rostro del cuerpo, el cuerpo del entorno, el entorno de la mente, la mente de la psiquis y, la psiquis, del contexto presente y pasado.

Ningún experto serio e idóneo le dirá las siguientes afirmaciones: “puedo leer la mentira en todo momento”, “nada se me escapa”, “solo con ver el rostro sé cómo es la persona y te hago el perfil”, “si hace este movimiento está pensando en esto o lo otro”, “puedo analizar en vivo y en directo a alguien”. Todas esas afirmaciones son falsas y, muchas veces son consecuencias de mitos, series de ficción como el Mentalista, Criminal Mind, CSI, Mindhunter... series que, en 45 minutos de capítulo, se saltan miles de variables y hasta resuelven 2 casos en tiempo récord.

Le comparto lo que mi entrenador, John Douglas del FBI y fundador de la Unidad de Análisis de Conducta (BAU, por sus siglas en inglés) en Quántico, Virginia me dijo: “aquí está en juego la vida o la muerte de alguien, la dignidad de una víctima y su familia, la cárcel o la libertad de un individuo, la credibilidad o desacreditación de un ser humano y la cadena perpetua o la pena de muerte de un reo; por ello no jugamos a ser expertos... ¡lo somos!”.

No se imagina amigo lector a cuantos “expertos de oído” he leído en redes dando consejos sobre comunicación no verbal y detección de mentiras. Ya perdí la cuenta de cuántas veces me he topado con “si mira arriba a la derecha miente”, “Si no lo miran a los ojos lo engañan” o, “que si cruza los brazos es rechazo”. Este fragmento del artículo grábeselo: ningún experto serio analizará una acción aislada; ¡ninguno! Puesto que todos buscamos un factor muy particular y, según sea el contexto, un factor específico dentro un eje llamado Clusters o agrupaciones. Para ello, nos entrenan a conciencia.

Si un día se le acerca un “experto de oído” y le vende un curso, lo primero que usted debe pedir son sus certificaciones y por qué institución está avalada. Le pongo un ejemplo, en una de mis certificaciones de análisis conductual para perfilación criminal, está claramente marcado que está avalada por tres universidades de criminología serias, (Hartman de México, Reconstrucción Forense Especializada de Argentina y Universidad Vizcaya de las Américas), además, en la esquina superior, hay un código QR que puede escanear y verá una lista muy corta de expertos certificados internacionalmente por región y país.

Verifique que no le presenten un certificado de participación, que no es lo mismo ni se escribe igual. Verifique el tiempo que duró su curso pues, hay talleres que duran horas (cosa que no lo hace experto), hay talleres que duran meses (que solo son la punta del iceberg) y, hay expertos que llevan años estudiando. ¿Cuál quiere usted?

En las redes, muchas personas hacen el chiste del “todólogo”, usted sabe, ese que hoy le habla de la crisis energética, mañana del café y, pasado mañana, habla de la guerra mundial y cómo se hace una bomba con plutonio, sin embargo, ¿por qué hacer chiste de lo serio? Un pueblo bien informado es un pueblo con poder y capacidad de analizar y discernir, entonces, un “experto de oído” no debería ser la vara de medición idónea para llegar a una conclusión con criterio.

En el mundo hay tres pecados que mueven a estos “experto de oído”: fama, poder y fortuna... ¡sí! es rico tener las tres o una de las tres, ser reconocido en la calle y que le paguen por aparecer en conferencias o ciertos programas televisivos, pero a ¿qué costo?, ¿jugando con la desinformación?, ¿generando más dudas?, ¡cuidado! Porque sin saber hemos podido ser víctimas de algunos “expertos de oído” que, al final, son parte del problema y no de la solución.

Ahora, con la Inteligencia artificial, leemos miles de artículos en redes (en especial en LinkedIn) que suenan bonito, rimbombantes y hasta expertos pero que no profundizan en nada... ¡claro! Si a la IA le falta calle y contexto. Todos ellos, se hacen con el propósito de tener más likes y shares (fama), tener más conexión (fortuna) y credibilidad (poder).

Amigo lector, es su deber buscar varias fuentes y ser analítico de la información que recibe pues en el mundo cada vez más y tristemente, hay un abismo enorme entre la ignorancia y el saber, entre los audaces sin ética ni moral y los verdaderos profesionales idóneos y serios.

No seamos víctimas de esos “expertos de oído” porque una verdad a medias, es la más cobarde de las mentiras.