El nuevo espacio para los libros: ¿está BookTok cambiando la forma de leer?

A lo largo de los años el Booktok ha tomado fuerza en Panamá.
La librería El Lector asegura haber observado un crecimiento de los jóvenes que se acercan a la lectura
  • 26/08/2026 00:00

La plataforma digital funciona como una vitrina de ofertas para fomentar la lectura y reivindicar su poder

Con la Feria Internacional del Libro de Panamá a las puertas, TikTok y su comunidad, BookTok, se consolidan como una nueva vitrina para descubrir historias. Pero son estos millones de reproducciones las que abren una interrogante: ¿las redes están formando nuevos lectores o convirtiendo la literatura en otra tendencia de consumo?

Esta semana en la que la literatura vuelve a ocupar el centro de la conversación con el inicio de la Feria Internacional del Libro de Panamá, los libros llegan a uno de sus escenarios tradicionales: librerías, presentaciones, autores y lectores frente a frente. Pero existe otra vitrina que funciona a toda velocidad y que, especialmente entre los jóvenes, puede determinar qué historia merece ser leída: TikTok.

En los últimos años, el fenómeno conocido como BookTok, la comunidad de usuarios que comparte recomendaciones, reseñas y contenidos relacionados con libros, ha cambiado la manera en que muchas personas descubren nuevas lecturas. Un video de pocos segundos puede convertir una novela desconocida en un fenómeno y llevarla a lectores que probablemente nunca habrían encontrado el título en una librería.

El fenómeno también ha comenzado a tener efectos visibles en Panamá.

La librería El Lector, por ejemplo, asegura haber observado un crecimiento de los jóvenes que se acercan a la lectura. “Si hemos notado un cambio respecto a años anteriores. Son muchos los jóvenes que han empezado a cultivar el hábito de la lectura, lo cual ha ayudado a crecer este rubro en el país ”, señaló la librería.

En cuanto a las preferencias durante 2026, El Lector identifica a las novelas románticas, la poesía y la ficción entre los géneros con mayor demanda. También destaca un aumento significativo en las ventas de libros de escritores japoneses. La pregunta, entonces, no es únicamente si las redes sociales están ayudando a vender más libros, sino qué tipo de lectura están promoviendo y qué ocurre con el valor de leer más allá de una tendencia viral.

Del algoritmo a las páginas

A lo largo de los años el Booktok ha tomado fuerza en Panamá, y es que para el escritor panameño Emelio, las redes sociales representan una oportunidad difícil de ignorar. Con una comunidad de más de 176 mil seguidores en TikTok, ha comprobado personalmente cómo una plataforma puede llevar una historia a lectores ubicados incluso fuera del país.

“Las redes sociales llegaron para quedarse. Tik Tok es una comunidad gigantesca. Como escritor me permite llegar a miles de lectores en todo el mundo”, afirma. Su experiencia con la novela QUESTOR es uno de los ejemplos de cómo una publicación en redes puede modificar el recorrido de un libro.

“Gracias a un vídeo que se viralizó con más de 25 millones de vistas, se creó una comunidad literaria de “amigos invisibles” por todo el mundo. Mi novela “QUESTOR” se vendió en lugares tan lejanos como Australia y Alaska”, cuenta. Para el autor, el fenómeno no termina en la venta. También existe una relación directa con lectores que comentan, preguntan y esperan nuevos contenidos. “A la gente le gusta descubrir buenas historias”, sostiene.

Ese contacto, además, puede resultar especialmente importante para escritores independientes que no cuentan con el respaldo de una gran editorial. “Para los autores independientes como yo que no contamos con el respaldo de una casa editorial, TikTok es una herramienta tecnología muy valiosa que permite dar a conocer nuestro trabajo”, explica.

La misma comunidad digital que ayudó a impulsar QUESTOR comienza ahora a interesarse por su próximo libro AMBITUS. “Al subir la información sobre la nueva novela empiezan los mensajes de los lectores preguntando dónde encontrarla”, comenta.

El peligro de leer solo lo viral

Pero no todo es entusiasmo.

La escritora Rose Marie Tapia, una de las figuras panameñas que durante décadas ha impulsado iniciativas para fomentar la lectura, reconoce el potencial de TikTok, aunque advierte sobre el riesgo de reducir la selección de un libro a su popularidad en redes. Tapia comenzó a promover la lectura mucho antes de la existencia de BookTok. Cuando publicó su primer libro en 2001, recuerda que encontró un país en el que, según su percepción, hacía falta crear lectores. “cuando empecé, en Panamá no se leía. Dije ‘si no hay el mercado hay que crearlo’”, relata.

De allí nació su programa sociocultural Siembra de Lectores, con círculos de lectura en colegios, hogares y comunidades. “Mi meta era 350. Cuando llegué a 390 dije, ahora las personas forman con sus amigos círculos, porque yo no podía con tanto trabajo. Pero nosotros todos los meses hacemos una gala literaria, donde hay dos recomendaciones de lectura”, dice.

Su trayectoria también refleja el vínculo entre literatura y formación de hábitos. Tapia asegura haber superado el medio millón de ejemplares vendidos en Panamá y considera que una persona puede comenzar con una lectura sencilla y posteriormente desarrollar gustos más exigentes. “El lector crece y se pone más exigente en su gusto literario”, señala.

Por eso, no rechaza completamente las nuevas plataformas. “Pienso que toda iniciativa para promover la lectura es buena. Si logramos sacar a los niños y a los jóvenes de videos no apropiados para encausarlo a la lectura, sería maravilloso”, añade.

El problema aparece cuando la popularidad sustituye al criterio. “Las redes sociales tienen dos caras: una es la promoción y la otra, que en cierta forma considero peligrosa, es que el niño puede pensar: ‘El libro con más clics es el mejor y voy a gastar mi dinero en ese’. Pero yo pregunto: ¿será realmente el mejor libro o el más adecuado para él? Probablemente no. No lo sé, pero probablemente no”, enfatiza.

Tapia también cuestiona una práctica que puede aparecer en algunos espacios de recomendación: hablar de un libro sin haberlo leído completo. “Pero entonces muchas veces ponen libros que no han leído, que hacen comentarios. Usted sabe que leyeron nada más la reseña”, dice. Para la escritora, el riesgo es que la lectura termine quedándose en la superficie.

¿Qué estamos recomendando?

La discusión no significa que una lectura popular sea necesariamente mala. De hecho, Tapia defiende que cualquier libro puede servir como puerta de entrada. “Cualquier lectura es buena siempre y cuando forme el hábito”, señala.

El verdadero desafío estaría en conseguir que ese primer libro no sea también el último. En ese sentido, BookTok puede funcionar como una puerta de entrada, pero no necesariamente como una brújula suficiente para decidir qué leer.

Emelio coincide en que existen distintos caminos dentro de la literatura. “Hay diferentes tipos de subgéneros literarios para diferentes lectores. Veo muchos influencers que promueven los grandes clásicos. Listas de los libros que todos debemos leer alguna vez en la vida”, añade.

Y agrega: “La persona que empieza a leer, lo hace con libros fáciles y poco a poco va ejercitándose y desarrolla un gusto por obras más profundss.” La diferencia estaría, entonces, entre usar las redes para descubrir un libro y dejar que el algoritmo decida qué merece ser leído.

El lector también necesita acompañamiento

Para Tapia, la solución no consiste en enfrentar las nuevas plataformas con las formas tradicionales de promoción, sino en hacerlas convivir. Su propuesta se sostiene sobre varios pilares: la recomendación institucional, el acompañamiento familiar, el gusto del propio estudiante y la conversación entre lectores.

“Si todos esos pilares están juntos, promovemos la lectura.” La escritora resume su idea en cuatro elementos: “Ministerio de Educación, recomendación de sus padres, el gusto de ellos, comentarlo, crear una comunidad, un círculo por Whatsapp y cada uno dice lo que les gustó de la novela, aunque sean diferentes”, aclara.

En ese esquema, las redes sociales pueden tener un papel, pero no deberían convertirse en la única voz. “Los clicks no deben ser la razón por la que se escoja un libro” dice.

La lectura, sostiene Tapia, también requiere diálogo con quienes escriben. “El mensaje es que tengan comunicación con su escritor”

Para ella, un lector que puede conversar con un autor, participar en un club de lectura o discutir una historia con otros lectores tiene más posibilidades de convertir una recomendación pasajera en un hábito.

Una lectora frente al fenómeno

Para Azucena, lectora desde los 16 años el booktok ha sido un camino para descubrir sus próximas lecturas. “He descubierto libros por TikTok que probablemente nunca habría buscado por mi cuenta. A veces un video me llama la atención y termino comprando el libro”, dice.

No obstante, también añade que la han influenciado a no consumir ciertos libros. “Veo muchísimos comentarios positivos y cuando lo leo no me gusta tanto. Por eso ahora trato de buscar más información y leer reseñas antes de comprarlo. Creo que TikTok sirve para descubrir, pero uno también tiene que formar su propio criterio.”

Para Azucena el Booktok es una contradicción, entre el fenómeno y lo que realmente se espera: las redes pueden despertar la curiosidad por leer, pero también pueden crear expectativas que no siempre coinciden con la experiencia del lector.

Una nueva vitrina, no necesariamente una nueva literatura

El debate llega justo cuando Panamá se prepara para una nueva edición de su Feria Internacional del Libro. Autores, editoriales, librerías y lectores se encontrarán nuevamente en un espacio físico, mientras una parte importante de la conversación literaria continuará ocurriendo en las pantallas.

Para Emelio, el potencial de estas plataformas todavía está lejos de agotarse. “Siempre se puede hacer más, por supuesto. El potencial de las redes es enorme. Creo que es muy importante que la gente entienda lo importante que es leer ”, dice.

Y plantea una visión que va más allá de las cifras de seguidores o reproducciones: “Cada vez que terminas de leer un libro eres una persona diferente a la que empezó a leerlo. Eres mejor”, añade.

Tapia, por su parte, propone no escoger entre lo digital y lo tradicional. “Pero yo creo que es un conjunto de todo”, dice.

Quizás allí esté la verdadera discusión de esta Feria del Libro: no si TikTok está reemplazando a las librerías, las bibliotecas, los docentes o los clubes de lectura, sino cómo puede utilizarse esa enorme capacidad de alcance para llevar al lector desde el video hasta las páginas y, después, de las páginas hacia otras páginas.

Porque un clic puede despertar la curiosidad, pero formar un lector requiere algo más. “La información le habla a la razón, la narrativa le habla al corazón”, concluye Tapia con su mensaje.

Rose Marie Tapia
Escritora panameña
“La información le habla a la razón, la narrativa le habla al corazón”