El regreso del arte guna: 3,500 piezas volverán a Panamá en 2027
- 25/09/2026 19:22
Una colección que durante décadas permaneció en Estados Unidos prepara suregreso al país en el primer semestre de 2027, en un proceso que involucra a lafundación Geoversity, Florida State University, MiCultura y la Cancillería
Una de las mayores repatriaciones de arte de la etnia guna a territorio panameño se concretaría durante el primer semestre de 2027, según conoció en exclusiva La Estrella de Panamá. Se trata de una de las mayores colecciones de arte guna, constituida por objetos de finales del siglo XIX y principios del XX, que durante muchos años formaron parte de la Colección Hannaher, administrada por el empresario estadounidense Thomas Hannaher.
La colección —donada a la fundación Geoversity, con el compromiso de trasladarla eventualmente a Panamá— comprende aproximadamente 3.500 piezas, entre ellas unas 1.900 molas, más de 500 nuchus, textiles, objetos ceremoniales, instrumentos, documentos, fotografías y material etnográfico. De acuerdo con el donante, su valor estimado ronda entre los $650.000 y los $900.000, mientras que para efectos de seguro ascendería a $1.200.000.
De acuerdo con un acta de la primera reunión de coordinación que mantuvieron el Ministerio de Cultura (MiCultura), la Universidad Estatal de Florida (FSU, por sus siglas en inglés) y Geoversity el pasado 9 de septiembre, la donación y la repatriación trascienden su valor museológico, al ofrecer posibilidades para la investigación histórica, antropológica, artística y cultural.
Según el documento, existe además la posibilidad de incorporar en el futuro otras colecciones privadas, incluida una de aproximadamente 600 molas antiguas, lo que podría convertir la Colección Hannaher en el núcleo de un acervo mayor sobre las culturas indígenas panameñas. Para ello, sería indispensable contar con instalaciones adecuadas para su conservación, almacenamiento, investigación y exhibición.
Antes de su regreso definitivo al país, se contempla continuar con un programa internacional de exposiciones de la colección, iniciado en agosto en el Museo Cultural de Santa Fe, en Nuevo México. El objetivo es aumentar la visibilidad internacional de las culturas indígenas de Panamá, desarrollar investigación y contenidos curatoriales, digitalizar las piezas, establecer alianzas y generar potenciales fuentes de financiamiento.
En las tareas de repatriación también están involucrados el Centro de Estudios sobre Pueblos Nativos Americanos e Indígenas de FSU y el Museo Nacional del Indígena Americano del Smithsonian, que han ofrecido colaboración en materia de traslado internacional, conservación y manejo de la colección.
Una vez que la colección esté en Panamá, el Biomuseo expresó su disposición de albergar una primera exposición temporal durante un periodo de seis a 12 meses. Posteriormente, se contempla una exposición itinerante por distintos puntos del país, entre ellos Colón, Chiriquí y Santiago. Incluso se prevé utilizar la colección como instrumento de diplomacia cultural panameña en el exterior.
A largo plazo, se prevé crear un Centro Cultural, de Investigación y Conservación dedicado a las culturas indígenas de Panamá, que vaya más allá de un museo tradicional e integre exhibición, conservación, investigación, educación, archivos digitales, lenguas indígenas, innovación y participación comunitaria. La Fundación Ciudad del Saber expresó interés en la iniciativa y contempla la posibilidad de facilitar terrenos en su sede de Clayton para su eventual desarrollo.
MiCultura solicitó como prioridad un inventario detallado de la colección, que incluya estado de conservación, materiales, procedencia, documentación, condiciones ambientales requeridas y necesidades de embalaje y transporte.
La elaboración de este inventario permitirá evaluar los espacios, el presupuesto y el posible financiamiento para el transporte, la preparación, el montaje y la primera exposición nacional en el Biomuseo en 2027, además de la digitalización de la colección y los mecanismos de participación del pueblo guna.
También se evaluará técnicamente la posibilidad de utilizar el Centro de Arte y Cultura de Colón para la conservación, estudio y eventual exhibición de las piezas.
En entrevista con este diario, el donante Thomas Hannaher explicó que buena parte de la colección que llegó a su posesión provenía de otros coleccionistas que, al alcanzar una edad avanzada, decidían vender sus piezas. De esta forma, su colección de arte indígena creció exponencialmente, con adquisiciones realizadas principalmente entre las décadas de 1950 y 1970.
«En algunos casos, durante el período en el que estuve coleccionando arte, apareció eBay. Pasaba muchas de mis horas de almuerzo en el trabajo comiendo un sándwich mientras revisaba las listas de eBay, y de esa manera pude encontrar algunas piezas muy antiguas que habían sido coleccionadas en las décadas de los años 1910 y 1920», explicó.
Hannaher contó que descubrió una mola en una tienda de antigüedades de Massachusetts hace más de 30 años y quedó fascinado con ellas. Posteriormente comenzó a buscarlas en Nueva York, Santa Fe y San Francisco, e incluso repartía tarjetas en las que anunciaba que coleccionaba arte guna.
Gracias a ello, dijo, entró en contacto con dos o tres grandes colecciones reunidas durante la década de 1960.
En 2003 creó Kuna Art Society, un grupo informal dedicado a la colección, revalorización y difusión del arte tradicional del pueblo guna de Panamá, especialmente textiles como las molas, figuras sagradas de sanación (nuchus o nudsus) y otros objetos culturales. El grupo también está detrás de la publicación del libro Guna Art, que muestra piezas que eventualmente serán repatriadas a Panamá y cuya puesta en marcha fue sufragada por la Fundación Rockefeller.
Hannaher relató que los mensajes recibidos a través de Facebook de personas interesadas en conocer las piezas lo llevaron a pensar en devolver parte de la colección a Panamá.
«No me trataban como a un colonizador. Simplemente preguntaban amablemente: “¿Cómo podemos verlas? Nos fascinan”. Eso me hizo pensar que debía devolver a Panamá una parte de la colección. Resulta que en Panamá no existen, o existen muy pocos, ejemplos antiguos de arte guna», dijo.
MiCultura se puso en contacto con Hannaher en 2018, cuando organizaba una exposición de molas en el Museo del Canal y tenía dificultades para encontrar piezas antiguas en Panamá. En 2019, Hannaher prestó 85 molas para la exposición.
Durante su visita al país conoció al Ministerio de Cultura, a personas del museo, a la líder guna Briseida Iglesias y a Nathan Bray, fundador de Geoversity. También le mostró una primera versión de su libro sobre arte guna.
Hannaher añadió que puso como condición para la repatriación que las obras se mantuvieran en condiciones óptimas de conservación y estuvieran protegidas frente a riesgos como robos o incendios. También planteó la posibilidad de crear un centro de arte indígena para su exhibición.
El presidente de la Fundación Geoversity, Nathan Gray, explicó que Hannaher decidió donar la colección después de conocer a profundidad tanto al pueblo guna como el trabajo de la fundación, que lleva más de 20 años de colaboración con este pueblo en distintas iniciativas, entre ellas la conservación de la biodiversidad en la Reserva del Valle de Mamoní.
Gray también reveló que existe la intención de potenciar el museo virtual www.arteindigena.org.
“El sueño que tenemos es que un eventual centro de cultura indígena beneficie no solamente a los gunas, sino también a otros pueblos indígenas. (...) La idea es que sea una escuela, como la Escuela de Diseño de Rhode Island, que apoye a esas culturas para que continúen desarrollándose”, dijo.
Por su parte, Agar Tejada, directora de Cultura de Geoversity, adelantó que las cuatro naciones guna del país —Guna Yala, Wargandí, Madugandí y las tierras ancestrales de Tagargunala— discutirán en octubre la iniciativa y las formas de apoyar el proceso de repatriación.
“Como pueblo, tal vez no tenemos los recursos económicos para hacer todo este traslado hasta Panamá, pero estamos agradecidos de que todas estas entidades que nos están apoyando puedan hacer realidad la creación de un centro cultural. No lo vemos simplemente como un museo”, expresó.
Tejada destacó que el retorno de las piezas permitiría fortalecer la continuidad de la cultura y las costumbres guna.
Por su parte, el vicerrector de Relaciones Universitarias del campus panameño de FSU, Alonso de la Guardia, resaltó que el arte guna forma parte del patrimonio cultural del país.
“Todas, absolutamente todas las piezas, fueron compradas en su momento. Ninguna fue sacada del país de forma ilegal. El 100 % fueron compradas y, de hecho, existe documentación extensa sobre cada una de ellas”, afirmó.
De la Guardia añadió que, aunque el Ministerio de Cultura no será propietario de la colección —que actualmente pertenece a Geoversity—, lo ideal sería que eventualmente fuera donada a la nación guna. También señaló que se prevé que el traslado de las obras sea vía aérea.
El director nacional de Patrimonio Cultural de MiCultura, Manuel Trote, explicó que el Ministerio ha planteado la posibilidad de aportar recursos económicos para la repatriación y el resguardo de las obras, además de participar en futuros encuentros entre las instituciones involucradas.
“Esas molas también tienen características y formas de trabajo antiguas, y también representa, para el propio pueblo guna, tener acceso a elementos de su propia cultura que fueron cuidados y conservados, en este caso, por un privado y que quiere devolverlos”, señaló.
La oficina del viceministro de Asuntos Multilaterales y Cooperación, Carlos Guevara Mann, también acompaña el proceso a través de la Dirección de Cooperación Internacional, desde el ámbito de la diplomacia cultural.
“MiCultura tiene un mandato que es propio del Ministerio, pero nosotros, con la diplomacia cultural, lo que buscamos es no solamente acercar a otros países a Panamá, sino promover la cultura panameña en el exterior”, explicó Armando Guillén, jefe del despacho de Guevara Mann, quien participa en el acompañamiento legal del proceso.