Feria Nacional de Artesanías 2026: tradición, emprendimiento y cultura en Atlapa
- 28/07/2026 18:13
Historias como las de Norma Jurado de Dickson, ganadora del Premio San José 2026, y el emprendimiento indígena CHiHÖO Panamá reflejan el impacto económico y cultural de uno de los eventos más importantes para el sector artesanal
Hoy comienza la cuadragésimo sexta edición de la Feria Nacional de Artesanías, un evento organizado por el Ministerio de Cultura (MiCultura) con el que no solo se busca estimular la economía que gira en torno a la producción y comercialización de artesanías panameñas, sino a la difusión de las distintas tradiciones y expresiones que conforman el tejido cultural del país.
El evento – que se realizará en el Centro de Convenciones Atlapa hasta el 2 de agosto – prevé rebasar la derrama económica de $1.3 millones que obtuvo el año pasado. Una edición que este año albergará a 700 artesanos que tendrán la oportunidad de mostrar al público sus productos y, de esta forma, proyectarse en el mercado nacional.
La ministra de Cultura Maruja Herrera sostuvo el pasado 29 de junio que la feria no solo constituye un espacio de encuentro, orgullo y dignidad, sino que también significa “un impulso real para la economía de cientos de familias que durante todo el año trabajan para ofrecer lo mejor de su talento”.
Una de esas artesanas que han visto en la Feria Nacional de Artesanías su mejor plataforma para darse a conocer es la artesana Norma Jurado de Dickson, quien recibió la Condecoración San José 2026 por su legado artesanal, durante la gala inaugural de la Feria. Con una trayectoria de 38 años en el ámbito de las artesanías, Jurado de Dickson y su esposo desarrollan la orfebrería panameña en su taller comenzando inicialmente de forma empírica, elaborando joyería tradicional en plata.
Más adelante obtuvo una beca y viajó a México para estudiar en el Centro Platero, donde recibió la formación de profesores italianos especializados en orfebrería. Dicha experiencia fue importante ya que fortaleció sus conocimientos en la materia y le permitió establecer vínculos profesionales de gran valor con los que sostiene contacto hasta hoy en día.
“Después de eso me integré de lleno al sector artesanal y me he mantenido activa hasta hoy. En nuestro taller realizamos todo tipo de trabajos de orfebrería y seguimos desarrollando nuevas piezas constantemente. Cada año sentimos un mayor respaldo por parte de la Feria Nacional de Artesanías. La feria impulsa cada vez más al sector, incorpora propuestas innovadoras y ayuda a que los artesanos tengan mayor visibilidad”, manifestó la artesana.
Su interés por el arte precolombino – que se remonta a la época universitaria – terminó por hacerle decantar su pasión por el oficio. Si bien detectó inicialmente que había un poco interés en este tipo de arte, Jurado de Dickson matiza que hoy en día el contexto es diferente.
“Actualmente existe un gran interés por las piezas inspiradas en el arte precolombino. He ganado varios premios con collares basados en diseños de nuestras culturas ancestrales. Cada vez más personas solicitan piezas para congresos y eventos inspiradas en el arte precolombino. Antes muchas cosas se traían del extranjero; hoy se valora mucho más lo nacional, y eso es muy importante”, afirmó.
No obstante, el éxito viene acompañado del sacrificio personal lo cual significa que prácticamente no existen feriados ni fines de semana para seguir creando. Su éxito se tradujo también en exposición internacional, dando a conocer sus productos en países Estados Unidos, México, Costa Rica y Belice. “Poder compartir lo que hacemos y mostrar nuestra cultura es una gran satisfacción después de 38 años de esfuerzo”, aseguró.
Hoy en día, buscan mantener viva la tradición, impartiendo clases en distintos puntos del país como Chame y Taboga, para que jóvenes y adultos continúen adelante con esta pasión.
De pasión también consta CHiHÖO Panamá, una propuesta textil indígena surgida hace cinco años, que busca celebrar las tradiciones de la comarca Emberá Wounaan de la mano de la moda y que se fundó hace cuatro año de la mano de los hermanos Elicina y Eliciano Membache.
Esta será la cuarta ocasión que se presentan en la feria y su negocio consiste en la elaboración de bisutería con mostacillas y también artesanías en fibra vegetal, como canastas y platos, además de la confección de piezas tales como con diseños tradicionales y nuevas colecciones inspiradas en su herencia cultural. En tal sentido, trabajan con telas que evocan la vestimenta tradicional utilizada por las mujeres indígenas.
Elicina Membache comentó en conversación con La Estrella de Panamá que a pesar de que inicialmente comenzaron con pocos recursos y una producción limitada. Poco a poco, han ido avanzando con los clientes y las ventas, que ya podemos considerar casi una empresa, creciendo en cuatro años en un 60%. Seguimos trabajando para crecer aún más y continuar desarrollando nuestro emprendimiento.
“Desde que comenzamos hemos tenido un flujo constante de visitantes y clientes interesados en las artesanías panameñas y en la cultura indígena. Gracias a eso hemos podido dar a conocer mucho más nuestro arte y continuar creciendo. Esperamos que el público continúe apoyando y valorando las tradiciones autóctonas y el trabajo artesanal de nuestros pueblos indígenas”, concluyó.