Gauguin y el Canal de Panamá se encuentran en una nueva experiencia inmersiva
- 04/09/2026 18:21
El proyecto, concebido por Frank Spano, combina arte, tecnología, historia y patrimonio en una propuesta desarrollada con participación del CIDITIC-UTP, Tutellus y el programa Panamá Innova de Senacyt
Pronto, en enero de 2027, los panameños serán testigos de una experiencia artística inmersiva conocida como el Gauguin Canal Experience, en el que los asistentes podrán experimentar la realidad del pintor francés y su conexión particular con el Canal de Panamá a través de la realidad extendida que conjuga no solo la realidad virtual, sino la realidad aumentada y la inteligencia artificial que brindará al espectador al oportunidad de formar parte de una obra colectiva en torno a la vía interoceánica y su patrimonio.
La iniciativa abierta a todo público – que conjuga arte, historia y ciencia en un mismo paraguas – tendrá lugar del 15 de enero al 7 de febrero del 2027 en un espacio de 500 metros cuadrados que será habilitado en Soho Mall.
El proyecto fue concebido, desde su dimensión artística, por el actor, guionista y director Frank Spano. El componente tecnológico, que permite materializar la experiencia inmersiva, fue desarrollado por el Centro de Investigación, Desarrollo e Innovación en Tecnologías de la Información y las Comunicaciones de la Universidad Tecnológica de Panamá (CIDITIC-UTP), en colaboración con la empresa tecnológica española Tutellus y el sector privado, en el marco de la Convocatoria de Proyectos Innovadores Panamá Innova, impulsada por la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Senacyt).
La experiencia en sí —probada por este periodista con unos lentes especiales de realidad virtual— propone un viaje hasta la cabaña de Gauguin en Tahití (Polinesia Francesa), desde donde el espectador se adentra no solo en las memorias del artista sobre Panamá, sino también en el episodio que marcó su paso por el país, donde contribuyó a la construcción del Canal francés y estuvo a punto de perder la vida debido a las duras condiciones de trabajo.
El interés de Spano sobre la historia de Gauguin se despertó hace 20 años atrás cuando, entre los reportes de prensa panameña que su madre le hacía llegar por correo, encontró una referencia a una carta del artista francés en la que narraba el año 1887 cómo era trabajar bajo el sol del trópico panameño. “Eso me decía que había una historia que contar”, rememoró Spano.
La curiosidad sobre Gauguin le llevó a escribir el guion de la obra ‘Gauguin y el canal’, que se ganó el Premio Ricardo Miró en la categoría de Teatro en el año 2005. Este drama psicológico narra los últimos días de vida y el paso por suelo istmeño del pintor, quien, confinado en una cabaña en Tahití por las autoridades coloniales de su país, se ve obligado a pintar una nueva obra para salvar a su hijo de cinco años, mientras lucha contra una enfermedad y se debate entre la locura y la cordura.
En el 2022, la historia de Gauguin es llevada a la pantalla grande por Spano con una película homónima cuyo elenco estuvo integrado por Roberto Birindelli, Juan Carlos Avendaño, Sophie Teyssier, Cristina Maduro, Mónica Gronchi, Bernard Garnier, Dibaidi Ávila, Olo López, Anselmo Cooper, Luis Williams, Alexy Moreira, y Benjamin Ávila Jr.
Ahora Spano, junto con el CIDITIC-UTP y Tutellus, se atreve a dar un paso más y ofrece una propuesta artística y tecnológica que promete deslumbrar a los visitantes que puedan verla a comienzos de año.
“Hemos decidido hacer esto porque existe una necesidad de contar historias y porque ahora las herramientas nos facilitan, democratizan y amplían las posibilidades de que esto ocurra de una manera global, mediante la activación y la innovación. Llevamos dos años trabajando sin parar y, durante estos últimos cinco meses, hemos intensificado el desarrollo”, aseguró Spano.
El ingeniero Jayguer Vásquez Torres, quien es investigador y docente del CIDITIC – UTP, afirmó que este proyecto representó diferentes retos como la identificación de las necesidades y las capacidades del proyecto, la evaluación de las alternativas tecnológicas con diferentes empresas, la articulación de la colaboración universidad-empresa y la coordinación del trabajo con los desarrolladores panameños y españoles.
“Ha sido un reto desde el principio porque necesitábamos encontrar un equipo tecnológico a nivel local. La idea era dejar determinadas capacidades instaladas en el país e involucrar a empresas panameñas. Esta era una convocatoria ligada directamente al sector empresarial, con componentes de tecnología, innovación e investigación, pero, sobre todo, con una convocatoria de carácter empresarial que incorpora un modelo de negocio como parte de su estructura. En ese contexto, la colaboración entre la universidad y la empresa fue muy interesante. Nos permitió convertir, de alguna forma, una visión innovadora de Frank Spano en una plataforma viable. Además de todo lo relacionado con la itinerancia de la experiencia virtual y la realidad aumentada, se buscaron y evaluaron diferentes capacidades. Desde nuestra labor como centro de investigación, también nos correspondió mapear en el país aquellas empresas que pudieran desarrollar este tipo de soluciones”, narró.
Encontraron alrededor de cinco empresas y recibieron diferentes propuestas y presupuestos. Finalmente, dieron con personas que ya conocían: exalumnos de la UTP que hoy en día son ingenieros de sistemas, desarrolladores de software, y que actualmente han formado sus propias empresas.
“Ellos cuentan con la capacidad necesaria porque han tenido experiencia en desarrollos a nivel global y han trabajado también con empresas del extranjero. Tenían, por tanto, las capacidades para llevar adelante este desarrollo. De hecho, entiendo que pasaron de ofrecer servicios como freelancers a lanzar ahora su propia empresa, buscando precisamente la innovación y el escalamiento”, estableció.
La preparación también consistió en la coordinación entre los equipos de Panamá y España, quienes revisaban en reuniones virtuales aquellos pasos del proyecto que se han ido navegando durante buena parte del proceso.
“Me sorprende mucho porque, en términos tecnológicos, prácticamente nos hemos medido de tú a tú con una empresa española de altísimo nivel. Y creo que, en buena medida, ellos han reconocido que el nivel tecnológico que tenemos en Panamá, gracias a nuestros estudiantes y profesionales, es muy alto”, resaltó.
El director del CIDITIC-UTP Clifton Clunie expresó que cuando la universidad y la empresa privada trabajan juntas, hay un potencial extraordinario por descubrir.
“Cuando una alianza entre la universidad y la empresa privada funciona adecuadamente, sus resultados no deben medirse únicamente por la culminación exitosa de un proyecto. Deben dejar conocimiento, experiencia, capacidades tecnológicas, nuevas líneas de investigación, oportunidades para nuestros estudiantes, posibilidades de pasantías tecnológicas y condiciones para desarrollar futuros proyectos de innovación”, destacó.
Clunie igualmente abogó por una innovación que utilice las tecnologías emergentes “no como un fin en sí mismo, sino como herramientas capaces de acercarnos a nuestros tesoros, fortalecer nuestra relación con el patrimonio, generar nuevas experiencias alrededor de las artes y abrir oportunidades de investigación y desarrollo para nuestros jóvenes”.
Por su lado, la subdirectora de Innovación Empresarial de la Senacyt María Gabriela Alvarado se mostró convencida de que cuando el arte se une con la ciencia y la tecnología, puede llegar a la población y contribuir a difundir el conocimiento.
“Muchas veces, lo que ocurre en las universidades y en las instituciones científicas es percibido por la población como algo inalcanzable o difícil de comprender. El arte puede ayudar a comunicar ese conocimiento de una manera mucho más cercana. Y la historia, en este caso, es muy curiosa, porque la creatividad y la curiosidad hicieron posible traer esta historia a la vida y que todos nosotros podamos conocer más sobre Gauguin y su paso por Panamá”, agregó.