Marlyn Attie: ‘La danza no solo forma artistas, sino personas’
- 21/01/2026 14:35
Desde la danza y la creatividad, la Fundación Espacio Creativo ha construido en Panamá un proyecto que apuesta por el desarrollo integral de niñas, niños y jóvenes.
Desde hace más de una década, Marlyn Attie impulsa en Panamá un proyecto que apuesta por el arte, la educación y la creatividad como herramientas de transformación social. Como presidenta y cofundadora de la Fundación Espacio Creativo (FEC), creada en 2013, ha trabajado para abrir oportunidades de desarrollo a niñas, niños y jóvenes, especialmente en contextos donde el acceso a espacios formativos sigue siendo limitado.
A través de sus programas Enlaces y Sandbox, la fundación combina danza contemporánea, acompañamiento académico y psicoemocional, alimentación y el uso de la tecnología y las artes escénicas para fortalecer habilidades del siglo XXI. Enlaces promueve el desarrollo artístico y humano desde un enfoque integral, mientras que Sandbox estimula la innovación, el pensamiento crítico y la creatividad. Ambos programas buscan responder a las necesidades actuales de la niñez y la juventud panameña, integrando la formación artística con herramientas educativas y sociales. El trabajo de FEC se articula con distintas alianzas nacionales y redes de impacto social, y en 2023 fue reconocida con el Sello CAPADESO, una certificación que destaca las buenas prácticas de las organizaciones sin fines de lucro en el país. Más allá de los reconocimientos, la fundación se ha consolidado como un espacio seguro y formativo para cientos de niños y jóvenes que encuentran en el arte una oportunidad para crecer y proyectarse. En esta edición de Mía Voces Activas, Marlyn Attie comparte su experiencia liderando una iniciativa que cree en el poder del arte para transformar vidas.
La Fundación Espacio Creativo nace de una necesidad muy concreta: crear espacios donde el arte pudiera ser un lugar seguro, accesible y transformador. El trabajo se realiza en equipo y Analida Galindo también fundadora de FEC ha sido clave en cada paso que hemos tomado. A lo largo del camino entendimos que la danza no solo forma artistas, sino personas. Vimos cómo el acceso —o la falta de él— marcaba profundamente las oportunidades de muchos niños y jóvenes. La fundación surge de ese deseo de compartir lo que el arte nos dio: herramientas para expresarme, sostenerme y imaginar otros futuros.
Significa acompañar procesos humanos. La danza es una puerta, pero lo que realmente ocurre es un trabajo de confianza, escucha y reconocimiento. En el movimiento aparecen emociones, historias y preguntas que muchas veces no encuentran otro lugar donde expresarse. Para nosotras, trabajar con jóvenes es ofrecerles un espacio donde puedan ser quienes son, sin juicio, y descubrir su propio valor.
Porque nadie se desarrolla en partes. No podemos pedir creatividad si no hay contención, ni exigir disciplina si no hay apoyo. Enlaces nace desde la comprensión de que el cuerpo, la mente y las emociones están profundamente conectados. El arte se vuelve mucho más potente cuando está acompañado de herramientas académicas y emocionales que sostienen a los jóvenes en su día a día.
Porque los lenguajes han cambiado y el arte no puede quedarse atrás. Sandbox propone un cruce donde la tecnología no reemplaza al cuerpo, sino que dialoga con él. Es una forma de expandir la creatividad, de invitar a los jóvenes a usar la tecnología como una herramienta expresiva y no solo como consumo.
He visto transformaciones muy profundas y, muchas veces, silenciosas. Jóvenes que empiezan a ocupar el espacio de otra manera, que hablan con más seguridad, que se atreven a imaginarse un futuro distinto. Cambia la forma en que se miran a sí mismos y cómo se relacionan con los demás. Para mí, esos pequeños cambios son enormes.
Sostener en el tiempo. El reto constante es mantener procesos vivos en un contexto donde el arte y la cultura muchas veces no son prioridad. Conseguir recursos, generar alianzas y no perder la esencia del proyecto requiere mucha persistencia. Aun así, creemos profundamente en lo que hacemos y eso es lo que nos permite seguir.
Ha sido un camino de aprendizaje continuo. Liderar desde el cuidado, la escucha y la coherencia no siempre es lo más visible, pero sí lo más necesario. Como mujer, he tenido que aprender a sostener mi voz y mi visión, y también a rodearme de otras personas y mujeres que creen en el trabajo colectivo.
Que empiecen desde lo que conocen y sienten. No hace falta tener todas las respuestas ni un gran plan desde el inicio. Los proyectos crecen con el tiempo, con el error y con la comunidad. Confiar en la intuición, pedir ayuda y permitirse empezar en pequeño puede abrir caminos impensados.
El trabajo de Marlyn Attie refleja cómo el arte, cuando se cruza con compromiso social, puede convertirse en una herramienta poderosa para abrir oportunidades y transformar realidades. Desde la Fundación Espacio Creativo, su apuesta por la danza, la educación y la innovación ha permitido que niñas, niños y jóvenes encuentren espacios seguros donde desarrollar su talento, fortalecer su autoestima y proyectar sus futuros. En un país que aún enfrenta grandes brechas sociales, iniciativas como esta confirman que el cambio se construye desde la cultura y creatividad.